El caso de UPyD, Amaiur y el PP. O de ética, estética y política en sede parlamentaria

Seguramente muchos lectores conocerán ese vademécum paródico de la política que es la genial película de Monty Python llamada La Vida de Brian. Acaba con una escena redonda en la que un grupo de patriotas judíos aparecen para liberar a un grupo de crucificados por los pérfidos romanos. Son la última esperanza de los supliciados y los romanos, cuando les ven llegar, echan a correr abandonando el campo. Pero, sin embargo, los guerrilleros del Frente del Pueblo Judaico sacan sus espadas y se suicidan para demostrar su voluntad de resistencia indomable al invasor romano, desentendiéndose de los condenados a la cruz. Aquí tienen la escena.

Con esta brillante parodia los irreverentes cómicos británicos se desternillaban de esos hiperidealistas de la política revolucionaria que, en el nombre de la ética más inmarcesible, se condenan a sí mismos al suicidio porque cualquier otra acción sería incompatible con su principio fundamentalista de no aceptar ningún tipo de contaminación política. Incluso la liberación de los crucificados podría conducir a enojosos compromisos que los kamikazes del Frente del Pueblo Judaico eludían con elegancia inmolándose para que sus “principios” permanecieran al margen de cualquier peligro de transacción.

En otro orden más serio de reflexiones, Max Weber desarrolló su famosa distinción entre la ética de los principios y de la responsabilidad: ambas son elecciones éticas a las que no sólo los políticos, sino cualquier persona que toma decisiones –desde ejecutivos de empresas a padres de familia que educan a sus hijos-, se enfrenta a menudo: elegir entre una actuación responsable, y por tanto atenta a las consecuencias de su elección, u optar por los principios desentendiéndose de éstas. Lo más perspicaz del análisis de Weber es dejar sentado que ambas opciones son impecablemente éticas, sólo que una se preocupa de las consecuencias y la otra sólo de los principios en juego. Esto puede chocar, pero desarrollando el análisis weberiano es fácil darse cuenta de que hay problemas asociados a la acción y a la elección que van más allá de la ética. O por decirlo de otro modo: no todo comienza y acaba en la ética. Percatarse de esto no es precisamente inmoral, sino el marco axiológico y pragmático que da verdadero significado a las convicciones éticas. Por ejemplo, que las convicciones éticas no pueden ser coartadas para la pasividad ante el mal (lo que se ha venido a llamar “buenismo”).  Esto tiene importantes consecuencias políticas, pero parémonos antes un momento en la estética.

Ética y estética son conceptos o nociones emparentadas, pero diferentes. Lo malo es que hay cierta confusión posmoderna al respecto y es corriente encontrar personas que confunden ambas: consideran inmoral o no ético lo que rechazan por razones estéticas. Por ejemplo, que UPyD se haya asociado de modo instrumental con el FAC para asegurar el Grupo Parlamentario que el PP pretendía negarnos para, con la excusa de la “igualdad de trato”, negárselo a Amaiur (o lo contrario, que era algo perfectamente posible y muy verosímil). Personas que, como no les gusta nada la imagen del FAC, no quieren aparecer asociados en modo alguno con ese partido. Consideran que eso contamina los principios de quien lo haga, como si la asociación contaminara de modo automático y privara de ética a los asociados. Si fuera así, todos los diputados del Congreso estaríamos contaminados en nuestros principios por los principios rivales de los demás diputados con los que estamos voluntariamente asociados en el Parlamento (no por “imperativo legal”, como dicen los fariseos nacionalistas, sino porque nos da la gana y nos han elegido para hacerlo). Si un diputado no puede asociarse con otro cuyas ideas o identidad parezcan “feas”, olvidémonos del parlamentarismo y, de rebote, de la democracia. Como eso no es deseable, hagamos más bien otra cosa: dejemos de contaminar la ética con prejuicios estéticos. Es aconsejable leer a Kant para esto, porque dejó sentada la máxima ética de que no es legítimo usar al otro como un medio: debemos ver a los demás seres humanos como fines autónomos, no como instrumentos para los nuestros privados. Así que dejemos de reducir la política a la ética, porque es otra cosa. Vamos a eso.

La política tiene sin duda exigencias éticas y base ética, pues sin reflexión moral es muy difícil desarrollar una política entendida como “cosa pública” e interés general. Es decir, la clase de política que en general llamamos democracia. Porque la democracia parte del principio de que la comunidad política está formada por iguales, pero esa idea sólo tiene sentido a partir de una ética de la igualdad de o entre ciertas personas (o todas). Lo que los griegos llamaban hómoioi q formaban el demos de una polis. Para esto, nada como Aristóteles y su idea de que la naturaleza humana integral es inseparable de su pertenencia a una comunidad política como zóon politikon (animal político, sin ironía alguna), con el debido fundamento lógico de la idea ético-política de igualdad. El mismo Aristóteles distinguió magistralmente el ámbito de la ética del de la política: emparentadas, pero distintas (como la ética y la estética).

A diferencia de la ética, que ante todo pertenece al ámbito personal del yo, la política es el ámbito del nosotros, la cosa de todos o Res publica de los romanos. La política busca soluciones para asuntos a los que la ética no llega (y viceversa). Reducir la política a decisiones meramente éticas (o aparentemente éticas) es un error comparable a confundir, por ejemplo, la ciencia con la tecnología o la nutrición con la gastronomía. Ni hacer telescopios es astronomía, aunque hagan falta para hacerla, ni la proporción de lípidos aconsejable es una receta de cocina. Sólo cuando se ignora esta diferencia de niveles o ámbitos se llega a la conclusión de que acciones indispensables en política, tales como pactar, acordar o negociar, y no sólo con los iguales a ti en ideas sino con los rivales, son acciones “carentes de ética”. O si se rechaza que hay una ética de los principios y una ética de las consecuencias o de la responsabilidad en relación conflictiva.

Empeñarse en hacer una política reducida a gestos éticos –o que parezcan que lo son, siendo más bien estéticos- es condenarse a la irresponsabilidad y a la parálisis. No, estamos en política para hacer política, es decir, para hacer progresar nuestro proyecto político contra viento y marea. Y eso exige hacer cosas tan políticas como maniobrar, acordar, prever, negociar, calcular y tener sentido de la oportunidad (que sólo un moralista apolítico consideraría oportunismo), o comerte un sapo de vez en cuando como el que nos ha servido el PP con su indecente equiparacion burocrática de UPyD y Amaiur. Para hacer política con mayúscula en el Congreso, UPyD ha tenido que asociar temporalmente a un diputado (tan diputado como nosotros) del FAC, un partido con el que tenemos tan poco que ver como con los demás del Congreso. Quien rechace esta asociación por “falta de coherencia” o “inmoralidad” estará confundiendo estética con ética, y ésta con política, o sencillamente desea que fracase nuestro proyecto político.

Coda final: a Churchill, fervoroso anticomunista, le reprocharon durante la guerra mundial la alianza con Stalin y los discursos a favor del pueblo ruso y la resistencia soviética. Sus detractores decían que eso era incoherente, traición a sus principios y cosas peores. Churchill respondió asegurando que si Hitler invadiera el infierno él haría un discurso en los Comunes a favor del diablo. De eso se trata, exactamente.

 

18 comments to El caso de UPyD, Amaiur y el PP. O de ética, estética y política en sede parlamentaria

  • -¿Tú quieres que UPyD lleve a cabo su proyecto politico, o no?
    -Pues claro.
    -Entonces ¿porqué criticas su asociación con el Fac para tener grupo político?
    -Porque no es ético.
    -Entonces la democracia no es ética, porque todos los grupos del Parlamento estamos asociados por el parlamento.
    -Claro sí, eso sí.
    -Entonces ¿quieres que UPyD lleva a cabo su proyecto?
    -Sí.
    -Pues en éso está.

  • Herkurgan

    Estoy en desacuerdo con el fondo del artículo porque parte de la base de que un acuerdo de UPyD con FAC iría contra los principios de ese partido y no creo que sea así. El acuerdo con otra fuerza política es la base del juego democrático y por tanto no creo que en principio pueda ser criticable que UPyD se alie para formar partido con FAC, PSOE, PP (si les hubiesen decido diputoados) o cualquier otra fuerza política no antagónica; otra cosa serían las condiciones de dicho pacto que sí que podrían ser moralmente criticables.

    Otro gallo hubiese cantado si la alianza se hubiese hecho con una fuerza nacionalista que por los propios principios de UPyD sería de una incoherencia absoluta y por tanto completamente inmoral. Si desligamos ética y política en el sentido que se propone en el artículo sería igualmente justificable un pacto con FAC como con AMAIUR.

    El pragmatimismo político es válido cuando hay que tomar decisiones al abrigo de principios válidos pero no siempre coincidentes, por ejemplo, un asunto en el que ecología y economía entran en conflicto.

  • Estimado Carlos,

    Yo no comparto tu planteamiento. Decirte que yo habría hecho lo mismo, pero la cuestión no es si es ético o no, utilizar un resquicio legal para no verse perjudicado por una decisión injusta.

    La cuestión de fondo es porqué cuando lo hizo otro partido en el año 2008 nos opusimos, porqué se ha dicho que no se haría y luego lo hemos hecho.

    Ya que somos diferentes, deberíamos plantear estas cuestiones de forma diferente. Cambiar de opinión es totalmente licito, solo hay que explicarlo. Lo que en el caso que nos ocupa no se ha hecho bien, en mi humilde opinión.

    Yo creo que explicar que en el 2008 hicimos esto por las siguientes razones …. “xyz”
    y ahora hacemos esto otro por estas otras razones …..”abc” o en el 2008 pensabamos “xyz” y ahora pensamos “abc” por las razones “123..” debería ser de lo más sano y natural. Hay que perder el miedo a cambiar de opinión en politica, solo hay que explicarlo y hacerlo natural …

    Un saludo.

    Juan Corbera.

  • @abc8888

    Querido compañero:

    Yo soy uno de los ‘escandalizados’ por la asociación temporal con FAC. Se trata, en el fondo de un problema práctico de comunicación política, y no tanto de un problema ético o estético. Se puede dividir en dos partes.

    Una relacionada con hacer llegar el proyecto político de UPyD a los ciudadanos en un entorno mediático hostil; y otra con ayudar a una formación política tan nefasta como FAC, contribuyendo a extender la mentira que ellos están tan interesados en divulgar, a saber, que UPyD y FAC son alternativas igualmente válidas al bipartidismo PP-PSOE (tripartidismo PP-PSOE-IU igualmente lamentable en Asturias)

    No estoy para nada de acuerdo con la afirmación de que FAC es “un partido con el que tenemos tan poco que ver como con los demás del Congreso”. No, FAC una medicina para la crisis política que padecemos que, no sólo no cura, sino que agrava al paciente, y además previene al paciente de tomar el remedio adecuado. FAC es el caudillismo de toda la vida, heredero de todos los vicios de PP y PSOE porque no ha hecho el menor esfuerzo por evitarlos (nosotros sabemos bien por ejemplo, lo difícil que es implantar un sistema de democracia interna), todo lo contrario, añade a ellos la reivindicación nacionalista, el victimismo por supuestos agravios históricos, y a todo lo que ya conocemos del discurso nacionalista. FAC es lo contrario de UPyD.

    Para demostrar finalmente que no estoy en desacuerdo con lo de ayer por un purismo insensato o el temor a una supuesta “contaminación de los principios” de UPyD, te diré que me hubiera parecido bien haberlo hecho con ERC, CC o el BNG… etc. o, mejor aún, con varios al mismo tiempo; ya que tan interesados están todos en que salgamos del grupo mixto. La razón es, obviamente, que eso no daría lugar a ninguna interpretación política, ni verdadera ni falsa.

    Ignoro si no pudo hacerse de otra manera, y sé perfectamente que es crucial tener grupo parlamentario en esta legislatura. Ahora toca deshacer el tuerto en Asturias, donde al ciudadano mal informado (el 90%) ya no le cabe duda de que da igual votar a FAC que a UPyD, la prueba falaz de ello es que el voto a FAC ha servido para que UPyD tenga grupo parlamentario. Los medios y FAC (que para eso lo ha hecho) continúan sembrando el equívoco, véase por ejemplo, hoy mismo:

    http://www.elcomercio.es/v/20111216/politica/foro-presta-escano-upyd-20111216.html (tercer párrafo empezando por abajo)

    Te invito a que te hagas esta pregunta ¿a dónde irían en estas circunstancias los votos de los desencantados del PP cuando vote NO a la ilegalización de Amaiur?

    Gracias por el sitio en esta tribuna.

  • maverick

    ¿Dónde está el límite cuando se abre la puerta al relativismo? Al menos como relativismo lo van a interpretar los que quieren atacar a UPyD y están recibiendo un argumento para ello. Aparentemente la decisión está justificada en criterios ambiguos, ya que se toma en base a un supuesto estado de necesidad que pone a prueba la solidez moral de UPyD, formación que decide pactar temporalmente como solución “menos mala” a corto plazo incurriendo en una contradicción ética, pero con consecuencias positivas a largo plazo tanto éticas como estéticas, con un resultado “más bueno” resultantes de tener grupo propio.

    Aunque por otro lado deja claro que se trata de un pacto temporal con un fin concreto y sin aspiraciones de continuidad.

    La duda es ¿Cuál es la factura a pagar a FAC por facilitar este atajo? Esta incognita no revelada sería interesante que nos la cuenten, de manera que no queden deudas en el aire y que este aparente relativismo contradictorio, no de lugar que haya que relativizar futuras decisiones más controvertidas y desestabilizadoras que esta en el mercado de la política. Los intereses derivados de la deuda, podrían tener un mayor coste ético a largo plazo que los beneficios estéticos en el corto.

    Si de algo escapamos los afiliados y simpatizantes de UPyD es del oportunismo, los mercadeos y los atajos a que nos tienen acostumbrados los grandes partidos.

    Yo estoy de acuerdo con el pacto ya que son las armas del enemigo, y es necesario para cumplir requisitos de forma (o estéticos), como es necesario entrar en el sistema con sus normas para cambiarlo. Algo que AMAIUR también tiene claro Pero creo que sería importante no dejar resquicio de dudas de qué beneficio obtiene el FAC. Yo me planteo que no es otro que la satisfacción del partido asturiano, en reforzar a un tercer partido nacional, independientemente de como se llame, en perjuicio del bipartidismo del que se escindió.

    Según mi hipótesis, para el FAC sí se trata de algo ético y sobre lo que no quedan deudas pendientes. Pero no se puede olvidar que la “política en sede parlamentaria” como la presenta en el título, es “mercadeo” sujeto a consecuencias fuera del parlamento y que por tanto aleja fraudulentamente a los ciudadanos de la política desde el momento que los políticos toman sus decisiones saliéndose de las pautas elegidas por los ciudadanos.

  • CM

    Hola abc8888.

    Y porque es tan crucial tener grupo parlamentario en esta legislatura, abc8888? Acaso el PP va a hacer algo que no quisiera hacer o no hacer algo que quisiera hacer porque nosotros tengamos grupo ? acaso nosotros vamos a hacer o decir algo distinto solo porque tengamos grupo ?.

    Lo que Carlos pretende hacer es vendernos la absoluta necesidad y urgencia de la obtención del grupo para que no nos fijemos tanto en la forma en la que se ha conseguido. Lo primero es falso y lo segundo no lo va a conseguir.

    • @abc8888

      Respuesta a CM:

      Como dije, estoy totalmente de acuerdo con @cmgorriaran en la necesidad de tener grupo parlamentario. Las reformas que hay que hacer, si las hace algún partido, las hará UPyD. El problema es el tiempo.

      Estoy de viaje y no he podido ver el debate de investidura, ni siquiera he leído los periódicos, pero estoy seguro de que ayer, nuestra portavoz presentó nuestras propuestas como el verdadero programa de gobierno que son. Para esto hace falta tener tiempo suficiente, en cantidad y calidad. En cantidad por razones obvias; con la calidad me refiero a que ayer (día 19) era el momento oportuno para hacerlo, y no hoy (día 20) cuando supongo seguirá el debate con el batiburrillo del grupo mixto, y que pasará totalmente desapercibido para los ciudadanos. Tenemos la prensa que tenemos, y lo dicho sólo se logra teniendo grupo parlamentario.

      De la misma manera, si durante toda la legislatura UPyD se presenta como alternativa de gobierno y llega a los ciudadanos, en las próximas generales es posible que logremos representación suficiente para hacer las reformas necesarias. Si no tuviéramos grupo, ocurriría lo que en la pasada legislatura, usted y yo nos enteraríamos, pero no los ciudadanos cuidadosamente desinformados que conforman la mayoría del cuerpo electoral. Aspiraríamos a tener grupo parlamentario en el 2015, para luego en el 2019…

      Aparte del interés o desinterés que uno pueda sentir por lo que pase del 2020 en adelante, yo no creo que haya tanto tiempo disponible. El electorado, que se lo piensa una y cien veces antes de votar a UPyD, no es tan escéptico con alternativas populista-nacionalistas del estilo de FAC (véase resultados en las autonómicas en Asturias o el caso de Jesús Gil en Marbella). Cuando los ciudadanos dan la espalda a los partidos políticos que les han engañado sistemáticamente, no suele ser para dar paso a partidos nuevos que defiendan el Estado, como UPyD, sino que rechazan la política en general y arrasan opciones de corte bananero, como Berlusconi en Italia.

      En resumen: en mi opinión tenemos el tiempo justo para arreglar esto… o quizá menos.

  • CM

    Estoy indignado. Que clase de norma he infringido para que borréis mi comentario constructivamente critico ?

    • En este blog no se admiten insultos, aunque se revistan de crítica. Traidor lo es.

      • CM

        Hola Carlos.

        Dejémonos de zarandajas, si quieres usar una cuestión semántica para evitar poner mi comentario te señalo lo evidente:

        Me siento traicionado por vosotros. Es un hecho incuestionable que yo puedo permitirme reflejar en mis comentarios. Lo que tu no puedes permitirte es eliminar un comentario según el criterio subjetivo de que “es un insulto revestido de critica”. Es inadmisible en un medio de difusión de las opiniones que se piensa libre y transparente como este.

        No soy ni de lejos el único que se siente así y lo sabes muy bien. Borrar el comentario no hace desaparecer este hecho pero ignorarlo si puede ser muy perjudicial. Haces mas mal que bien quitándolo.

        Tienes mi permiso y te señalo mi deseo expreso de publicar el comentario sin la ultima frase o específicamente, el término traidor.

        Saludos.

  • guticid

    Obtener grupo parlamentario era esencial para despegar en el parlamento, profundizando en conocimientos y colaboración en la operativa gubernamental, etc…
    Por otro lado se da a UPYD una financiación económica extra importante…, personalmente estoy en contra de las subvenciones a partidos políticos, sindicatos, etc…(me encantaría que se abolieran a medio plazo..), pero si los demás la tienen, debemos equipararnos a su “ventaja competitiva inicial..”
    Juntarse con el FAC para tener grupo tampoco es una concesión ni renuncia tan terrible…Me alegro haya ganado el sentido práctico sobre el dogmatismo…, se ha evitado asimismo la tentación de que se de grupo parlamentario a AMAIUR, por aquello de no discriminar…entre unos y otros…

  • Juan Fernando

    Una aclaración menor: Kant no dice que no sea legítimo usar al otro como un medio, sino SÓLO como un medio. Como un medio nos usamos continuamente: el cliente de un taxista usa a éste como un medio para ir a algún sitio, el de un bar al camarero como un medio para tomar un café. Lo que no debo es tratar igual al camarero que a una máquina de café, porque el primero es además un fin en sí mismo, mientras que la máquina de café es un medio y nada más.
    Saludos.

  • jjms

    Pues yo estoy en desacuerdo con la forma del artículo, no es necesario tanto circunloquio para explicar o justificar lo evidente:

    - El capricho de los resultados electorales nos dejaban en situación similar con amaiur en lo que respecta a espectativas de lograr grupo parlamentario.

    - Diferenciarnos cuanto antes y de forma clara de las circunstancias en las que coincidimos con amaiur para lograr grupo parlamentario, nos evita el riesgo de comparación malintencionada y el de no acceder a grupo parlamentario.
    - Obtener grupo parlamentario es un salto cualitativo y un importante primer paso a todos los niveles, que pone fin a nuestra travesía por el desierto, para la consecución de objetivos.
    - Aceptar o negociar el préstamo de un escaño de PP-PSOE o nazionalista SÍ contraviene nuestros principios, supuesto de ciencia-ficción por otra parte.

    Solo teníamos tres opciones:
    - Renunciar al combate (político) por no querer usar las mismas armas que el adversario, abandonando el campo.
    - Empeñarnos en un combate (político) desigual y suicida por no querer usar las mismas armas que el adversario, inmolándonos como el comando suicida de la vida de Bryan.
    - Aceptar el combate (político) usando las mismas armas que el resto de contendientes. Que es lo que hemos hecho.

    No veo dónde está el problema, la falta de ética o la falta de coherencia política.

    El fín jamás justifica los medios, pero mientras estos se adecúen a la legalidad y a la legitimidad democrática no estaremos retorciendo ninguna ética. El sistema es el que es, aunque no nos guste y pretendamos cambiarlo: ¿Acaso traicionamos nuestros principios acatando la Constitución que pretendemos modificar o aceptando y participando en el juego electoral con una ley que consideramos injusta?

    Nadie ha mezclado gran reserva con cosechero pretendiendo obtener el doble de lo primero, cada vino está en su barrica y así va a seguir siendo.

  • [...] y Amaiur. En cualquier caso, el que aún no lo tenga claro puede leerse el estupendo artículo de Carlos Martínez Gorriarán : sobran más palabras. Como se suele decir: no se pueden mezclar churras con [...]

  • alc

    Pus yo estoy de acuerdo simplemente con la primera fradel comentrio de @abc8888:

    Yo soy uno de los ‘escandalizados’ por la asociación temporal con FAC. Se trata, en el fondo de un problema práctico de comunicación política, y no tanto de un problema ético o estético.

    Creo que el problema fue decir primero que no se iba a recurrir a apaños de este tipo, para al fianl terminar haciendolo.

    Creo que, al menos en lo relativo a la constitución de grupos parlamentarios, el reglamento del congreso es una burda cahapuza a la medida de los interes del partido único (PP+PSOE) y de su cohorte de rémoras nacionalistas.

    Puestos a admitir la aberración de que haya un porcenateje mínimo de votos para formar grupo parlamentario (el famoso 5%), es un escándalo que se aplique sólo a las provincias en las que se ha presentado un partido, y no a toda España. Un atajo para perjudicar a los partidos nacionales minoritarios como UyD e iU y favorecer a los nacionalistas que se presentan en unas pocas provincias.

    No sólo la ley electoral es injusta. Todo el sistema lo es.

  • Al PP lo que le pasa es que tiene mucho miedo a UPyD por que sabe que defiende a los ciudadanos por encima de los politicos, y ello a hecho que crezca muy rapidamente, pero nada comparado con lo que aun le queda por eso intenta silenciarnos con esta ley electoral.