¿Sirven las fronteras contra los terremotos e inundaciones?

Share

Incluso estando acostumbrados a la cazurra cortedad de miras del establishment que nos aflige sorprendía que el señor Griñán lamentara que el Tribunal Constitucional haya derogado el artículo del Estatuto de Andalucía que pretendía la “competencia exclusiva” de su comunidad sobre el río Guadalquivir. Eso fue el miércoles; el jueves, ese mismo Tribunal derogaba un artículo similar sobre el río Duero en el Estatuto de Castilla-León. Y sorprendía porque siempre se espera, quizás con demasiada ingenuidad, que incluso gente tan pegada al interés más mezquino comprendiera, a la luz de lo que pasa en el mundo, lo ridícula, anacrónica y extemporánea que es su reclamación de competencia fluvial exclusiva justo cuando, al otro lado del mundo, la tragedia japonesa ponía drásticamente de relieve que compartimos un planeta pequeño, limitado y peligroso. Y que las fronteras e intereses nacionales, lejos de protegernos de los riesgos de vivir en su sitio así –una bola recubierta [...]

Cataluña, País Vasco e Irlanda: el espejo roto del nacionalismo romántico.

Share

Para el conjunto de España, el famoso rescate financiero de la República de Irlanda tiene un significado ominoso resumido en el célebre dicho: cuando las barbas de tu vecino veas pelar… Pero en ciertas partes de España este desdichado asunto tiene un significado peor: me refiero a Cataluña, el País Vasco y Galicia. Porque la crisis financiera irlandesa es también una crisis de soberanía, una crisis que certifica la muerte del nacionalismo romántico heredado del siglo XIX. Despiadado, el mundo actual no reserva ningún sitio para tales antiguallas. Mira por donde vamos a asistir, de un modo imprevisto, al cumplimiento de una de las pocas profecías acertadas de Karl Marx y Friedrich Engels: las pequeñas “naciones” de base étnica que han sobrevivido a la primera etapa de la modernidad están condenadas a desaparecer por efecto de la presión disgregadora e integradora del sistema económico mundial (el capitalismo, en el viejo lenguaje).

Necesitamos un Gobierno de Europa

Share

La crisis de las finanzas griegas y la discusión sobre su rescate desde las instituciones europeas están poniendo sobre la mesa un debate largo tiempo eludido por diversos agentes públicos que no viene a cuento enumerar. Se trata de si es posible una moneda común de economías tan distintas que a veces resultan divergentes, sin que existan órganos políticos encargados de implementar una política económica coherente y eficaz que incluya una política fiscal común, tanto de impuestos como de inversiones y ayudas públicas a quien las necesite. El valor de una moneda tiene mucho que ver con la pujanza, tamaño y capacidad de la economía subyacente, y estas cosas dependen mucho a su vez de la constitución y eficacia de las instituciones políticas que gobiernan la sociedad donde se desenvuelve esa economía. Eso lo entiendo hasta yo, un tipo de letras de escaso talento para cifras y cálculos, al que se le hace [...]