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¿Qué queremos hacer con la ciencia e I+D+i? Algunas ideas

Lo bueno de las campañas electorales es que algunos periodistas (pocos, por desgracia) se interesan por las respuestas de los partidos a algunos problemas realmente importantes que sin embargo pintan poco o nada en el debate propiamente electoral, como el de la inversión en ciencia e I+D+i en España. Uno de ellos, José Picheal Andrés, me ha pasado un cuestionario, y me ha parecido interesante publicar las respuestas a preguntas muy concretas y claras. Allá va:

1 – Tu partido propone una inversión del 2% del PIB en I+D. Tras bajar en los últimos años, el dato más recinnente indica que está en el 1,23%. ¿Para cuándo podría alcanzarse ese 2% y de qué manera?

En primer lugar hace falta un plan de inversión, que debe ser esencialmente pública aunque incluya acuerdos y planes con las empresas privadas que hacen I+D+i. En segundo lugar proponemos ahorrar hasta 40.000 M€ anuales de los PGE (en general, del gasto público) reduciendo las administraciones y entes públicos innecesarios. Si se adoptara esta política, además de mejorar la lucha contra el fraude fiscal (unos 70.000 M€ anuales), no hay duda de que sería posible incrementar la inversión en I+D+i hasta el 2% PIB (20.000 M€ aproximadamente) en una legislatura. Sólo las Diputaciones, que queremos suprimir, se llevan 5.500 M€ en los PGE, y hemos estimado que es posible reducir el gasto municipal en 10.000 M€ anuales mediantes fusiones de ayuntamientos. Por tanto, hay recursos. Por cierto, algunos estudios estiman que la corrupción ya nos cuesta mucho más del 2% del PIB a los españoles: 48.000 M€ según la CNMC.

2 – -¿Cree UPyD que sería necesario un ministerio específico para ciencia o I+D?

No queremos inflar el Gobierno con más Ministerios de los necesarios (crear un Ministerio nuevo siempre incrementa el gasto corriente), pero tampoco estamos de acuerdo en que sea una Secretaría de Estado del Ministerio de Economía, que tiene unas prioridades que no siempre coinciden con los de la investigación. Vemos mejor un Ministerio de Eduación y Ciencia: es una conexión más lógica con la educación superior, y la Universidad sigue siendo muy importante para la I+D+i, aparte de que la inversión pública en ciencia, a diferencia de la privada, no debe ser finalista ni reducirse a la tecnología y aplicaciones.

Esto es importante, porque muchos partidos parecen no entender -por ejemplo, Ciudadanos o el PP- que la inversión cientítica es ante todo inversión en conocimiento. Cuando se desarrolló la física cuántica nadie sabía si ese nuevo campo iba a “servir” para algo práctico, pero hoy es fundamental para la computación y la electrónica, por ejemplo. Por tanto, es importante que la inversión en ciencia tenga como prioridad ampliar el conocimiento y no sólo las aplicaciones tecnológicas y productivas inmediatas.

3 – ¿Qué papel debería jugar la recién creada Agencia Estatal de Investigación?

Naturalmente, el que prevé la Ley de Ciencia y Tecnología que han tenido congelada toda la legislatura. De todo modos es una Ley muy mejorable. La Agencia debe ser independiente del Gobierno y debería nombrarla el Parlamento, como todos los organismos supervisores, para asegurarnos de que rinde cuentas de su actividad ante la representación de la ciudadanía. Es un error recurrente dejar estos nombramientos en manos del Gobierno.

4 – ¿A través de qué mecanismos se mejoraría la carrera profesional del investigador? ¿Nuevas modalidades de becas, contratos…?

La vía del eterno becario es un error. Debemos desarrollar una auténtica carrera profesional del investigador, con contratos laborales de calidad (que para nosotros no deben ser especiales, sino dentro del Contrato Único Indefinido) que aseguren lo más importante: estabilidad laboral y competitividad entre los equipos de investigación, debidamente evaluados sin sobrecargarlos con estúpidas labores burocráticas que los asfixian.

5 -¿Promoverá UPyD un pacto por la ciencia que garantice que la inversión en esta materia sea continuada?

Mi experiencia parlamentaria es que los Pactos de Estado son papel mojado con las mayorías absolutas, que hacen y deshacen a su antojo. Y a menudo sirven para hablar del Pacto y no de sus contenidos. Prefiero una buena Ley de Ciencia mejorando el texto actual aprobado en 2011 en el sentido que he comentado. Por otra parte, la mejor garantía para estabilizar la inversión en I+D+i es un modelo económico basado en el conocimiento, y un Estado con recursos que no despilfarre en administraciones e infraestructuras innecesarias.

6 -Se habla de potenciar las patentes a través de incentivos. ¿En qué podrían consistir?

La cantidad de patentes que tiene un país o una institución depende de su política de I+D+i y de la potencia de sus empresas y la calidad de sus universidades e instituciones de investigación. En España no haremos mas patentes mientras la I+D+i sea la Cenicienta en tiempor de crisis, y mientras nuestras empresas funcionen en un marco de “capitalismo de amiguetes” que desincentiva la competencia y la innovación. Véase lo ocurrido con Abengoa, que tuvo un trato de favor en las partidas de I+D+i para desarrollar sus grandes plantas termosolares en vez de competir en igualdad de condiciones con las empresas de renovables fotovoltaicas. Lo mismo cabe decir de las universidades, ahogadas por los recortes, la burocracia y la endogamia, además de por un localismo nefasto. También es fundamental crear un marco que facilite compartir el conocimiento y estimule el desarrollo de las star-ups, pero resulta que tenemos todo lo contrario: una Ley de Propiedad Intelectual concebida para frenar internet y el conocimiento compartido, y un marco fiscal hostil. Es demencial (aquí, una intervención parlamentaria mía sobre el problema de la Propiedad Intelectual).

7 -Hay un par de aspectos controvertidos para los que UPyD propone abrir un debate: la energía nuclear y los organismos modificados genéticamente (en relación a la agricultura, es decir, cultivos transgénicos). Si su partido tuviera que posicionarse y tomar decisiones con respecto a ellos, ¿qué propondría?

Apoyamos la continuidad de la energía nuclear siempre que haya garantías de seguridad certificadas por el CSN. Por otra parte, la energía nuclear es ahora muy impopular tras el desastre de Fukusima, pero es una alternativa a corto plazo a las plantas de energía térmica (fuel, gas o carbón) que producen gases de efecto invernadero, y por tanto contra el cambio climático. En Alemania renunciaron a la energía nuclear y ahora producen más emisiones de gases porque han sustituido las centrales de uranio por centrales que queman lignito. Eso es lo que queremos que se discuta con frialdad política y objetividad científica. La cuestión es si podemos renunciar a la energía nuclear y a la vez combatir con eficacia las emisiones de gases de efecto invernadero, que es el problema básico. Sin centrales no habrá accidentes nucleares ni residuos de gestión complicada, pero igual tenemos un planeta con temperaturas medias dos o cuatro grados superiores, con efectos gravísimos.

Con los trasgénicos, exactamente lo mismo: es un hecho que todas las especies de cultivos y animales domésticos son “transgénicos”, modificaciones genéticas de vegetales y animales silvestres. Solo que los agricultores y ganaderos que comenzaron a modificar esas especies a finales del neolítico no sabían nada de teoría genética, que es un conocimiento posterior a Darwin y Mendel, pero lo que hacían era modificar la genética artificialmente a través de una selección empírica de los mejores rasgos naturales heredables. Si renunciáramos a la manipulación genética deberíamos renunciar a la agricultura y la ganadería, sencillamente. Lo que hay que conseguir es normativas claras para regular el desarrollo y empleo de transgénicos con seguridad alimentaria y medioambiental para adecuarnos a la revolución científico-tecnológica consecuencia del desarrollo de la ciencia genética.

8 -¿Deseas hacer hincapié en algún otro aspecto del programa?

Creo que es fundamental entender que la política científica y tecnológica está ligada al modelo económico y de inversión pública (política fiscal). Precisamente el haber prescindido de este vínculo condujo a que en la crisis PSOE y PP decidieran sacrificar la I+D+i al mantenimiento de políticas profundamente dañinas, como el modelo de economía de bajo valor añadido y el nefasto capitalismo de amiguetes, por no hablar de mantener un Estado elefantiasico donde colocar a sus cuadros. No podemos invertir en ciencia si el dinero se va en Diputaciones, AVES, aeropuertos sin aviones, corrupción, fraude y contratos amañados.

Más cosas en el Programa Electoral de UPyD.

Y aquí, una entrevista sobre ciencia e I+D+i que me hacen en la Fundación Cotec

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4 comentarios a “¿Qué queremos hacer con la ciencia e I+D+i? Algunas ideas”

  1. Andrónico dice:

    Coincidiendo en bastantes cosas tengo que hacerle alguna crítica. Primero las cuentas de la lechera. El cálculo de ahorro por mejora en el modelo está muy inflado: las Diputaciones ejercen unas tareas que hay que seguir ejerciendo y tienen un personal que no se puede despedir y pagar. Al pasar las funciones a las CCAA se optimizan recursos, y a largo plazo se puede notar, pero el largo plazo en estas cosas son décadas.

    El tema del fraude fiscal, parte del error tipo de la izquierda. El fraude en España cuantítativamente (repito en millones de euros) se da entre los autónomos y clases bajas. Las zonas rurales, donde he vivido, eso es alucinante: zonas sin IVA directamente. Hasta ahora políticamente nadie ha tenido los 00 de meterle mano. Los chavistas lo van a tener menos que nadie. Por eso cuando se habla de fraude fiscal y se hacen cuentas de la lechera, los palos nos los llevamos la clase media que nos abrasan aun más a impuestos. La política que están aplicando los nuevos ayuntamientos de izquierda va en esta línea.

    Lo de la corrupción idem de idem. Me parecen cifras infladas y su descenso es cuestión de décadas.

    En materia de I+D+I ni una palabra de la iniciativa privada. Parece que va usted a hablar de ello con ABENGOA Mal vamos si quien debe ser motor de la innovación queda en manos exclusivamente de las Administraciones Públicas y más cuando aquí nos volvemos a chocar con 18 sistemas públicos de investigación.

    Respecto a la energía nuclear, los aplausos más entusiastas. Ya va siendo hora de calificar directamente de magufos y anticiencia a los opositores. Paradógicamente Chernobil es la mejor prueba de que hasta en el más devastador de los accidentes, los daños son mucho menores de lo creido. Incluso Fukusima donde se producen el incidente por algo que no se había tenido en cuenta, hasta ahora no se han podido demostrar un daño irreparable. En 60 años han sido incapaces de aportar un sólo informe científico de peligro para la población por instalaciones. Medidas de control todas las que se han aplicado durante estos 60 años y han demostrado su eficacia absoluta. Quizá tampoco están haciendo pedagogía: el dato de que mientras la solar sólo funciona de media 22 % al año, la solar 26 % mientras la nuclear un 79 % demuestra que no podemos prescindir de ella y hasta apostar por potenciarla para reducir el CO2.

    Una última reflexión. El I+D+I hoy se está traduciendo en una destrucción de empleo que empieza a ser preocupante. Como dicen en los anuncios financieros “rentabilidades pasadas no justifican rentabilidades futuras”. Ya calculan en EE.UU. que el 50 % de los empleos, salen volando por los aires. Creo que va siendo hora de que empecemos a pensar donde vamos.

  2. Santiago Asperilla dice:

    Es difícil discrepar, ni siquiera en el tema energético. Esperemos que haya acuerdo en París y se llegue aquí a “que se discuta con frialdad política y objetividad científica”.
    Gracias y un saludo

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