Share
Esta madrugada ha muerto, a los 85 años, Antonio Beristain Ipiña, una de esas personas realmente inolvidables para quienes tuvimos la fortuna de tenerle por amigo. Ha sido, ante todo, un protagonista de la rebelión cívica contra ETA y el apoyo a las víctimas del terrorismo en el País Vasco. Y desde su cátedra de derecho en la Universidad del País Vasco impulsó la investigación del terrorismo a través del Instituto Vasco de Criminología, que fundó en 1976. Trabajó incansablemente para difundir la idea de que el progreso de la administración de justicia exige poner a las víctimas en el centro de gravedad del sistema, desplazando de ese lugar al delincuente. Además era jesuita, condición que vivía con una mezcla de legítimo orgullo y avergonzada pesadumbre, a causa de la conducta de la Iglesia en el País Vasco. Antonio ha sido uno de los cuatro o cinco eclesiásticos vascos que se han puesto [...]







Comentarios recientes