search
top

Pedagogía del odio

En su autobiografía, Bertrand Russell cuenta la consternación que le produjeron las risotadas de Lenin cuando, al entrevistarse con él en el curso de un viaje a Rusia de intelectuales simpatizantes de la revolución, le denunció los actos de barbarie y salvajismo perpetrados contra todo tipo de “enemigos de clase”, para decirlo en jerga leninista. Lenin comprendía y azuzaba ese odio desatado, usándolo para sus propios fines, y despreciaba por completo los escrúpulos morales del filósofo. Que los soldados empalaran a sus oficiales o los campesinos quemaran vivo a su terrateniente le parecían actos que abrían un atajo irreprochable hacia la sociedad socialista. Naturalmente, esa amoralidad hizo inevitable que la revolución soviética degenerara a un régimen de terror. Pronto se volvió contra los propios revolucionarios, y pervirtió por completo al nuevo régimen, llevándolo de sus proclamados fines democráticos y socialistas a la dictadura totalitaria que culmina en la autocracia estalinista.

El odio es una de las emociones más fuertes, contagiosas y duraderas, y por tanto de gran interés y utilidad para quien desee manipular la conducta política de la gente. La experiencia histórica demuestra que es más sencillo y eficaz movilizar a una comunidad contra alguien o algo que odia, que persiguiendo fines ideales o altruistas. En los procesos revolucionarios y, como les gusta decir a los nacionalistas, de “liberación nacional”, la promoción del odio reviste particular interés para la consecución del poder soberano. Que, como dice Giorgio Agamben, no es otro que el poder capaz de reducir a cualquiera a la nuda vida, es decir, a una existencia precaria privada de derechos y bajo amenaza permanente de exterminio.

Los ejemplos son numerosísimos. El último es la reunión seudoacadémica de sedicentes historiadores y probados propagandistas promovida por la Generalitat catalana, en el contexto de su promoción del independentismo y la secesión, bajo el título nada sutil de “España contra Cataluña”. Para algunos sólo sería una despreciable reunión seudocientífica no muy distinta a cualquiera de supuestos abducidos por ovnis extraterrestres, pero esa es una displicencia peligrosa. Conviene no despreciar la importancia de actividades que, como la citada, no son otra cosa que pedagogía del odio en acción. En este caso, obviamente, de odio a España y a los españoles (y a los catalanes tildados de españolistas traidores).

La utilidad política del odio de masas

La razón de que la promoción de odio sea un recurso usual en los proyectos revolucionarios y nacionalistas es que permite fabricar e identificar con gran facilidad un enemigo a odiar. Algo sumamente útil para movilizar a la comunidad (a “las masas”, en el viejo lenguaje político), justificar cualquier tipo de acción y facilitar así el éxito de un programa que, para triunfar, necesita dosis importantes de irracionalidad, emotividad y coerción colectiva, gran simplificación ideológica.

La gente que odia en masa es capaz de cosas que individualmente encuentra inconcebibles. Otra autobiografía, la de Elías Canetti, nos cuenta la experiencia de sufrir el odio de masas (lo que sin duda le condujo a la larga investigación del fenómeno, recogido en su ensayo Masa y Poder). Siendo un niño, Canetti fue llevado a la plaza pública, en agosto de 1914, para asistir a la declaración de guerra de Austria-Hungría contra Gran Bretaña y Francia en un ambiente de fervor patriótico. A Canetti, gran anglófilo pese a su edad, no se le ocurrió cosa mejor que gritar un imprudente “viva Inglaterra” en medio de la multitud que vitoreaba al káiser y al emperador. Sólo sus pocos años y la habilidad de su niñera le salvaron, dice, de ser linchado allí mismo por educadísimos caballeros y damas encantadoras.

El odio político hace fácil prescindir primero del pluralismo y luego reprimirlo. En la ideología del odio, toda desavenencia o diferencia interna del grupo movilizado queda aplazada hasta la derrota final del enemigo externo. Del mismo modo, cualquier escrúpulo ético, empatía emocional u objeción política queda, como revelan la risa de Lenin o la experiencia pánica de Canetti, suspendida mientras se libra la lucha sin cuartel contra el monstruo. Naturalmente, esta es la razón de que, en tiempos de guerra, el enemigo sea tratado por la propaganda como cosa a eliminar sin compasión. Por la misma razón, la propaganda del odio se hace necesaria cuando se pretende un resultado semejante al de una guerra, como un cambio revolucionario de régimen o la secesión e independencia de la metrópoli.

La fabricación intelectual del odio étnico

En las sociedades modernas la fabricación del odio requiere de cierta sofisticación. Por ejemplo, revestirse de formas aparentemente científicas. En el reciente genocidio de Rwanda tuvo gran importancia la etnografía colonial que dividió arbitrariamente a la población local en dos supuestas etnias enfrentadas, los aristocráticos conquistadores tutsis y los conquistados vasallos hutus. Un relato mítico, aunque con validación científica, que sirvió de base a la fabricación del odio étnico contra los tutsis y llevó la catástrofe al país de las mil colinas.

Uno de los precedentes clásicos de estas estrategias, de su devastadora eficacia y temible perduración, es un famoso texto antisemita, Los protocolos de los sabios de Sion. Urdidos por la policía zarista,  y publicados por primera vez en Rusia en 1902, buscaban justificar la represión de la oposición democrática y revolucionaria a la autocracia rusa, en la que abundaban intelectuales y activistas judíos. El argumento central de esta famosa patraña es la revelación de una conspiración judía secreta para apoderarse del mundo a través de la masonería, el comunismo y otras sectas.

Aunque pronto se demostró que todo era una falsificación, ello no ha servido nunca para desanimar a los muchos partidarios de las conspiraciones paranoicas (de hecho, está disponible en numerosas ediciones electrónicas en internet, como ésta). Hay una importante diferencia entre los fans de 007 y su lucha contra Spectra, y los crédulos que afirman su antisemitismo en cosas como los Protocolos. Mientras los primeros benefician a la industria del cine y al prestigio británico, los segundos han dado base social a la barbarie antisemista en todas sus variantes, desde los progromos del zarismo hasta la Shoah nazi. Hitler y los nazis no fueron los inventores del odio antisemita, simplemente se limitaron a llevarlo a su conclusión más radical.

Es posible que los falsificadores de aquel vergonzoso libelo nunca hubieran pretendido intentar el exterminio de todos los judíos, pero ese fue su efecto. Por eso mismo debe considerarse con mucha atención cualquier operación de pedagogía del odio basada en argumentos supuestamente intelectuales y científicos. Como ese simposium de supuestos historiadores pagados por la Generalitat nacionalista para instruir a los buenos catalanes en el mucho daño que les ha hecho, hace y hará España. Seguro que entre esos propagandistas del odio y sus mentores abundan las almas bellas que no desean otra cosa que una separación amistosa de Cataluña y el resto de España. Lo malo es que sus deseos no son relevantes, lo son las consecuencias de sus acciones. La siembra del odio político, de arraigar, siempre conduce a resultados trágicos. Y esa es una de las razones que ha convertido la pedagogía del odio en un tipo penal en las leyes de muchos países. Y la razón por la que hemos denunciado en la fiscalía creada en Barcelona para la persecución de ese delito el simposium de pedagogos subvencionados del odio a España.

calaveras

Otras entradas relacionadas:

Elecciones en Cataluña, o el porvenir de una frustración

La secesión de Cataluña y la política de la mentira

La fabricación mediática del resentimiento político en Cataluña

Crónica de los avances del facismo en Cataluña: la agresión a Rosa Díez y UPyD en la UAB

Share

15 comentarios a “Pedagogía del odio”

  1. roman dice:

    Muy bien escrito. El siguiente paso que yo creo esperan los hipernacionalistas catalanes es la creación de una fuerza armada que ponga unas bombas, ya han comenzado con el odio verbal ahora sólo les falta con el odio factual, de hechos, de ese que te rodea cuando llevas una bandera española en cataluña o que te insulta si gritas viva españa o te daña el coche si tienes una bandera de la nacion española en Barcelona. Todo es cuestion de grados. El tema es cuando parar esa subida de la escalera que lleva al debacle, en qué escalón es el momento adecuado para no llegar al último de la violencia sin marcha atras. Porque cuando alguien muera entonces todos seremos culpables, por hacer y por dejar hacer.

    • rodiseo dice:

      Estimado Roman : Creo que has tocado uno de los puntos más candentes y horriblemente probables : que comenzemos a contar los damnificados y hasta algunos muertos…. . Todos los fanatismos terminan en esto, y los culpables acabarán confesando que ellos no querían esto….., pero ahí estarán. Será otra discrepancia fariseica, autodisculpatoria y miserable de los totalmente responsables de ello.
      rodiseo.

  2. Rafael Ruiz dice:

    Uhmm… Odio factual…

    ¿Te refieres a entrar violentamente en sedes de partidos y tirarles pintura?

  3. Roman dice:

    Se q vas a decir q ese odio se esta ya traduciendo en agresiones a sedes y es cierto pero con la diferencia d q a partir d este momento con el apoyo del gobierno catalán. Sera una violencia institucionalizada. No se detuvo a hitler a tiempo, tampoco a los bolcheviques ni a cientos d gobiernos q alentaron el odio como mecanismo de perseverar en el poder y me pregunto si la sociedad catalana esta la suficientemente madura para comprender q esta siendo manipulada.

  4. Manu Aguirre dice:

    Excelente artículo el que nos trae hoy CMG. En el País Vasco tenemos otro ejemplo que el autor conoce de cerca aunque no lo cite. Sabino Arana allá por 1890 empezó a escribir estupideces de este tenor:”Aquí padecemos mucho cuando vemos la firma de un Pérez al pie de unos versos euskéricos, oímos hablar nuestra lengua a un cochero riojano, a un liencero pasiego, o al leer la lista de los marineros náufragos de Vizcaya tropezamos con un apellido “maketo” ( El Partido Carlista y los fueros vasco-navarros) Dice el refrán que de “aquellos vientos estos lodos”. Aquella simiente del odio fue creciendo y de niño fue testigo directo en un pueblo de mi Euskadi natal del odio y el menosprecio a los inmigrantes que empezaban a venir de Galicia, Extremadura y otras regiones de España. Había expresiones varias para denigrarlos: “manchurrianos”,”coreanos”, “maketos”. Los niños participábamos de forma inconsciente en esa fiesta del odio y el menosprecio. Éramos inocentes activos en la propagación del odio. De esta guisa la bola del odio continuaba su camino y todavía no ha acabado aunque ha adoptado otras formas. El odio sigue creciendo. En el camino quedaron 858 asesinados de la forma más vil, miles de exiliados forzosos, una sociedad sojuzgada y acobardada moralmente por el temor y el miedo metido en el cuerpo para no desagradar en exceso a los verdugos, para no herir su sensebilidad de aladides de su revolución gloriosa nacional. Los mecanismos psicológicos del odio son universales como explica Elias Canetti en “Masa y Poder”, las formas que adopta son particulares y específicas de cada época y lugar. Pero los resultados para la convivencia de la sociedad son los mismos. Y es bueno recordarlo para evitar en lo posible sus males presentes o futuros. Gracias por este artículo Carlos.

  5. Pequeños y frustrados seudo historiadore cargados de rencor por su pequeñez sólo capaz de sembrar discordia como producto de su enanismo personal. Merecen la vida infeliz que sin duda llevan.

  6. rodiseo dice:

    Encuentro excelente su escrito sobre fanatismos y odios de masas, transposición histórica de los mismos ingredientes que utilizaron las religiones sobre todo en la Edad Media y por supuesto a continuacion, hasta nuestra guerra civil incluída.
    Gracias por sus referencias y claridad histórica.
    rodiseo.

  7. Juan Manuel dice:

    Andalucía es pobre por culpa de España, porque no hay industrias en esta comunidad y si en el País Vasco y Cataluña?

  8. Guiado López dice:

    Muy acertado don Carlos, como suele ser habitual (no siempre, pero sí habitualmente)
    También acierta don Carlos al poner el caso de Ruanda, y reconozco que me ha gustado muchísima esta mención en particular, pues es una llamada en contra corriente de los malditos estereotipos que circulan en los medios y que mantiene la mayoría de los «blanquitos» europeo sobre (más bien contra) el continente africano y los pueblos de raza negra:
    «En las sociedades modernas la fabricación del odio requiere de cierta sofisticación. Por ejemplo, revestirse de formas aparentemente científicas. En el reciente genocidio de Rwanda tuvo gran importancia la etnografía colonial que dividió arbitrariamente a la población local en dos supuestas etnias enfrentadas, los aristocráticos conquistadores tutsis y los conquistados vasallos hutus. Un relato mítico, aunque con validación científica, que sirvió de base a la fabricación del odio étnico contra los tutsis y llevó la catástrofe al país de las mil colinas»

    En efecto. El genocidio de Ruanda no se generó por «ancestrales odios tribales» como imaginan y nos cuentan los engreídos occidentales que siguen con estereotipos coloniales, sin enterarse aún que África ha cambiado radicalmente durante el último siglo y medio: el genocidio se generó por culpa del nacionalismo y del odio étnico… provocado expresamente por la etnografía colonialista franco-belga, aplicando la consigna clásica del imperialismo («divide y dominarás») división y odio que luego mantuvieron las fuerzas políticas nacionalistas ruandesas.

  9. mrTaimado dice:

    Con todo el respeto creo que se equivoca el autor con el análisis.

    Primero, todo el actual proceso catalán esta sustentado en la ilusión y la voluntad de cambio, no en el odio. El odio no alimenta toda la gente a actos como el de la cadena humana del pasado 11 de setiembre. El que crea que es así no se entera o simplemente vive ajeno a la realidad catalana actual. Se puede estar a favor o en contra de las voluntades que se persiguen pero no faltar a la verdad.

    Segundo, sin duda el titulo del simposio da mucho jugo a quien bien sepa exprimirlo, como ha quedado demostrado en este articulo. Sin embargo dudo que el mismo (o cualquiera de los ofendidos por él) se hayan limitado a leer o analizar el programa del mismo. Y en tal caso les reto a que listen los contenidos que en él encuentren falsos o puramente propagandísticos. Otra vez, se puede estar a favor o en contra de las voluntades que se persiguen pero no faltar a la verdad histórica de la represión que ha sufrido Cataluña al largo de su historia.

    Y para terminar, como los catalanes (todos) generalmente somos poco dados a creernos exageraciones tendenciosas e argumentos tan poco sustanciales, un partido como UPyD tienen en Cataluña una relevancia política menor a la que pueda tener el Partido Pirata (con todos mis respetos a dicha formación).

    saludos

    • Pues, como le gusta decir a vd sin practicarlo, con todos mis respetos su comentario es un buen ejemplo del efecto del lavado de cerebro en la pedagogía del odio. Cataluña nunca ha sido reprimida por España. Primero porque es un abuso metafórico presentarlas como dos boxeadores, segundo porque en todo caso lo que ha ocurrido es que determinados españoles, catalanes incluidos, han sido reprimidos por otros españoles, catalanes incluidos, a lo largo de los muchos conflictos temporales que llamamos historia. Y la razón de que UPyD haya sido hasta ahora poco relevante en Cataluña es por el tremendo peso en esa comunidad de la falsedad histórica, el pensamiento único y el repudio del pluralismo político. Eso es todo, pero va a cambiar.

      • mrTaimado dice:

        El simposio trata de analizar las consecuencias históricas que ha tenido la política de carácter represiva (ya sea política/institucional, cultural o económica) que eventualmente ha aplicado el estado español en Cataluña. Aunque en su concreción final sea un acto represivo de un chileno hacia un guatemalteco. Que mas da.

        Lo de su análisis de la comunidad catalana, muy conmovedor. Habla de ‘pensamiento único’ y ‘rechazo al pluralismo político’, cuando hay hasta 5 formaciones políticas distintas que llegan (casi) al 10% de votos y de ideologías bien dispares.

        Pedagogía del amor fraternal, sin duda.

        • Da vd excelentes ejemplos de lo que digo, gracias. Por ejemplo, insinúa también que la crítica política al nacionalismo como pensamiento único es “pedagogía del amor fraternal”, ironía para sugerir que es del odio. Ve? Ese es el primer paso para posponer el pluralismo, etc. Bona nit.

        • Después del simposium, lo que se ve es algo parecido a limpieza ideológica, si no piensas como yo, estas en contra de mi por lo que serás mi enemigo. Las retóricas infundadas y falseadas de total realidad es lo que lleva a muchos creerse su propia mentira algo que psiquiatría se le llama mitomanía, en su caso se ha convertido en Hispaniamania.

  10. Manu Aguirre dice:

    La pedagogía del odio tiene larga tradición en Cataluña, tanta o más que en el Pais Vasco. Una pequeña reseña a modo de comentario. Todos los que conocemos Cataluña y tenemos aún alguna neurona en activo sabemos lo que pensaba Jordi Pujol de los “charnegos andaluces y murcians”. En 1958 se reeditó su obra “Inmigració, problemqa i esperanza de Catalunya” En esa obrita pía entre otras cosas decía: “El hombre andaluz no es un hecho coherente, es un hombre anárquico. Es un hombre destruido (…) es, generalmente, un hombre poco hecho, es un hombre que hace cientos de años pasa hambre y que vive en un estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual. Es un hombre desarraigado, incapaz de tener un sentido un poco amplio de la comunidad. (…) constituye la muestra de menos valor social y espiritual de España. (…) es un hombre destruido y anárquico. Si por la fuerza numérica llegase a dominar, sin antes haber superado su propia perplejidad, destruiría Cataluña. Introduciría en ella su mentalidad anárquica y paupérrima, es decir, su falta de mentalidad” ( Barcelona Nova Terra, páginas 65-67) Es sabido que en 1976 tuvo que retractarse de esas afirmaciones y en 1997 tuvo que disculparse por esos pasajes claramente denigratorios de su conocidísima obra y desaparecida de las bibliotecas y librerías de viejo ( parece que se pagó por los ejemplares supervivientes para sacarlos definitivamente de la circulación) Todavía quedaba algo de vergüenza.
    Todos los que hemos vivido, trabajado o estudiado en Cataluña sabemos lo que se decía de los “murcians”, “txarnegos”, lo mismo que en el Pais Vasco de los “manchurrianos”, “coreanos” o extremeños. La pedagogía del odio tiene las mismas raíces en Cataluña que en el País Vasco, y aunque las declaraciones de Sabino de Arana, antes reseñadas en otro comentario, y las del Muy Honorable Jordi Pujol, tiene la misma etiología, y han sido la simiente del odio que hoy se expresa con el “Espanya ens roba”.
    Estudié en La Universidad Autónoma de Barcelona y tuve de profesor entre otros a Josep Fontana, a la sazón ferviente comunista del PSUC y partidario del socialismo real, del único existente, es decir del estalinista, látigo en la época de la burguesía catalana aliada del franquismo, y hoy introductor y albacea del Congreso catalán que juzgará los agravios históricos de España contra Cataluña desde 1714. El Presidente del Congreso, otro historiador, Jaume Sobrequés nombrado Conservador del Instituto Municipal de Historia de Barcelona por Josep Maria Porcioles, Alcalde franquista de Barcelona entre 1957 y 1973, y hoy animador del Cogreso de España contra Cataluña. En el ínterin Senador socialista y miembro de su ejecutiva para abrazar al fin el credo nacionalista de CIU. Josep Fotana nos enseñaba que el triángulo de la gran burguesía financiera e industrial vasca junto a a la gran burguesía textilera catalana y la oligarquía terrateniente castellano-andaluza eran en la época los sostenes del régimen franquista y anteriormente los que mantuvieron la arquitectura política y económica de la Restauración. Eran esos españoles catalanes, vascos y andaluces el basamento del sistema de poder existente. Ahora parece que fue una guerra de agravios de España contra Cataluña, “Espanya ens roba”, y mis maestros de antaño se hicieron pujolistas convergentes de la noche a la mañana. La pedagogía del odio abraza a todos sin distinción. Ahora ya no hay lucha de clases, como antaño enseñaban, ahora es lucha entre pueblos, España contra Cataluña, y en Cataluña ya no hay clases, todos unidos en fraternal abrazo hasta la independencia. Los historiadores “serios” se hicieron guionistas de la productora de cuentos de Disney Artur Mas.

top