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La italianización de Cataluña

Si preguntáramos por el nombre de un país mediterráneo de envidiado nivel de vida, donde en las elecciones arrasa un partido corrupto y responsable de la situación de crisis económica y política, donde partidos xenófobos y ultranacionalistas no menos corruptos registran un importante auge, donde un tipo surgido del fútbol profesional consigue un importante éxito político, donde el socialismo tradicional obtiene un resultado catastrófico, donde casi todos los medios de comunicación trabajan para el gobierno o están controlados mediante subvenciones de todo tipo para que emitan un discurso único (¡más y más!), donde la campaña ha sido protagonizada por putones verbeneros y vídeos zafios que han escamoteado todos los problemas reales agitando el miedo a la inmigración y a la inseguridad ciudadana, es muy probable que muchos pensaran en Italia. Y sin embargo, se trata de Cataluña.

Algunos finos comentaristas, como Félix de Azúa, han advertido en alguna ocasión del alto riesgo de italianización de la política y la sociedad catalanas (a distinguir de las alarmas por la “italianización” del parlamento, asunto menor). La cosa no tendría importancia, e incluso podría estar muy bien en ciertos aspectos, si no se tratara de italianización en aquello que ese gran país tiene de menos admirable, a saber, la aceptación de la corrupción como cosa normal, el auge de la frivolización más obscena en el discurso político, la conversión de sinvergüenzas repelentes en líderes políticos populares, la adopción de la xenofobia como recurso político de éxito popular seguro, y el escapismo más lamentable en todos los problemas realmente serios. Pues esto es lo que ha pasado en Cataluña porque eso es lo que han votado los ciudadanos catalanes, y de verdad que lo siento (y temo que más lo sentirán ellos en algunos años).

Veamos: CIU, campeón de la jornada electoral, ha recibido votos de prácticamente todos los demás partidos. Preocupados por echar al nefasto tripartit de la Plaza de Sant Jaume, los electores han perdonado graciosamente a este partido su constante implicación en casos graves de corrupción y, lo que no es menos importante, su no menos constante apoyo al gobierno de Zapatero en todas las nefastas políticas que nos han conducido a la catastrófica situación actual, de la intocabilidad de las cajas de ahorros en quiebra al incremento del derroche autonómico pasando por la fallida reforma laboral. Bajo una apariencia de cambio y giro político, los electores catalanes han votado más de lo mismo ya conocido. Pero con pésimas perspectivas.

Veamos más: los dos partidos de extrema derecha, el del futbolero Laporta y el del camisa vieja Anglada, han obtenido estupendos resultados. El primero nada menos de cuatro escaños, el segundo a punto de obtenerlos y con una magnífica base para las próximas municipales. Ni los casos de corrupción de todo tipo del primero, ni el aroma rancio a fascismo que desprende el segundo, han echado atrás a los electores que les han preferido. El significado es siniestro: los partidos al estilo de la Liga Norte padana o el Frente Nacional de Le Pen han entrado en España a través de Cataluña. Habrá tiempo para lamentarlo.

No dejemos de ver esto: el celebrado progreso del PP ha sido mínimo en votos, aunque no tanto en escaños, para un partido con serias aspiraciones a desbancar al PSOE en las próximas elecciones generales. El fenómeno del voto dual –el hábito de votar cosas distintas en autonómicas y generales, como si no tuvieran nada que ver-, tan catalán como les mongetes amb butifarra, ha optado por convertir a CIU en socio indispensable de cualquiera que en el futuro inmediato profundice nuestra ruina desde la Moncloa.

Finalmente la campaña ha estado dominada por el discurso único, además de por personajes zafios y ruines. Ninguno de los partidos que ha obtenido representación parlamentaria, y digo ninguno, ha osado trasladar al electorado la gravedad de la situación política y económica, e incluso la degradación de la ética pública de la que la impunidad de la corrupción y el auge del putiferio son síntomas alarmantes. Todos, con ligeros matices, han coincidido en que el problema de Cataluña es que recibe poco dinero del Estado, que vendría muy bien un Concierto económico al estilo vasco y navarro, etc. No se ha oído ni una palabra de reforma constitucional, de la ley electoral o de la regeneración democrática a fondo –no populista o ultra- de un sistema político profundamente viciado.

¿Ni una sola palabra de regeneración democrática? ¡No, también allí ha habido una aldea de irreductibles asediados por las legiones del imperio! Me refiero, obviamente, a los centenares de afiliados y voluntarios de UPyD empeñados en hacer una campaña para hablar de esas cosas de las que no ha hablado ningún partido parlamentario, y de hablar en contra de las que decían los que han gobernado y los que se ofrecen a gobernar. Campaña sin vídeos nudistas, sin travestismo alguno, sin eludir esos temas de los que no quiere oír hablar la gran mayoría, comenzando por lo principal: la fiesta ha terminado y ahora tendrán que pagar la factura los que no han roto un plato.

Este mensaje apenas ha llegado a los catalanes, cerrojo informativo en el que ha tenido un papel protagonista la legión de medios de comunicación catalanes, tanto públicos como concertados. Pero tampoco vamos a engañarnos: es obvio que la mayoría social en Cataluña todavía no quiere ni oír hablar de las cosas que proponemos. Siguen convencidos de que la fiesta volverá a reanudarse en cuanto el sr. Mas presida la Generalitat (como los italianos con Berlusconi, vaya) y vuelva a sacar tajada al Estado en forma de todo tipo de concesiones. Cómo va a ser posible semejante cosa es algo que sin duda merecerá la pena escuchar. Si la idea es, como ha sido anunciado en campaña, que el fin del “expolio fiscal” perpetrado por España permitirá a los catalanes vivir como si fueran suecos, todos vamos a divertirnos un rato.

Y queda lo último: si UPyD ha cometido un error no yendo a las elecciones con C´s (en el caso de que eso fuera algo más que una desinformada conjetura). Es cierto que el resultado ha sido muy malo, y algunas voces lamentan que hayamos rechazado ese trato que nos habría dado, probablemente, al menos un diputado. Pero esas voces parecen ignorar que UPyD se toma en serio su compromiso de entrar en las instituciones sólo para promover su programa político, negándose a perseguir escaños como un fin en sí mismo. Si alguien no quiere la reforma constitucional ni de la ley electoral ni limpiar el sistema, hace bien no votándonos. Y de ningún modo podríamos presentar candidatos que defendieran algo distinto. Si alguien no se creía que somos un partido diferente, aquí tiene la prueba: no queremos escaños si no es para hacer la política que proponemos a los ciudadanos; ho entraremos en cambalaches para conseguirlos si ello implica sacrificar objetivos y principios. Sin imitaciones descafeinadas, franquicias de línea blanca o adaptaciones al medio a cambio de sacrificar nuestras ideas genéticas. Así somos, qué le vamos a hacer.

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14 comentarios a “La italianización de Cataluña”

  1. IGNACIO dice:

    Hola Carlos. Algunos comentarios adicionales sobre tu artículo.
    La victoria de CIU ha sido aplastante, y el electorado no le ha pasado factura por los casos del Palau y Pretoria. Matizar que de todas formas, el resultado de CIU está lejos de las mayorías absolutas conseguidas por Pujol.
    Estas elecciones han tenido algo bueno. Siento ser tan optimista. El tripartito se ha hundido. Es el segundo tripartito nacionalista radical que se hunde en poco tiempo. En este caso el naufragio se ha producido a tres bandas, sin contemplaciones. Y todos los barones del PSOE se están tentando la ropa.
    Me llamó la atención que los comentaristas de la cosa electoral dijeran que Iniciativa por Cataluña había “salvado los muebles” por perder solo dos escaños. Sin embargo, no tenía mejor oportunidad para crecer IU que el descenso espectacular del PSOE.
    Si el PSOE piensa que los escandalosos casos de corrupción que afecta al PP, como la trama Gurtel, van a servir de cortafuegos para salvar su hundimiento electoral, ya ha tenido un ejemplo práctico de que no va a ser así.
    Nos hubiera gustado que UPyD hubiera obtenido mejores resultados, pero las condiciones requieren más tiempo y trabajo para abrir hueco. Todo llegará.

    • alcotarelo dice:

      ¿El hundimiento del tripartito es algo positivo?. En términos absolutos parece algo indicutible.

      Ahora bien para determinar si la situación actual es mejor o peor que la anterior, debemos compararlo con aquello por lo que ha sido sustituido.

      Y esto es Artur Mas y el gran estadista y salvador de España Duran i Lleida, con un ideario ya inocultablemente independentista (a estas alturas ya no engañan a nadie) y de falsos agravios españolistas. Y todo esto condimentado con conocidos casos de corrupción. Y como compañero de viaje, un Parlament con un PP declaradamente xenófobo, y con personajes de la calaña de Laporta y compañía.

      No he seguido mucho la camapaña. Pero lo más divertido (por no llorar) que he visto ha sido a CiU, ERC e iC exigiendo el ventajoso e insolidario cupo vasco y navarro también para Cataluña. Y acusando a PP y PSOE (con razón y cinismo simultáneamente) de no defender para Cataluña lo que defienden para País Vasco y Cataluña. ¿Dónde queda aquello de las singularidades y de que no al café para todos?.

      Para ser consecuentes del todo, ¿por qué no proponen aplicar el cupo vasco a las 17 comunidades autónomas, más Ceuta y Mellila?

      • IGNACIO dice:

        No me gusta la política de CIU, ni sus propuestas ni su trayectoria. Pero el problema de la desintegración del estado en España solo es achacable en un muy bajo porcentaje a CIU, PNV y compañía, que en definitiva juegan su papel y representan lo que representan. El problema está en un 95% en el oportunismo político que tienen el PSOE y el PP, en sus estructuras internas de baronías caciquiles, y en su falta de sentido de estado.

        • alcotarelo dice:

          La estrategia del PSOE y el PSC ha pasado por intentar ser más catalanista/nacionalista que los propios nacionalistas catalanes.

          El Estatut (que no sólo era anticonstitucional, sino sobre todo contrario al interés general) fue una apuesta de Zapatero y el PSC para ofrecer al electorado nacionalista catalán lo que en ese momento no se les pasaba todavía por la cabeza ni a los propios partidos nacionalistas. Pensaban que de ese modo, los votantes nacionalistas les votarían a ellos (PSOE-PSC) y no a los nacionalistas (CiU, ERC, etc.).

          El error garrafal de la jugada es que el nacionalismo es plástico y expansivo (adaptable), que no flexible (tendencia a recuperar el tamaño y la forma originales) recuperar . Una vez satisfechas sus demandas y exigencias, abominan de lo anteriormente pactado asegurando que fue una imposición de la otra parte (como si la otra parte no hubiera cedido) para poner encima de la mesa unas nuevas exigencias.

          Este es el error del PSOE-PSC. Y por eso su estrategia ha fallado y han perdido las elecciones. Es imposible ganar a CiU o al PNV por la vía de ser más nacionalistas/autonomistas/soberanistas/independentistas que ellos. Siempre modificarán y radicalizarán sus exigencias para estar un paso o dos por delante. Pero siempre sin perder su pose de partido serio y moderado. Lo que ayer habría sido una postura radical e irresponsable, hoy lo presentan sin problemas como algo moderado y razonable.

          Por eso, el resultado de las elecciones catalanas no es una mejora de la situación. Porque lo que hay ahora no es una vuelta al mismo CiU ni al mismo panorama político que existía antes del tripartito y el Estatut (que ya era objetivamente algo indeseable, aunque menos que lo que vino después).

          La vuelta de tuerca ya está dada. CiU fomentó y apoyó la manifestacións contra el TC y su sentencia en Barcelona. Y exige la apliciación de todo el Estatut incluidos los artículos y disposiciones declarados anticonstitucionales. En sus mítines hay banderas independentistas, y en las declaraciones de sus líderes, tras estos aparece sólo la bandera catalana.

          Eso es lo que defenderá y exigirá eso desde el gobierno de la Genaralitat. Jugando, como siempre, a ocupar las instituciones y deslegitimarlas simultáneamente.

          Por eso, el resultado de estas elecciones no es una vuelta atrás ni una mejora del problema catalán.

  2. Sake dice:

    -Estoy triste no hemos conseguido representación en Cataluña.
    -Es porque no hemos tenido medios para que los catalanes nos escucharan.
    -Ya, pero me siento fracasado.
    -Vamos fracasado es el que es vencido, en éste caso no ha habido derrota sino desinformación.
    -Me consuela el seguir siendo fieles a nosotros mismos y nuestras ideas y programa.
    -¿Te parece poco?.
    -La verdad que tener ideas y respetarlas no existe hoy en dia en la politica.
    -¿No existe?.
    -Bueno sólo UPyD.
    -Pues claro ¡levanta la cabeza!.
    -Lo seguiremos intendando…..
    -Pues claro.

  3. assurance.tou.rix dice:

    Puis que notre potion soit…. el trabajo, la información, la transparencia, la regeneración… Nuestro caldero, como en el comic, está lleno de todo eso y Caius Bonus, que cada uno aplique el nombre que considere conveniente, no va conseguir vaciarlo. Regeneración…

  4. jjms dice:

    No encuentro otro adjetivo que el de pueril para planteamientos que buscan en el electorado reacciones más allá de una simple y primera derivada.

    Sabemos por experiencia que el electorado adolece de una muy mala memoria, selectiva además. Y solo suele reaccionar, en el caso de que lo haga, a impulsos muy inmediatos y simplistas.

    Nuestro mensaje no es transmisible en una campaña alectoral al uso, ni disponemos de los recursos necesarios para que cale mínimamente en esos cortos quince días. Pero eso no es nada nuevo, yo creo que ya lo deberíamos de saber.

    Como deberíamos de haber sabido que el cerrojo mediático nos amordaza en cualquier situación, cuánto más en una campaña electoral como las que vemos degenerar a medida que avanza nuestra experiencia.

    La esposa del César, no bastando con serlo, debe de parecerlo. Y si la desinformada conjetura de una concurrencia conjunta queda descartada (muy dignamente), dificilmente se entiende la cabeza de lista, desde fuera, sin información y con simplistas derivadas acerca de su procedencia ex-C’s.

    Quien haya querido sembrar dudas acerca de nuestro mensaje, lo ha tenido muy facil con nuestro federalismo y nuestro cabeza de lista.

    Y lamentablemente estos argumentos simplistas y totalmente desinformados SÍ pueden calar rápida y facilmente en las actuales campañas electorales.

    • jjms dice:

      Releyéndome tengo la incómoda sensación de haberme explicado mal, como respondía al apreciado co-bloguero Alcotarelo.

      El hecho de utilizar palabras de trasfondo peyorativo como “paracaidista” o “tránsfuga”, no ha sido afortunado por que trasladan la impresión de que otorgo a Antonio Robles esas condiciones.

      En absoluto: Cuando las uso, lo hago poniéndome en la piel del abogado del diablo, del simplista recurso de descalificación personal que posíblemente hayamos sufrido dada la condición de ex-C’s que tiene el cabeza de lista de la territorial de Cataluñya.

      No hace falta explicar que se celebraron elecciones primarias en esta territorial y que resultó elegido Antonio Robles por las bases de UPyD. Pero claro, desde fuera, sin información y con las simplistas derivadas a las que me refiero, es fácil cuestionar la reputación de la mujer del César, simplemente por su condición de ex.

      Que no queremos escaños al precio que sea y que no vamos a descafeinar nuestras convicciones diluyéndolas en otros fluidos sucedáneos dice de nosotros lo que somos, pero no dejemos que se simplifique, ni banalice nuestra esencia usándola en nuestra contra. Y a los que han querido utilizarlo se lo hemos puesto francamente fácil.

  5. MarinaV dice:

    He leído atentamente lo que nos cuentas sobre la italianización de Cataluña. Estoy de acuerdo y suscribiría casi todo lo apuntado salvo el último párrafo del que discrepo.
    C’s no está de acuerdo con una ley electoral que a ellos también les perjudica. Aquí dejo el enlace: http://www.elperiodico.com/es/noticias/elecciones-28n/20101129/ciutadans-exige-una-reforma-ley-electoral/601867.shtml
    Sobre el tema de las reformas constitucionales también opinan y si alguien lee el enlace verá que los artículos que más les gustan de la Constitución se parecen extrañamente a los que a nosotros también nos gustan:
    http://navarra.ciudadanos-cs.org/2009/12/cs-y-la-constitucion-espanola.html
    Cuando dices que todos los partidos apoyan el concierto económico con ligeros matices he ahí lo que dijo Rivera en su día:
    ¿Qué opina Ciutadans del concierto económico? “Desde C´s estamos en contra de los privilegios fiscales y/o territoriales”, dice Rivera. “Somos partidarios de hecho de que se derogue el régimen del concierto vasco y navarro progresivamente para tener una caja común en toda España”
    Por supuesto, Carlos, que todo es opinable pero algunos seguimos pensando a la vista de los resultados que no fue un acierto ir por separado en Cataluña porque no son tantas las cosas que nos separan.
    Hoy he leído en la prensa que hay una tertulia en la que interviene Saviano que está haciendo furor en Italia. Quizás sea lo que necesité Cataluña y España, una tertulia donde la gente sin pelos en la lengua pueda hablar de los problemas reales de este país.
    Un saludo cordial a todos

  6. alcotarelo dice:

    Libertad Digital :
    http://www.espana-liberal.com/index.php?option=com_content&view=article&id=4760:militantes-de-upyd-piden-la-dimision-de-gorriaran&catid=1:general&Itemid=18

    Uno de los sectores críticos de UPyD, encabezado por Javier Flores, ha solicitado a la actual dirección que reconozca su responsabilidad por el fracaso de las elecciones catalanas, mediante una carta en la que reclaman la dimisión de los actuales responsables de acción política, Carlos Martínez Gorriarán, y de comunicación, Beatriz Becerra. Mientras, Carlos Martínez Gorriarán, vía Twitter, descarta hacer autocrítica.

    Este grupo de militantes, que ha emitido un comunicado en el que señalan que “por primera vez desde que UPyD existe como formación política, se han cosechado menos votos que en convocatorias anteriores”. Para Javier Flores “las cifras son incontestables”. Los 5.277 votos logrados son inferiores a los 15.720 votos logrados en Cataluña en las elecciones europeas de hace poco más de un año, con una participación muy inferior. El resultado es también peor y desalentador cuando se compara con los 6.252 votos logrados en Cataluña en las elecciones generales de 2008.

    En su opinión, “un resultado tan malo no es atribuible a coyunturas excepcionales ni a circunstancias externas. Por primera vez UPyD está descendiendo en intención de voto a niveles de 2008 y ha pasado de ser la cuarta fuerza política a nivel nacional hasta el puesto 16 en esta convocatoria. Este resultado tiene una lectura muy clara y alguien debe asumir su responsabilidad sin escudarse en hacer victimismo ni culpar a otras formaciones políticas”.

    Según Javier Flores, “es momento de analizar los errores que se están cometiendo desde la anterior convocatoria electoral y que algunos afiliados venimos reclamando internamente hace tiempo. Este resultado se suma a la disolución de algunas ejecutivas como la de Madrid, el continuo goteo de dimisiones, la celebración de unas primarias que no han satisfecho la expectativa creada entre nuestros afiliados y la toma de decisiones orgánicas muy cuestionables, como las expulsiones de afiliados por sus amistades en Facebook”. “Evidentemente algo se está haciendo mal y es momento de reconducirlo. Este no es el mejor modo de afrontar las elecciones de 2011” concluye la carta en la que se reclaman las dimisiones.

    Por su parte, el dirigente de UPyD Carlos Martínez Gorriarán ha llegado a afirmar en su Twitter que no van a hacer autocrítica de ningún tipo: “Autocriticarnos x decir lo mismo en europeas y autonómicas, en Bilbao y Bcna? Pues no. Por no dar a los escaños + importancia q a las ideas?”

    Es evidente que mucha gente en Cataluña ha votado a UPyD en las generales y europeas y a C’s en las autonómicas. Pero esta gente obvía deliveradamente en su análisis el fenómeno dualidad del voto y sobre todo el voto útil como causas de estos resultados.

    Muchos electores no perciben diferencias entre UPyD y C’s. Pero incluso aunque las perciban y prefieran a uno u oro partido, muchos optan por votar a uno o a otro en función de los resultados que creen que puede obtener uno y oro partido en cada una de las elecciones.

    Muchos de estos votantes han votado a UPyD en las elecciones generales y en las europeras. Y en las autonómicas ahora han votado a C’s porque esperaban o sabían que iba a sacar más. El hechop de que C’s ya contase con representación en Cataluña, supone una gran ventaja de partida respecto a UPyD. Pero el boicot informativo que ha sufrido UPyD ha aumentado indudablemente este fenómeno.

    Por este motivo, no es admisible comparar de ese modo los resultados electorales de UPyD en las generales y europeras con las autonómicas. Utilizar este razonamiento para pedir dimisiones en base a esto es inaceptable.

    El único debate que creo que podría tener cierto sentido es el de si existió oportunidad o no de unirse con C’s, en qué condiciones habría sido esto posible, y si aceptar esas condiciones habría sido conveniente.

    En mi opinión que buscar la unión con C’s habría sido algo deseable. Y creo que UPyD debe tener cierto cuidado para no cerrar esta puerta, o al menos para no cerrarla más.

    Ahora bien, estoy convencido de que los líderes de C’s no han buscado esta unión en ningún momento, sino que desde el minuto 1 se han dedicado a buscar la confrontación con UPyD.

    Por otra parte, los argumentos que esgrime Carlos para justificar porque no se aceptó una unión franquiciada con C’s me parecen lógicos y admisibles. Es más, creo que son un acierto.

  7. s41nt dice:

    Los dirigentes de C’s no aceptarían perder su cuota de poder y pasar a ser afiliados de base y afrontar primarias para intentar recuperar “poltrona”. Motivo más que suficiente para no aceptar unificar proyectos y afiliarse a UPyD.

    Y UPyD no aceptaría hacer coaliciones que transformen un proyecto nacional y coherente en su mensaje en una nueva “confederación de partidos” cada uno de su padre y de su madre y sin una dirección común; en fin, convertirse en lo que vienen denunciando de PSOE, PP e IU desde su fundación.

    Es bonito soñar, pero hoy por hoy lo veo muy complicado. Y pedir dimisiones a la dirección por haber seguido la filosofía que se aprobó del congreso… en fin, sin comentarios.

  8. Teresa dice:

    Juzgo que hubiera convenido gestionar la derrota de forma un poco más hábil. Todavía no entiendo por qué, cuando se hicieron oficiales los resultados, no tomó la palabra exclusivamente Antonio Robles. Ni tampoco comprendo qué justificación se puede buscar en la descalificación de otros grupos políticos que sí alcanzaron representación. Y no me vale la explicación de que los periodistas cortan y pegan, porque lo cierto es que no habló sólo el candidato y UPyD se comparó a sí mismo con el partido de Laporta, independientemente de que fueran dichas otras cosas. Mi mayor pena es que se haya perdido la oportunidad de ser coherentes y elegantes en la derrota, no que no se haya conseguido entrar en el parlament. El partido dio la imagen de haberse atrincherado, algo pésimo en política, sin duda.

  9. jjms dice:

    Me cansa la recurrente salida de pata de banco antes las adversidades o los resultados negativos, de exigencia de dimisiones, cabezas en bandeja de plata y escarnios diversos en la plaza pública.

    Eso solo da idea del ánimo de revancha, por parte de algún resabiado díscolo, que aprovecha que el Pisuerga pasa por Valladolid para intentar cobrarse la pieza que en otras ocasiones se le haya podido escapar. Intento vano y absurdo por otra parte.

    No es momento de baratas peticiones de dimisión, supuestas asunciones de responsabilidades, ni presentación al cobro de facturas indebidas.

    Si C’s no hubiera revalidado sus resultados en estas elecciones… (me pregunto) ¿Estaríamos cuestionándonos hipotéticas coaliciones y estrategias conjuntas? Me temo que no.

    Por eso creo que es hora de reanudar el camino y ponerse a trabajar tomando buena nota de los errores cometidos y reflexionando seriamente sobre la mejor forma de enfocar el futuro.

    Elucubraciones sobre coaliciones hipotéticas, no dejan de ser supuestos de política-ficción que serían muy deseables, pero inviables actualmente por los intereses y planteamientos distintos de ambas formaciones, aunque se compartan básicamente los idearios.

  10. Antonio Luis dice:

    Carlos, suelo estar de acuerdo contigo en todo, pero esta vez, con el tema de C’s, permíteme disentir. UPyD no se puede permitir el lujo de ningunear a un partido con representación parlamentaria como ha sido y es Ciudadanos. CiU son dos partidos, que en algunas cosas, como en el tema de la independencia, opinan de forma diferente ¿Por qué no es posible una coalición de UPyD y C’s? El 90% de los afiliados, o tal vez más, lo hubiésemos visto con buenos ojos. Creo que dentro del chasco de los resultados de las elecciones catalanes para nuestro partido, ha sido una alegría que C’s mantenga representación parlamentaria. Ojalá Rosa Díez y Albert Rivera se entiendan en un futuro no muy lejano.

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