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El rescate también es una oportunidad

Sin duda hay diferentes formas de ver una misma cosa. Sólo que algunas son apropiadas y entran dentro del juego legítimo de la interpretación racional, las que se atienen a los hechos y a su sentido plausible, y otras no. Es apropiado por ejemplo decir que España es el cuarto país rescatado de la eurozona, y también que formalmente es un rescate distinto al de Grecia, Irlanda o Portugal, pero rescate al fin y al cabo. Ya es más dudoso si el rescate de España cierra las incoherencias y omisiones políticas de la UE que tanto daño han hecho, abriendo una nueva época más optimista para Europa; o si este rescate marca el punto de inflexión de la crisis española y señala el camino de salida; o si, como en Grecia, será insuficiente y es el inicio de una crisis peor aún. Son conjeturas para las que de momento carecemos de datos suficientes más allá de indicios y especulaciones. Pero eso no significa que se pueda decir cualquier cosa. Así, no es apropiado por inverosímil, sino mentiroso, decir que el rescate no es tal, sino un préstamo en condiciones ventajosas o, más falaz aún, sostener que esa cosa innombrable culmina un plan (secreto) de reformas estructurales, como afirmó ayer Rajoy: esto ya es una mentira encerrada en una fantasía delirante encubriendo un insulto a la inteligencia.

Vayamos a los hechos: la troika (Comisión Europea, BCE y FMI) prestará al Estado español, vía FROB, una línea de crédito fijada de momento en 100.000 m€. Con condiciones. Si no es suficiente podría ser más, y los precedentes domésticos e internacionales invitan al pesimismo en estas predicciones: por grande que parezca el agujero se acaba descubriendo que era más ancho y profundo de lo admitido (o bien, como un incendio, crece a medida que prende en el entorno y no se toman medidas extintoras suficientes); en España nos ha pasado en todas las sucesivas reformas del sistema financiero, cuyo último episodio, el de Bankia –de los 5000 m€ de pozo a los 25.000 m€ en cuestión de semanas-, ha terminado por doblegar la renuencia del Gobierno (y del establishment en general) a solicitar el temido rescate europeo: no ha quedado otra alternativa.

Que el rescate era a estas alturas inevitable porque la otra salida era el default (quiebra) del Estado lo ha venido a reconocer paladinamente un Rajoy más mentiroso que nunca cuando ha reclamado el mérito de haber presionado a los socios europeos para obtenerlo. De manera que no nos habrían impuesto un rescate indeseable porque implica de hecho la intervención de las cuentas del Estado vía préstamo al FROB (una agencia estatal), sino el Gobierno español quien lo habría arrancado a la avaricia europea, ¡y en condiciones de ensueño! Vuelve a repetirse la gastada mentira, que inauguraron Zapatero y Salgado, del gran chollo financiero de prestar dinero público a los bancos en dificultades para que te lo devuelvan con creces. Todo sea por disimular y tergiversar el significado de los hechos: controlando el FROB y las entidades que recibirán ayudas (parece que todas menos los grandes bancos), la troika prestamista controlará las cuentas públicas porque es el Estado y no los bancos –como se ha vuelto a sostener en otra mentira sonrojante- quien deberá devolver el dinero. El dinero prestado se convierte en deuda pública, y los intereses anuales a pagar por éste, en más déficit. Nadie habría prestado semejante dineral a entidades insolventes que, en muchos casos, están condenadas a desaparecer de un modo u otro y que, por tanto, nunca devolverán el dinero empleado en sanear sus cuentas. Lo pagaremos todos, como siempre, a través de esa hipóstasis llamada Estado. Y para asegurarse la solvencia del Reino de España, los prestamistas pedirán garantías de que la parte del león de los ingresos del Estado se dedican a pagar esa deuda, lo que significa menos gasto público y más recaudación por impuestos directos e indirectos (IVA). Como ha sucedido, a su escala, en Grecia, Portugal o Irlanda, con la diferencia, más bien simbólica, de que no es el Estado el rescatado directamente, sino la banca que depende de él para subsistir y por tanto, por simple traspaso de responsabilidades, el Estado mismo como propietario de esas entidades nacionalizadas. Rescate por la puerta de atrás si se quiere, pero rescate de España puro y duro. Pese a los chistes irresponsables de Montoro, serán esos “hombres de negro” los que decidan cuánto sube el IVA y otros impuestos, cuánto se reduce el subsidio de desempleo, las pensiones y las inversiones, y todo con el ojo puesto en la reducción del déficit y en la devolución del préstamo. En caso de no cumplir las condiciones, la línea de crédito se interrumpirá y todo volverá al punto cero: es radicalmente falso que el rescate sea un préstamo amistoso sin condiciones o un cheque en blanco político.

Comoquiera que todos los esfuerzos de los Gobiernos de Zapatero desde 2008, y del de Rajoy, se han orientado a eludir como fuera ese rescate, insistiendo en que el Estado tenía recursos suficientes para sanear las Cajas de ahorro (que como UPyD lleva diciendo desde 2009 al menos, son el epicentro del problema) sin préstamos exteriores, es evidente que estamos ante un fracaso sin paliativos del sistema político de la Transición, del régimen bipartidista imperfecto. Todavía el pasado viernes insistía Rubalcaba en que España no necesitaba de ayuda externa para resolver sus problemas, por supuesto sin explicar de qué modo se podrían reunir los recursos necesarios para evitar la quiebra del sistema. Y todavía el sábado por la mañana había ministros del Gobierno negando categóricamente que hubiera planes de rescate y que España fuera a acogerse a uno. Han sido las últimas mentiras de una larga serie iniciada hace años como estilo de gobierno tanto por PSOE y PP como por CIU y PNV, sin que IU y otras fuerzas similares queden exentas de responsabilidad en ese juego de mutuo encubrimiento. No busquemos en Europa la responsabilidad por los errores políticos acumulados por nuestros gobernantes (y tolerados por sus votantes).

¿Por qué temían tanto al rescate? Desde luego, porque es un fracaso, y desde luego con muchos ingredientes europeos: mal diseño de una moneda común inviable sin una política económica y fiscal común. Pero los factores que han agravado la crisis española hasta el punto actual son domésticos, y son los que pondrá al descubierto el rescate: que el modelo de Estado es insostenible, que el modelo económico ha quebrado (Rodrigo Rato era su máximo gurú), que el sistema entero está corroído por clientelismo, corrupción, despilfarro, opacidad y otros vicios. La reacción de Rajoy, poniéndose tardíamente al frente de la manifestación adversa es de una cazurrería política de manual: si no puedes vencerlos, únete a ellos. Tras haber negado primero la crisis (Zapatero) y luego la quiebra y el rescate (Rajoy), ahora vuelven a postularse como los mejores administradores del rescate. Ellos conseguirán que apenas se note en nuestra calidad de vida, que sean los bancos quienes paguen, que nadie se inmiscuya en nuestra supuesta soberanía, etc. Se trata de sepultar las mentiras viejas con mentiras nuevas, y por supuesto el mentiroso son mayor experiencia se presenta como el más adecuado para asumir el cargo. No es de extrañar que Rubalcaba haya lamentado el rescate como mala noticia pero añadiendo la necesidad de unidad y advirtiendo de que no es momento de buscar responsabilidades. ¡Insert coin, el juego comienza otra vez!: ¿qué prefieres otra vez, a Rajoy o a Rubalcaba? Erre que erre…

Sin embargo, el rescate ofrece una gran oportunidad: la de aprovecharlo para, más allá de sanear la banca en la medida de lo posible, depurar al sistema democrático de los vicios, nombres y siglas que lo han llevado al fondo del pozo en el que los culpables principales siguen escarbando. Tenemos un relato preciso de lo que ha sucedido y de por qué: se trata por consiguiente de no recaer en conocidos errores. Hay que arriesgar y probar con nuevas fórmulas una vez que las viejas se han demostrado completamente agotadas. ¿Y cuáles son?: reforma constitucional y de la ley electoral para acabar con el duopolio bipartidista; Estado federal cooperativo, fuerte e igualitario que sustituya al Estado ruinoso y antigualitario; desarrollo de un modelo económico competitivo y sostenible; impulso para hacer de la Unión Europea un Estado federal, con un gobierno económico y fiscal democrático capaz de afrontar con éxito y a tiempo crisis como la presente.

Y como dice la memorable frase de Einstein: locura es hacer siempre lo mismo y esperar nuevos resultados. Va siendo urgente cambiar el modo de hacer las cosas. Comenzando por recuperar la importancia de decir la verdad.

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5 comentarios a “El rescate también es una oportunidad”

  1. Sake dice:

    -Menos mal que enmedio del desastre se escucha alguna voz apuntando fino a los problemas.
    -En éste y en otros temas UPyD ha ido siempre por delante.
    -Sólo hay que mirar la prensa para adivinar quienes fueron los primeros en hablar de lo que hoy empiezan a hablar todos y todas.
    -Los que van por delante siempre son minoria.
    -Bueno, si cambian la lay electoral, no tanta minoria.
    -Esperemos.

  2. Ferran1950 dice:

    En líneas generales, filosóficas, no puedo estar más de acuerdo.
    Para no generar más tensión, donde debe haber disuasión, me permito criticar tu pertinaz retórica de equiparar e igualar, hasta el mimetismo, a los dos últimos gobiernos.
    A pesar del paralelismo en el forzamiento semántico y de la hermenéutica, me niego, en honor a la verdad (mi verdad), a considerar como gobierno normal al snob, vacuo, inane, inmaduro, sectario y segregador de la acción de los siete años de Zapatero, con los 6 meses de Rajoy.
    Y ello, a pesar del maltrato dialéctico que Rajoy dispensa a Rosa y a UPyD en general.
    Ignorar posiciones personales y nominalistas. Me alegra sobremanera ver como actuáis en Comisión, en el día a día. Eso es lo importante para la ciudadanía: LOS APORTES.
    No os instaléis en la matraca de ‘la igualdad de galgos’, ya que se visualiza lo mismo que el ‘tú más’.
    Libertad, Igualdad y mucha FRATERNIDAD.

    • alc dice:

      No estoy de acuerdo.

      Aunque obviamente Rajoy y Zapatero (o PP y PSOE) no son exáctamente lo mismo, los paralelismos y simetrías entre ambos que expone Carlos M.G. son totalmente ciertos.

      Rajoy y su gobierno del PP se han abandonado a la mentira y la negación la realidad como ZP y su gobierno del PSOE.

      Las declaraciones del Rey en Chile (obviamente dirigidas por el gobierno al que benefician) expresando su confianza en que las duras reformas del gobierno tendrán efectos positivos recuerdan demasiado a los brotes verdes de Elena Salgado y al optimismo mentiroso e irresponsable de ZP.

  3. JF dice:

    En mi opinión, las medidas nacionales que se presentan son imprescindibles, pero por sí solas no nos aseguran un futuro esperanzador dentro de la Z€, tal y como actualmente está diseñada.

    Entiendo que la solución hay que buscarla en la propia Europa. En su estructura económica, la política debería amoldarse a las exigencias de la primera (si seguimos haciendo las cosas por la puerta de atrás, pues al menos hagámoslas bien).

    En cualquier caso, todavía no sabemos las condiciones del rescate… ni los rescates que están por venir. Inevitables, en una UE que permite que un socio no pueda acudir al mercado para financiarse. Hay poco que hacer.

    A c/p, sólo hay una solución y se llama: BCE.

    A l/p, crecimiento. Un crecimiento estable y sostenible sólo es posible con una adecuada estructura económica de la Z€, que es justo lo que no hemos tenido nunca, por mucho que se hablara de la UE de los mercaderes, en realidad se trata de la economía de los políticos no electos. El futuro de todo lo que implica el € está estrechamente vinculado a una reorganización más equilibrada de las balanzas por cuenta corriente de los Estados miembros. Pero ninguna de las medidas estructurales de las que oímos hablar afronta la cuestión.

    Sí, un “gobierno económico y fiscal democrático” sería la solución, pero ¿realmente es posible desmantelar todos los chiringuitos de poder “local” para construir un Estado? (para mí eso es lo que implica: unos Estados Unidos de Europa). ¿A qué plazo?

    Lamentablemente, supongo que el núcleo duro de la Z€ seguirá sirviéndose de los ataques al € para equilibra los desajustes fiscales de la Z€. Notable y virtuoso ejercicio de funambulismo que debemos reconocer. ¿Y el crecimiento? Pues ya veremos después de las elecciones americanas.

    En fin, sólo era por decir algo.

    Me ha gustado mucho el artículo.

  4. JF dice:

    Bueno, gracias por colgarlo.

    En cualquier caso, yo les había escrito esto: (saludos)

    Me gustaría pedirles excusas si por algún motivo mi comentario no se ajusta al perfil de este sitio.

    Desconozco si existe algún libro de estilo (por llamarlo de alguna forma) que estructure y/o module la participación; de la misma manera, tampoco me preocupé por la excelencia del mensaje, en lo concierne a la idoneidad de los conceptos tratados, sus relaciones, la estructura y la calidad de la redacción. Es más, ahora que lo releo, derivo a un segundo plano el planteamiento original y el objetivo de Carlos mediante la presentación de una idea que quizás queda fuera del debate.

    Comprendan que el comentario nace de un impulso de aportación desinteresada, y como tal, su naturaleza es la de un esbozo a vuela pluma, sin mayores pretensiones.

    Estoy seguro que no es este el sitio correcto para dejar la presente nota, pero no sabía donde dirigirme.
    Reciban saludos cordiales.
    JF.-

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