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La segunda Transición y el papel de UPyD

En 2007 muy pocos hablaban de que España sufría un modelo de “bipartidismo imperfecto” (dos partidos hegemónicos más uno o dos socios menores, normalmente nacionalistas) destinado a hundirse en la crisis política en cuanto hubiera serias dificultades económicas. Al menos entre los partidos políticos. Había uno, que es y era la entonces recién fundada UPyD; los problemas económicos comenzaron al año siguiente, entre negaciones similares. Muchos dudaban de nuestro pronóstico (por ejemplo, en esta entrevista de enero de 2008), hoy confirmado ampliamente. Pues bien, este año de 2014 es sin duda el del hundimiento del bipartidismo instaurado en la Transición (sobre todo desde que el PP sustituyó a UCD y AP), y también el del comienzo de algo nuevo: una segunda Transición política.

No importa mucho, o nada, que algunos de los que despreciaban nuestro acertado pronóstico -como despreciaron nuestro concepto posideológico de transversalidad, que ahora reclama, poco creíble, el anticapitalista Pablo Iglesias- pretendan ahora hacerse pasar por anticipadores del acierto. La aparición de la impostura y la profecía retrospectiva (los que siempre aciertan el pasado) viene ocurriendo desde que tenemos memoria -en la Biblia la denuncia de los “falsos profetas” es un género clásico-, y eso da igual. De lo que se trata es que la misma lógica que nos condujo a anticipar la crisis del bipartidismo lleva a anunciar que comienza la segunda Transición.

Encuestas en crisis

La publicación de la encuesta del CIS del mes de octubre ha confirmado algunos fenómenos anticipados por las elecciones europeas de mayo. Ambos, encuestas y elecciones europeas, son indicadores peculiares que deben tomarse con cautela, pero sin duda expresan movimientos políticos relevantes. En este caso, de un cambio de ciclo histórico. Por tanto, y con todas las precauciones, de entre la lluvia de datos numéricos de la encuesta del CIS podemos extraer algunas evidencias.

La primera evidencia es que Podemos se ha constituido como la principal alternativa de referencia para la gente que odia a los partidos del sistema. Podemos se ha constituido en una especie de “partido de la venganza”. Pesca votos en todos los caladeros y no por su programa, por la personalidad de su líder ni por esas historias de genialidad que se les atribuyen, sino porque dicen muchas cosas simples que la gente quiere oír y han contado con un enorme e impagable altavoz mediático, proporcionado por los grandes grupos de TV privadas más atentas a la lógica del espectáculo para la gran audiencia que interesadas en el debate político. ¡El gran Guy Debord estaría encantado!

La combinación de populismo o política de denuncias sin soluciones concretas a los problemas denunciados, y de bombardeo mediático favorable, es el secreto del éxito de Podemos. Pero no el de su origen, que no es otro que el hundimiento del bipartidismo debido a la explosiva mezcla de corrupción sistémica y crisis económica interminable, y el enorme hueco que éste ha ido abriendo a fuerzas externas al sistema de partidos, y en particular a la más televisiva.

Los líderes de Podemos se cuidan mucho de pronunciarse sobre cualquier asunto complejo o que pueda dividir a su electorado potencial, que procede tanto del PP como de IU. Su único temor es a equivocarse, y como rara vez se les pide un programa auténtico, pueden refugiarse en la ambigüedad o el silencio. Sin duda es una forma muy conocida del éxito político: en boca cerrada no entran moscas, y mientras señalas con el dedo a los culpables no tienes que enseñar soluciones ni ponerlas en práctica.

Bipartidismo irrecuperable y Estado en crisis

La segunda evidencia es que la caída del PP y PSOE, que se quedan en torno al 20% de voto tras pasar por la cocina demoscópica del CIS, es de difícil recuperación a corto y medio plazo, o quizás nunca. En un sistema parlamentario es muy complicado que un partido por debajo del 25% de los votos llegue a gobernar, si no es en complicadas coaliciones que, en este caso, deberían incorporar a Podemos o adoptar la forma de “gran coalición” PP-PSOE, agravando el rechazo ciudadano a una gestión desastrosa. Pero lo más importante es que esta pérdida de apoyos amenaza con arrastrar el modelo de Estado edificado en la Transición.

Como los partidos del régimen se han negado siempre a iniciar reformas constitucionales para proteger al Estado de la inestabilidad política permanente que produce el diseño territorial autonómico y el sobrepeso del nacionalismo, ahora estaremos en peores condiciones para afrontar una reforma constitucional tranquila y bien pensada. Ni siquiera es fácil que esa reforma se resuelva sin tropiezos en un proceso constituyente ordinario.

No es imposible que la imposibilidad de cerrar grandes acuerdos y formar mayorías parlamentarias suficientes conduzca a una situación donde se imponga repetir las elecciones en un par de años, provocando nuevos cambios del mapa de partidos y nuevos ascensos y descensos del apoyo electoral. Como además la crisis económica está lejos de haberse resuelto y tendremos paro, desigualdad y pobreza por bastantes años, lo previsible es que esta transformación política se produzca bajo una presión social elevada. A la que hay que añadir la presión del nacionalismo secesionista, que encontrará en esta descomposición nuevas oportunidades para sacar adelante sus iniciativas separatistas.

¿Hacia dónde vamos?

Lejos de asistir a un fin de época resuelto en una especie de “tripartidismo” inestable (PP, Podemos y PSOE, más los partidos menores), todo invita a pensar que vivimos una transición hacia un sistema diferente, donde partidos a los que ahora se les considera desplazados por el nuevo populismo, como nuestra UPyD, tendrán un papel mucho más relevante de lo que puede anticiparse ahora a pie de encuesta, siempre que conservemos y mejoremos nuestras cualidades políticas y acertemos a superar el indudable problema de comunicación política que conduce a que muchos ciudadanos, que piden políticas semejantes a las de UPyD, ignoren que ya las hemos trabajado y presentado en las instituciones. Sin duda hay que trabajar con una mentalidad más proactiva, participativa y abierta, analizar errores e insuficiencias y poner manos a la obra en sus soluciones. La razón de ese papel es muy básica: precisamente una crisis como la actual exige un verdadero proyecto de Estado democrático avanzado, que no sea ni repetición lampedusiana del anterior ni aventura populista. Y ese proyecto, hoy, solo lo tiene UPyD. Es cosa de tiempo y perseverancia que se abra camino, y no para imponerse sino para promover un verdadero debate constitucional.

Existe, por supuesto, una muy humana tendencia a protestar por la injusticia e ingratitud de que obtengan un apoyo creciente quienes poco o nada han hecho para mejorar la democracia tan imperfecta pero real que tenemos, más allá de llenar horarios de televisión y lanzar consignas y soflamas bien escogidas por su impacto emocional. Podemos es, por lo demás, un partido que deberá definirse en la práctica, más allá de la denuncia de todos y de todo; aún no se ha hecho merecedor de ningún reproche como los ganados por PP y PSOE, y también por IU, pero sin duda pronto se ganará sus críticas y roces con la dura realidad.

Pero pedir justicia y gratitud a la historia es pedir peras al olmo. No fue Henry Ford quien inventó el automóvil, pero si quien primero hizo una fortuna con él gracias a un imperio industrial basado en dos fórmulas exitosas: la cadena de montaje y el coche barato. Que, por cierto, el cliente podía elegir de cualquier color siempre que fuera negro. Como alguna marca política de mucho éxito actual.

 El caos

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26 comentarios a “La segunda Transición y el papel de UPyD”

  1. Carlos dice:

    Estimado Carlos,

    Hace tiempo que esperaba una reflexión de este tipo de ti. Os he votado desde que surgisteis con ilusión porque muchos anhelábamos que un un partido así apareciera. Dicho esto, en los últimos meses necesitaba oír algo de autocrítica de vuestra parte. Aquí mencionas la estrategia de comunicación, pero no creo que sea sólo eso. Otro gran problemas a mi parecer ha sido la imagen de la gestión que hacéis de los problemas internos (caso Wagner). Para el futuro, ¿cómo esperas que se abra paso el proyecto de UPyD si Podemos también os ha arrebatado la bandera de la regeneración? Si se puede saber ¿qué estrategia de comunicación pensáis seguir para recuperar parte de la iniciativa política?

    Un saludo y mucha suerte, estoy contigo en que esto es una carrera de fondo.

    Carlos

  2. Marcial dice:

    Me parece un diagnostico muy acertado el de Gorriaran. De el se desprenden muchas de las tareas que tiene que desarrollar UPyD para jugar su papel. Solo hecho en falta un poco de mayor analisis a la hora de hablar de los problemas de comunicación que hacen que los ciudadanos no perciban a UPyD como alternativa. Creo que este problema es importante y si dieran con la solución a este problema, está claro que serían la bomba, lo que ocurre es que esta solución implica cambios profundos, de cultura y mentalidad que espero que tengan la claridad y el valor de acometer, porque el pais lo necesita

  3. David dice:

    Estimado Carlos, es este sin duda un artículo muy interesante y positivo que ayuda a seguir adelante, pues está claro que el bipartidismo está tocando a su fin, y que el populismo debe caer por su propio peso. UPyD debe fijar objetivos a largo plazo y continuar con políticas de transparencia y afán de gobernar de forma clara pensando siempre en los ciudadanos. Muchos ánimos y a continuar por esta senda

  4. Inma dice:

    Ánimo y continuad así. Hasta que el PP, PSOE, IU… no sean capaces de denunciar su corrupción interna ellos mismos, no sanarán. No cometáis el mismo error, por favor.
    Un saludo a todos los que creemos que se puede cambiar este país a mejor.

  5. LIGIA DOMINGUEZ SANCHEZ dice:

    Estimado Sr. Martinez Gorriaran: su articulo hace un análisis acertado de la realidad que se esta viviendo en España, pero hecho en falta un análisis mas profundo de la situación concreta de UPyD. Usted pasa de puntillas en comentar el descalabro que representa para un partido que lleva 7 años en el tapete político el cosechar 2-4% de la intención de voto. Esta claro que en cuanto a la teoría UPyD ofrece una alternativa que permitiría la regeneración, pero algo se esta haciendo bastante mal para que casi un 60% de los ciudadanos encuestados en el CIS digan que nunca votarían a UPyD. No podemos quedarnos solo en la complacencia de decir que UPyD fue el primer partido que anuncio el fin del bipartidismo ni en el victimismo de que los medios de comunicación ningunean a UPyD. Ud tiene razón en que este es un momento critico, que estamos ante una segunda regeneración democrática, pero UPyD va a quedar de lado si no se hace primero un análisis critico en el partido y un cambio radical en las políticas internas.

    • Estimada Ligia, las políticas “externas” de UPyD que tan acertadas te parecen son la consecuencia lógica de las políticas internas de UPyD, que por cierto sólo influyen en el voto en un aspecto: las campañas de ataque de la prensa amiga de los partidos corruptos cada vez que alguien se va de UPyD porque no puede hacer aquí la carrera de trinque y trepa que tan fácil es en PP, PSOE, IU etc. Es bastante lógico que nos ataquen por ello quienes defienden el bipartadismo, e inevitable que nos haga daño porque bastante gente les crea. Sin duda necesitamos una comunicación política que repare ese daño. Pero no vamos a cambiar de política y normas internas para caer bien a ABC o El Mundo o ciertas estrellas de la TV, no te parece? Saludos.

  6. Buenos días Carlos,

    En mi opinión cometes un par de errores de calado en este escrito, errores que creo extensible a toda UPyD y que creo que es el origen de vuestra actual “decadencia” demoscópica.

    – Cometes, una vez más, el error de pensar que Podemos es simplemente un producto de la TV y del mensaje populista, y no es así. Podemos es un producto de época, es la respuesta a una serie de problemáticas que nacieron con la crisis de 2008, que explotaron por primera vez en Mayo de 2011, y que el gobierno de Rajoy ha acabado por consolidar. Podemos es el producto del fin de la soberanía real en muchos ámbitos, del la inutilidad de muchos de los mecanismos de lucha social (huelgas, manifestaciones, etc), de una generación perdida y un estado del bienestar minimizado. Es, en definitiva, en producto de haber acabado con una estructura de expectativas y realidades sociales.
    El populismo en el mensaje y la TV son medios, no son el origen ni la causa de Podemos. Y hasta que no se entienda esto me parece que el resto de análisis sobre la realidad actual errarán.

    – Comentas, en lo que creo que es un claro ejercicio de voluntarismo, que al final la población valorará el trabajo que está haciendo UPyD. Esto podría tener sentido si fueseis un partido creado hace un año o, incluso si me apuras, si fueseis EQUO, creado hace 3 años.
    Pero UPyD lleva 7 u 8 años en el tablero y fue creciendo constantemente hasta hace unos meses, en que se ha frenado su ascenso y parece bastante evidente que se ha revertido la tendencia. Ahora mismo, según las encuestas, tendríais un apoyo menor a 2011. Las encuestas no son infalibles ni mucho menos pero en ellas se pueden ver muchas cosas. Una de las cosas que se ve es que mucho del voto de UPyD era un voto que hoy se desplaza hacia dos partidos “nuevos”, Podemos y Ciudadanos. Era, pues, el voto de lo nuevo vs lo viejo, bandera que habéis perdido por la propia evolución de los acontecimientos.
    Si UPyD fuese un producto que se vende en el mercado sería un producto en “declive”, y con esos productos se hace una de estas dos cosas: O se prepara para su retirada en breve, o se cambia algo para mantenerlo (agresivos descuentos, cambio de imagen, etc). Obviamente un partido político no es exactamente un producto de mercado, pero tiene ciertas similitudes.
    Creo que más que pensar, como parece que hace mucha gente en UPyD, que estáis siendo injustamente tratados por el electorado, creo que lo hay que pensar es por qué estáis siendo descartados como opción de voto.

    En mi opinión y en vistas de ese tripartidismo en el que estamos, que evolucionará como indicas pero no tiene pinta de hacerlo en el sentido que se intuye en el texto, la única manera de hacer una cuña es con un gran proyecto que aglutine a la mayoría de gente posible en un cuarto espacio político de carácter nuevo, progresista pero diferente Podemos en cuanto a las soluciones propuestas,
    Sé que me vas a aportar todo tipo de argumentaciones en contra, que si la “limpieza”, los “valores”, que si no vale todo para crecer, que si esto no se puede convertir en una tómbola para repartir puestos, etc. Estupendo, conozco todas las argumentaciones y tendrás razón en la mayoría, pero a todo esto se le opone algo supremo: Que la alternativa es la desaparición.

    UPyD ni está ni estará por si solo capacitado para convertirse en ese cuarto bloque. No entenderlo me parece un posicionamiento irreal y endogámico y algo muy grave, porque se pierde un tiempo que no se tiene.
    Si las fuerzas del progresismo regeneracionista aparecen en noviembre de 2015 repartidas en 3 o 4 fuerzas diferentes, sacarán 7 u 8 diputados entre todas, y eso sería un enorme fracaso para el país. En esta próxima legislatura, en la que quizá se comience a cambiar este país y a estructurarlo para los próximos 30 o 40 años, no tenemos este espacio representado de forma relevante, el futuro que generaremos será peor que en el caso contrario.
    El país, el ciudadano, se merece esa opción, ese gran bloque basado en 5 o 6 principios claros. El ciudadano necesita que alguien le presente una opción de cambio distinta a Podemos y que no tenga perspectivas de ser algo marginal. No dársela es empujarle hacia que elija entre lo de siempre y Podemos, eligiendo lo segundo por puro descarte.
    Los ciudadanos están reclamando ese bloque, y sin querer comparar la política con un restaurante a la carta creo que es obligación de los que estáis en ese terreno a darle esa alternativa o al menos a morir en el intento de generarla.

    Saludos,

    • Hola Pedro, tu entusiasmo en buscar las diferencias te lleva a no leer lo que pone. El post no dice que el éxito de Podemos sea “solo” un resultado del apoyo masivo de la TV, dice que nace de la crisis y la indignación de la gente. Lo que me parece divertido es que todos los entusiastas del márketing político -que me parece muy bien- os empeñéis en obviar el papel protagonista del apoyo y de la hostilidad de los medios en la fabricación de la opinión pública. Lo de inventarse un cuarto bloque es un brindis al sol, consecuencia de nuevo de la reducción de la política a técnicas de supermercado: haz la prueba tú mismo, pero crear una fuerza política no tiene nada que ver con lanzar un nuevo modelo de coche. ¿Cuántas veces se ha profetizado la desaparición de UPyD y su sustitución por algún irresestible emergente? Te lo digo yo; en cada cita electoral. Seguimos en lo mismo. Saludos cordiales.

      • Hola Carlos,

        Hombre, no me puedes decir que no has escrito que el éxito de Podemos es una mezcla de populismo y apoyo televisivo, de hecho en el texto te empeñas hasta tres veces en soltar el asunto de la TV y el populismo:

        “a combinación de populismo o política de denuncias sin soluciones concretas a los problemas denunciados, y de bombardeo mediático favorable, es el secreto del éxito de Podemos. Pero no el de su origen, que no es otro que el hundimiento del bipartidismo”

        “dicen muchas cosas simples que la gente quiere oír y han contado con un enorme e impagable altavoz mediático, proporcionado por los grandes grupos de TV privadas”

        “más allá de llenar horarios de televisión y lanzar consignas y soflamas bien escogidas por su impacto emocional”

        Y ya no es el texto Carlos, es que te lo he leído varias decenas de veces. No sé si crees que “solo” es eso, pero debes creer que son esos dos factores en un altísimo porcentaje ante el empeño en decirlo una y otra vez de forma sistemática.

        Yo no ignoro el poder de la TV (y los que menos lo ignoran los son líderes de Podemos y su líder principal, experto en estas cosas), el que sobreestimas el papel de la TV eres tú, y creo que lo haces por puro interés o para buscar justificaciones a los hechos que no cuadran con vuestras expectativas.
        Porque si mañana sale Toni Cantó las mismas horas que salía Pablo Iglesias en TV antes del 25-M y organiza un partido, te aseguro yo que no saca mas de un diputado y probablemente sacaría ninguno. Porque la cuestión no es estar en TV, la cuestión es ser televisivo, saber comunicar y tener una estrategia política ganadora, que es lo que tiene Iglesias y de lo que carecen el resto de políticos con un par de gloriosas excepciones.
        Y es por eso que el señor Vidal-Quadras, que salió en las televisiones continuamente aquella campaña electoral y los meses previos, no sacó ni un diputado para VOX. Y por la misma razón el juez Silva, con buena imagen y con presencia y entrevistas continuas en todos los medios, tampoco consiguió ni su acta.
        O más ejemplos: Ahora mismo UPyD tiene mucha más presencia mediática que hace un año. Irene Lozano está habitualmente en los medios y también he visto mas a Rosa Díez. Y probablemente os habéis movido para que sea así, según me pareció entenderle a Rosa Díez en el acto de Valencia de la semana pasada. Pues bien, a pesar de vuestra presencia ampliada vuestros resultados a tenor de las encuestas no mejoran, empeoran.

        Así pues la Televisión, que es importante cuando tienes un mensaje atractivo o conectas con el estado de ánimo de la población, o propones soluciones para problemas generalizados, se convierte en algo de escasa importancia cuando no tienes ninguna de estas cosas, y a los ejemplos de VOX y RED me remito. Así pues no podemos escudarnos en que las televisiones sacan al tipo de la coleta para sentirnos bien o justificar nuestra propia decadencia, me parece un posicionamiento acomodaticio.

        Y que yo sepa, jamás se ha profetizado la desaparición de UPyD en una cita electoral ¿cuando ha sido eso? Sería en 2008, porque en 2011 obviamente no fue así en sus dos citas (te puedo traer textos míos sobre UPyD en 2011 si quieres), ni lo ha sido en las europeas pasadas. Ahora, decir que en 2008 se decía que UPyD iba a desaparecer es un poco hacer trampa, porque UPyD no era más que una nueva fuerza extraparlamentaria en ese momento y su desaparición era una de las probables consecuencias de no haber obtenido representación, algo que afortunadamente no pasó.

        Me da bastante pena que te tomes a cachondeo lo del “cuarto bloque” o muestres tanto desprecio a las técnicas de marketing político. Vender un coche o un partido tiene bastante más que ver de lo que crees, y el éxito de Podemos es la muestra en España, por no hablar de la política norteamericana. Vosotros (los partidos en general me refiero) no tenéis asesores de imagen y especialistas en marketing porque sí, se tienen porque son obviamente útiles en un mundo donde los votantes no vienen a interesarse por ti sino donde tú tienes que ir a interesarte por ellos.
        Otra cosa es que esta realidad de la política mediática sea conveniente. Posiblemente no lo es, pero la realidad es la que es. A lo mejor nos hubiese encantado ser políticos durante la II república o la transición, pero no vivimos en esa época y, demonios, es que en otros muchos ámbitos lo entendéis (menos Díez todos tenéis twitter, tenéis blogs, etc) pero cuando estas mismas realidades tocan el “corazón” de ciertas cosas que considerabais inamovibles, os removéis violentamente contra los que las proponemos, dejándonos como si fuésemos frívolos.

        Que dejéis el espacio de cambio de este país en manos exclusivas de Podemos será responsabilidad de quienes, pudiendo haber leído el sentido de esta época, prefirieron quedarse en la comodidad de lo conocido y lo controlable. Y no lo digo en exclusiva por UPyD ni personalmente por ti, son muchos los que están en este terreno, pero vosotros sois los primeros de la fila y de quienes se espera más.
        Y si no movéis ficha pues volveremos a comentarlo en diciembre de 2015, a ver qué ha pasado al final. Espero que si sacáis 6 ó 7 diputados en esas elecciones no nos lo vendáis como un éxito o un progreso adecuado.

        Espero que no te tomes a mal mis comentarios y que entiendas que te lo digo sin ninguna acritud. De hecho estoy seguro que lo sabes.

        Un abrazo,

        • Perdido dice:

          Me permito intervenir en vuestra discusión.Yo creo que UPyD no debe asumir el papel de salvapatrias que muchos quieren que asuma .Me parece más útil que sus propuestas calen en la sociedad aunque el partido no crezca exponencialmente.El límite inferior debería ser el grupo parlamentario que es lo que da voz de verdad. A partir de ahí da igual tener 7 o 15 o 20 escaños
          Por cierto cual es ese cuarto bloque,en que consiste,quien lo forma?

  7. M. Otero dice:

    En mi opinión, mejorar la comunicación, conseguir que los votantes conozcan el proyecto y el trabajo de UPyD es el asunto esencial. Claro que los medios son responsables de ello, -es sorprendente que alguien lo dude-, esconden los logros y airean con denuedo los conflictos, pero, como en esa lid no sé si el partido puede hacer mucho, quizá sea mejor no gastar en ello las energías. (No tengo ni idea de qué se puede hacer, supongo que es cuestión de estudiar con profesionales posibles soluciones).

    Con los que discrepo absolutamente es con los que dicen que UPyD tiene que cambiar para conseguir votantes. Que UPyD deje de ser UPyD. Es un consejo que solo entiendo si es fruto del interés, de la mala fe o de la ignorancia, perdónemme la presunción. Los votos son medios necesarios para desarrollar la política, no son el objetivo. Como son necesarios hay que mejorar la comunicación, absolutamente de acuerdo, pero no cambiar el programa y cargar con lastres como el de Ciudadanos, que algunos están tan empeñados en defender. Votos sí, pero no a cualquier precio. Quizá ahora que son el PP y el PSOE los que necesitan votos, -y a ellos sí que no parece importarles el precio-, empiecen desde esas filas a cortejar a Rivera XD.

    Por último, ¿y la responsabilidad de los españoles? ¿y nuestra formación y participacion política y ciudadana? ¿Y nuestro interés en la marcha de los asuntos públicos? Hemos estado votando masivamente una y otra vez a esos corruptos a quienes ahora defenestramos. O quedándonos en casa con la disculpa del hartazgo. Los que ahora dicen que votarán a Podemos, ¿en qué van a basar su voto? ¿En la emoción del eslogan, en las gracietas de los tertulianos, en la indignación? ¿Ese es un voto maduro, es una decisión responsable darle el voto a quienes dicen que quizá los pistoleros vascos tenían cierta razón para disparar en la nuca a sus conciudadanos? ¿Es responsable ignorar esa afirmación y otras similares como si fueran una boutade?

    Culpar de todos nuestros males a los partidos políticos es infantil, de nuevo pido disculpas si a alguien ofendo. Y muy cómodo también. Pero la culpa de que triunfen los desaprensivos es de quienes los votan y les dan el triunfo, no precisamente de UPyD, que es la única fuerza que muestra el respeto debido a los españoles, a la CE, al Parlamento y al resto de los poderes y de las instituciones democráticas.

    Estoy convencida de una cosa, el lastre de Ciudadanos y el aire mediático que se le da a Podemos son dos tácticas de la misma estrategia: cerrarle el paso a UPyD. Hasta ahora han sido incorruptibles y ese triunfo es el que no se puede pernitir. ¿Por qué iban a molestarse si no, en ningunear tanto a este partido menor? Son una china en el zapato de la que quieren deshacerse como sea.

    Señor, Gorriarán, no se dejen vencer. En peores plazas han toreado.

    Gracias por su trabajo y por la posibilidad de debatir en su blog.

  8. Podemos podría ofrecer también un jamón para cada español que seria repuesto al acabar de comérselo…. y aún así yo no le votaría.

  9. Carlos Calvo. dice:

    En términos generales puede aceptarse el análisis que se hace sobre la situación actual de la política y de la composición de los partidos políticos en el Parlamento Español tras unas futuras elecciones; efectivamente, de atender a las encuestas hay que sospechar que la formación del gobierno en la futura legislatura será presumiblemente muy poco estable o muy poco coherente, Podemos puede tener una representación en el parlamento que perturbe seriamente la estabilidad de los gobiernos futuros, si el PP o el PSOE están llamados a formar gobierno en el mejor de los casos. En esta hipotética situación es imprescindible que haya en el Parlamento fuerzas políticas con una clara idea de estado que de sostenibilidad al futuro gobierno, sea del PP o del PSOE, obligándoles a que impulse los cambios radicales que se necesitan o que lidere un cambio constitucional. Este debe ser el papel para partidos como UPyD. Pero para que este partido pueda operar y asegurar la estabilidad gubernamental es preciso que su representación en el Parlamento tenga una masa crítica de parlamentarios. Hoy por hoy, no parece, según las encuestas y los resultados de las elecciones europeas, que UPyD pueda lograr una representación de esa naturaleza. Creo que hay dos factores que lo impiden; primero la crisis abierta con el representante europeo ha evidenciado que el papel de su Lideresa Rosa Díez genera rigideces en el partido para plantear estrategias claves; en segundo lugar, por más que se ignore a Ciudadanos no se soluciona la implementación del espacio político que UPyD debe ocupar con eficacia en el juego de los partidos políticos y en la vida política. Si no resuelve la relación con Ciudadanos UPyD será un partido irrelevante en el Parlamento Español. Yo estoy próximo y soy simpatizante del espacio político que UPyD y Ciudadanos, en conjunción, deben ocupar eficazmente.

    • Lo que vd propone suena razonable pero tiene un problema de fondo: propone un pacto para apoyar un régimen bipartidista en pleno hundimiento, muy merecido. No creamos UPyD para eso. Gracis por su amable comentario, saludos.

      • Carlos Calvo. dice:

        Si ese fuese el caso tendría Vd toda la razón y no habría nada que discutir; pero mi análisis no va por ahí. Si es cierto y se cumplen, que no es necesario que se cumplan, los resultados de las encuestas, hoy hay una nueva encuesta para el Confidencial en el que Podemos ya empata técnicamente con el PP y Ciudadanos se pone por delante de UPyD, la situación política española entra en una fase muy peligrosa, casi en descomposición del estado, en esa situación no caben componendas de ningún tipo y por tanto si UPyD en conjunción con Ciudadanos logran en el Parlamento un número crítico de parlamentarios podrían estar en condiciones los dos partidos en imponer tanto al PP como al PSOE una política de estado con la programación de estado que tanto UPyD como Cidadanos han propuesto desde sus propias fundaciones. Ayer mismo en El País se publicaba una artículo que entre los firmantes estaba Monedero en el que proponía generar, a propósito del conflicto de Cataluña, un periodo constituyente para construir una auténtica democracia en la que quede arrinconada la casta. En estas condiciones hablar de componendas me parece arrojar niebla sobre la situación en la que estamos entrando, UPyD y Ciudadanos pueden ser el muro de contención que evite la destrucción de la Constitución del 78 que Podemos está pretendiendo sustituir por otra nueva constitución; esperar del PP y sobre todo del PSOE respuestas acordes con la situación de crisis es vano, hay que avandonar toda esparanza, en especial del PSOE. ¿Es falsamente dramática la situación que estoy describiendo? ¿Estoy exagerando? ¿Solo hay miedo? Decía Ortega que lo peor que nos puede pasar es que nos pase que no sabemos lo que nos pasa. Deseo con mucha intensidad que lo que estoy analizando no ocurra. Muchas gracias por ocupar parte de su tiempo y, por supuesto, soy fiel seguidor de la propuesta política que tanto UPyD como Ciudadano están planteando, porque creo que la política de estado debe de ir por ahí. Repito muchas gracias.

  10. ana54 dice:

    suscribo totalmente la intervención de M. Otero. El papel de los medios y el bloqueo a UPYD es notorio frente a la participación de Ciudadanos. Resulta curioso que nadie le haya preguntado a algún lider de Podemos cómo compaginan la igualdad de todos los ciudadanos, frente a los privilegios fiscales de Navarra y País Vasco. O la difusa explicación del apoyo al referendum bajo la cobertura de que resulta un ejercicio de democracia pero no salen al paso nunca del concepto matriz y básico de soberanía popular. La seriedad, coherencia y nivel de propuestas de UPYD son una alternativa de regeneración y de modelo de Estado que ya quisieran elaborar otros. Ánimo y cuenten con mi apoyo en estos momentos en que el vendaval de la crispación y el bajo nivel político de los debates mediáticos, desdibujan la potencia y certeza del análilsis de UPYD. Gracias, una vez más por su claridad expositiva.

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