Alarmas cívicas en Francia y Holanda

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En Francia ha causado considerable revuelo que el Partido Anticapitalista, un partido de extrema izquierda cuyo nombre lo dice todo, haya incluido en sus listas para las próximas elecciones regionales a una joven musulmana que hace gala de su confesión religiosa llevando el preceptivo pañuelo que oculta el cabello y el cuello a la vista de cualquier hombre que no sea familiar directo. El PA procede de la izquierda revolucionaria trotskista, que en Francia siempre ha gozado de un predicamento mucho mayor al de países comparables. Lo llamativo, escandaloso para algunos, es que esa izquierda radical renuncie a los valores laicos –incluso prejuicios, a veces- unidos a las tradiciones republicanas francesas. En el interesante reportaje sobre la cuestión publicado el pasado domingo por El País, los jóvenes musulmanes afiliados al PA justificaban su militancia con razones de fuerte aroma identitario: ellos son “musulmanes franceses” que, como decía uno de ellos, “no pueden ser [...]

El PP se pasa la xenofobia y al populismo

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El PP parece empeñado en ratificar que ya es “la peor oposición” de la breve historia democrática española. Y no se trata de una mera cuestión de estilo. No, si acusamos al PP de hacer la peor oposición posible es porque elude sistemáticamente los problemas de fondo, en los que no tiene una posición muy diferente al PSOE (ley electoral, reforma de la Constitución, de la educación, del modelo territorial, etc.), para refugiarse en el oportunismo demoscópico, esto es, en tratar de abanderar causas de moda que, o bien son irrelevantes para resolver los problemas de fondo o, lo que es peor, conseguirán agravarlos. La última de estas cortinas de humo oportunistas es la subida a esa nave de los locos que es la xenofobia. Porque proponer políticas activas contra los inmigrantes, con o sin papeles, no es otra cosa que xenofobia. Eso es proponer “contratos morales” especiales para los inmigrantes legales, como [...]

La naturalidad de la xenofobia

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Era de prever que actitudes xenófobas como la del ayuntamiento de Vich o el de Torrejón de Ardoz iban a brotar tarde o temprano. Es más, me parece notable que hayan tardado tanto en aparecer, y más en una crisis económica y laboral tan severa como la que atravesamos. Había varias razones para este pronóstico: cosas así ya han pasado en otros países con mucha inmigración, y es una reacción política populista muy rentable para quien la perpetra. Porque, no nos hagamos ilusiones al respecto, la xenofobia es un instinto muy arraigado en la mente humana, o lo que es lo mismo, es una pasión –baja- de lo más natural. Lo culto es tratar de vencer nuestro natural instinto xenófobo y combatir sus excesos. Porque la xenofobia, como otras fobias parecidas –el antisemitismo, el racismo o la homofobia-, es uno de esos aspectos de la naturaleza humana ordinaria que debemos esforzarnos por minimizar [...]