search
top

Primarias UPyD: los riesgos de importar el “zapaterismo” (II), o sobre paracaidistas y parasubidistas.

Ya es casualidad que las primarias del PSOE hayan robado todo el protagonismo a las nuestras, pero así son las cosas y así hay que tomárselas. Al menos esta coincidencia sirve para que examinemos los parecidos y las diferencias y también, como proponía la primera entrega de esta serie sobre primarias, advertir de los riesgos de importar el zapaterismo en UPyD, riesgo fácil porque ese fenómeno está activo en amplios sectores de la sociedad española; de hecho es una vieja tradición: votar por el amiguete o por el sujeto más guay dando por hecho que aquí nadie es más ni mejor que nadie y que, puestos a elegir, elijamos al más conveniente para uno mismo y no para la institución.

Las primarias de estilo zapateril están gravemente contaminadas por otros dos tóxicos, a saber: uno, aprovecharlas para dirimir conflictos o tensiones internas en lugar de servir para elegir al mejor candidato; y dos, presentarlas como una confrontación entre la cúpula o aparato y las bases.

Comencemos por la segunda intoxicación: en las primeras socialistas de Madrid habría dos candidatos de significado interno muy distinto: Trinidad Jiménez es la candidata del “aparato” (de Zapatero), y Tomás Gómez el de las bases. Es una perspectiva miope: Zapatero mismo es un producto de la elección de unas “bases socialistas” que eligieron lo guay frente al aparato (Bono, el candidato de Felipe) porque para entonces el PSOE ya había perdido de vista toda noción de proyecto político y lo que importaba era ganar para gobernar, sin objetivos ni, como se ha visto, principios que los sustentaran. De modo que Trini es tan de las “bases”, en tanto que ungida por Zapatero, como Tomás Gómez, que tampoco es un afiliado de base sino el secretario general de la conflictiva federación madrileña del PSOE. De modo que los afiliados socialistas han sido llamados a elegir entre los representantes de dos aparatos: el de Ferraz y el de la FSM. Y ha sido así por el “sálvese quien pueda” que comienza a extenderse por el PSOE, pero este es un tema distinto. Sólo quería subrayar que la atractiva dialéctica de la elección entre aparato y base (aristócratas y sans-culottes)  mquilla una confrontación entre dos aparatos, nada más. Con lo que llegamos a la primera intoxicación de las dos apuntadas: que el PSOE está empleando sus primarias de Madrid no para elegir al mejor candidato de los disponibles, sino para dirimir sus problemas internos.

Pues bien, esto también nos puede pasar a nosotros porque, como decía Terencio, humanos somos y nada de lo humano nos es ajeno. También aquí existen activos partidarios de la dialéctica aparato-bases y también, como en el PSOE, esa retórica disimula un objetivo más castizo: quítate tú para ponerme yo (puesto que en el fondo todos somos iguales, nadie es mejor que nadie y lo mismo sirve cualquiera para un roto que para un descosido, freír una corbata o planchar un huevo).

A la presunción de que determinados candidatos sean “paracaidistas de la dirección” cabe replicar que parece típica de los parasubidistas disfrazados de base. De personas que desean subir, aprovechando las primarias, hasta cargos públicos –de resultar elegidos- donde instalarse cómodamente como “representantes de las bases”, como si este no fuera un partido con un proyecto común y un programa único, y como si los representantes públicos no debieran ser siempre representantes de todos los ciudadanos, no sólo de sus votantes y no digamos ya sólo de su partido o, en el colmo del delirio, de una parte del mismo autoproclamado “las bases”. Asombra –aunque sea de esperar- la apología de “las bases” en un partido de sólo tres años de vida y donde muchos hemos hecho literalmente de todo, desde barrer la sede hasta redactar documentos internos pasando por declaraciones públicas y repartos de propaganda. En un partido así esa apología es la del igualitarismo por abajo –la demagogia- y el buenismo zapateril: si cualquiera puede ser presidente de lo que sea, ¡qué suerte que me haya tocado a mí esa lotería! Como si ocupar un cargo público fuera una lotería para el disfrute privado.

Así pues, estemos atentos a si quienes hablan de paracaidistas de lo alto que descienden hacia las bases no son en realidad, como es de temer, parasubidistas que conciben la política como una cucaña mediante la que auparse a las instituciones abordables a través de cualquier partido, de modo que se realice felizmente el quítate tú para ponerme yo… Sólo así pueden entenderse las incongruencias y deslealtades, se me ocurre, de quien dimite de una responsabilidad interna que no ha sabido desempeñar para despojarse de las púrpuras de la dirección y convertirse de golpe en base y candidato de la misma… Da pesadillas pensar que gente así pueda acceder a las instituciones públicas para regenerar la democracia, y llevados por UPyD.

Share

8 comentarios a “Primarias UPyD: los riesgos de importar el “zapaterismo” (II), o sobre paracaidistas y parasubidistas.”

  1. Gabriel dice:

    Pues muy de acuerdo, texto muy claro.
    Sólo un apunte: en Madrid lo que hay es PSM, todo un partido, no una federación FSM como antes. Muy sintomático de un partido que ha renunciado a constituir un proyecto nacional coherente.

  2. Jose Carlos Navarro dice:

    Tenemos que tener cuidado con otro tipo de paracaidismo en UPyD, y me refiero a aquellos que se presentaron con otros partidos de diferente indole y que nada tienen que ver con nuestra ideologia, autenticos “profesionales” de la politica que quieren seguir viviendo de ella integrandose comodamente en nuestras estructuras.

  3. Sake dice:

    -Sabes en UPyD somos humanos, pero algo menos humanos, y sabes porqué pues porque somos pocos y desinteresados.
    -Eso se lo dirás a todos.
    -Mira quién trabaja desinteresadamente lleno de ilusión es honrado.
    -La ambición es de todos.
    -La ambición de mejorar el pais y a los ciudadanos.
    -Eres un iluso.
    -Por éso estoy en UPyD.
    -¡ah!.

  4. spurgus dice:

    – Sake, Hay dos cosas en el discurso de Carlos de Hoy. Una cosa es terrorífica, y otra es una enorme suerte.
    – Empieza por lo peor, ¿qué te parece terrible?
    – Lo terrible es que, después de todos los líderes, los lemas, los manifiestos, los decálogos, los programas, y las discusiones, estamos en manos de gente normal y corriente. La avaricia de cargos, el afán de protagonismo, la ambición por el poder están sueltos, medran, y no podemos reconocer claramente las motivaciones que anidan en los actos aparentemente más nobles del ser humano, y eso ocurre también en nuestro partido, como en todas partes.
    Es terrible estar en manos del pueblo.
    – ¿Y la suerte?
    – La suerte es que depende de nosotros levantarnos, superar las dificultades, reconocer el mérito, tragarse el orgullo, dar la palabra al otro, esperar y confiar en que acertaremos, vigilar, subsanar los errores e intentarlo otra vez.
    “Somos” el pueblo, estamos en nuestras propias manos, tomemos la palabra: esto es la libertad, a eso estamos abocados, y por eso suspiramos.

    -Pues amén.
    -Aaaamén.

    No tengamos miedo a equivocarnos.

    Un abrazo a todos.

  5. Sake dice:

    spurgus es un espléndido comentario el tuyo.
    Un Abrazo.

  6. Adrián Otegui dice:

    Estoy de acuerdo con Carlos.
    Es una tremenda tontería cualquier tipo de frentismo, en primer lugar porque no hay tal (o por lo menos no al estilo tradicional), algo que se ve muy claramente por lo rápido que personas consideradas parte del aparato, dejan de serlo de repente y viceversa. Y en segundo lugar porque si se crea un ámbito de enfrentamiento nos dividirá y hay que recordar que tenemos que darlo todo en las elecciones.

    En estas primarias lo que yo voy a buscar es a los candidatos que considere que serán los mejores transmisores del mensaje de UPyD a los ciudadanos. Un discurso Único y Nacional, en todos los ámbitos (autonómico y municipal) defendiendo la igualdad de todos los ciudadanos españoles, puesto que desde estas instituciones vamos a pedir cambios de política nacionales. LOREG y Sanidad y Educación estatales (según tengo entendido).

    http://www.youtube.com/watch?v=DHPCYF6WqCo&feature=player_embedded

    P.D: Gabriel, sobre el PSM, aunque tenga ese nombre es una Federación Regional del PSOE (que tienen federaciones Regionales y Nacionales “imagina cuales son las nacionales”), solo el PSC es un partido federado al PSOE, los demás son Federaciones.

  7. alcotarelo dice:

    Estoy de acuerdo con lo que entiendo que quiere decir spurgus.

    Por mi experiencia, toda asociación u organización me genera de entrada cierta desconfioanza. Las organizaciones están formadas por personas, y las personas tienen -tenemos- inevitablemente errores, vicios e incluso actos inmorales.

    Si además el fin de la asociación es la consecución de un fin idealista, las probabilidades de que esa finalidad se pervierta en pro del beneficio y los intereses personales de sus integrantes y dirigentes aumentan exponencialmente.

    Los ejemplos más extremos de organizaciones idealistas son sin duda las organizaciones religiosas. Todas ellas tienden inexorablemente a conviertirse en centros de reparto de poder, nepotismo y abuso. Pensemos en la iglesia católica, pero no sólo ahora que su poder social es decadente, sino en otras épocas históricas de mayor poder y riqueza de la institución. Dentro de las religiones, el caso más extremo son las sectas, de las que no hace falta exponer más.

    A los partidos políticos les sucede exáctamente lo mismo. Con la diferencia de que actualmente en España sí son el centro del poder sobre la sociedad. Al igual que la iglesia, se supone que buscan o defienden también unos determinados ideales, principios, doctrinas o valores. Pero en la práctica, vemos cómo ese objetivo idealista se ha perdido, especialmente en los dos grandes partidos, y concretamente en el PSOE, al que se le presupone mayor idealismo que al centro-derecha. PP y PSOE (e incluso IU en menor medida) apenas tienen diferencias reales en sus programas ni en sus ideales. La deriva neocon del PSOE de Zapatero, que supera con creces lo que pudieramos imaginar del más duro conervadurismo, será un ejemplo de manual durante muchos años.

    En la práctica ambos partidos se han convertido en meras organizaciones de reparto de poder e intereses, carentes de cualquier ideología o respeto por lo público y el bien común. Sólo así se explica el mantenimiento de un sistema electoral clamorosamente injusto pero que les es favorable para mantenerse en el poder, aunque les obligue a comprar de forma sistemática y reiterada el voto de los partidos nacionalistas e indepentistas a cambio de lesionar los poderes del estado.

    No niego que haya personas que puedan vivir de forma más o menos coherente con sus ideales, u organizaciones que en un momento o una época determinada puedan funcionar. En este sentido, es posible que en España los partidos políticos, y la clase dirigente en general, se hayan convertido de forma particularmente extrema al nepotismo,el amiguismo y el tráfico de favores e influencias en detrimento del bien general y sus supuestos ideales. En cualquier caso, la situación política más allá de nuestras fronteras no parece muy diferente ni esperanzadora (Berlusconi, Chirac, etc.).

    En este negro escenario, UPyD supone un soplo de aire fresco. Leer su programa político es una inyección de ilusión intravenosa, por más que a mí personalmente no me convenza el federalismo como modelo de país ni como solución a nada en España.

    Afortunadamente, dentro de este negro escenario político, parece que existen posibilidades reales y creíbles de que UPyD crezca como partido.

    Y es una gran incógnita, que iremos viendo despejarse en los próximos años, si UPyD se contagia de la degradación generalizada que es común al resto de partidos políticos, o sí se mantiene fiel a sus ideales y objetivos originales.

    Es decir, en mi opinión el peligro no es importar el Zapaterismo como fenómeno político concreto. Sino contagiarse de la mediocridad, abuso, degradación y en última instancia corrupción que son generales entre la clase política española, y que son los que en definitiva nos han conducido a la situación actual.

  8. jjms dice:

    Yo no comparto la afirmación primera de Carlos en cuanto a que llame la atención la coincidencia de las primarias en el PSM, que pueda eclipsar nuestro propio proceso interno.

    ¡Qué más hubiera querido ZP! que Tomás Gómez hubiera aceptado la indicación de no presentarse como candidato y haber evitado la necesidad de esas primarias.

    Tampoco comparto la visión dicotómica de Carlos entre el candidato del aparato y el candidato de las bases. El propio Gómez fué un paracaidista de Ferraz sobre la mesa camilla del PSM por designación de ZP, con su apoyo explícito. Pero es lo que pasa a veces con las “criadas”, que de vez en cuando salen “respondonas”

    Por eso no puedo compartir el segundo de los “tóxicos” por que los dos candidatos provienen del aparato: uno del aparato regional tras una labor oscura y callada al frente del PSM y la otra del aparato de Ferraz, más bien del “dueño” de ese aparato, como “prima dona” de la opereta madrileña.

    Respecto de nosotros, de nuestro propio partido… mientras no entendamos que algunos “críticos” lo son en función de sus criterios basados en la buena fe y no entendamos que algunos responsables del “aparato” lo puedan ser en función de lealtades personales y no de convicción con nuestros postulados troncales… estaremos cometiendo un error de bulto.

    Las bases NO son la piedra filosofal de una organización política. El partido se funda sobre un ideario y los afiliados se van sumando a esa iniciativa.

    No son poseedoras de la esencia del partido, ni tienen depositada sobre ellas, la ¿soberanía? del partido ni la esencia del ideario que lo germinó.

    Los responsables, sin embargo, sí son o debieran ser garantes de esas esencias. Ellos no pueden disentir por que actúan en nombre y representación del partido, mientras que el afiliado de base únicamente se representa a sí mismo.

    “La mayoría se equivoca” dijo no hace mucho en un programa de televisión, una insigne demócrata catalana (Pilar Rahola) cuando una encuesta arrojaba resultados contrarios a los que ella defendía.

    Cuando se ha opinado o se ha votado, no se puede hacer semejante tipo de afirmación. Aunque sí que hay que admitir antes de que se produzca un resultado que esa mayoría puede equivocarse o se la puede equivocar. A las pruebas me remito a la vista del presidente del gobierno que nos ha tocado en suerte.

top