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¿Necesitamos pactos PSOE-PP?

Ante la magnitud de la crisis, numerosas voces proponen enfrentarla mediante pactos entre las principales fuerzas políticas, es decir, entre PSOE y PP. Urge reeditar los Pactos de la Moncloa, dicen algunos, e incluso un Gobierno de concentración PSOE-PP, según otros, porque todos debemos tirar del carro en la misma dirección, tener generosidad y sentido de Estado, etcétera.

Veo las cosas de un modo algo diferente: temo que cualquier pacto PSOE-PP sea, en lugar de un Pacto de Estado contra la crisis, un pacto por la conservación del poder político en su forma actual, que es en buena medida la que nos ha metido en esta crisis sin precedentes. Pues, a diferencia de otras crisis económicas anteriores, esta es también una crisis política. Y del mismo modo en que salir de la crisis y evitar recaídas implica adoptar importantes reformas económicas, desde la del mercado del trabajo a la de las cajas de ahorro pasando por el sistema de pensiones, la crisis política exige profundas reformas políticas todavía más considerables. La cuestión, pues, es si PSOE y PP están en condiciones de emprender un profundo programa de reformas políticas. En seguida vamos a verlo, pero conviene entender que el agravamiento de la crisis económica en nuestro país, desde la desafortunada visita a Davos y el pasado “jueves negro” –cuando Zapatero se fue a por la foto con Obama en vez de estar gobernando España-, obedece a razones políticas. Si los mercados financieros internacionales apuestan contra España castigando la emisión de deuda pública porque consideran muy alto el riesgo de quiebra del Estado, no es sólo porque el lamentable e inepto Gobierno de Zapatero carezca de la credibilidad necesaria, sino también porque los observadores externos aprecian que el sistema político español se ha vuelto ingobernable. Aunque sobre este último y trascendental factor se prefiera pasar de puntillas y mencionarlo en casa lo menos posible… Concluyendo: la solución de la actual crisis económica demanda una solución política, y esta consiste en reformar a fondo un sistema constitucional que ha minado gravemente la imagen económica de España, por mucho que haya otros factores adicionales de menor importancia (desde la envidia a Iberdrola o al Banco de Santander hasta la leyenda negra de cuando Felipe II).

Reparemos en los pactos PSOE-PP cerrados o abiertos y veremos mejor de qué se trata. Bastará con dos ejemplos: el pacto para impedir que haya elecciones anticipadas en Baleares, y el llamado Pacto por la Educación promovido por el Gobierno.

En Baleares, la incalificable putrefacción de la pequeña Unió Mallorquina es sólo la nota más repugnante de una política autonómica podrida desde hace lustros. Esa generalizada fetidez es la que desaconseja a los principales partidos, PSOE y PP, la salida más lógica en una democracia cuando un gobierno pierde la mayoría parlamentaria: convocar elecciones para que los votantes decidan. El pacto entre PSOE y PP para hacer como que UM no existe –aunque su presidenta, María Antonia Munar, sigue presidiendo el Parlamento- y no hay mayor problema es sólo una maniobra dilatoria para retrasar la crisis del sistema en Baleares. Naturalmente, esto hace un gran daño a las instituciones y a la democracia, pero ¿qué importancia tiene eso frente el riesgo de perder el poder, y de que salgan a la luz los datos de una corrupción generalizada ligada a la economía del ladrillo, del turismo y de la recalificación de terrenos?

Vayamos ahora al Pacto por la Educación que promueve Ángel Gabilondo. Lo que se conoce hasta el momento es un conjunto de reformas muy insuficientes, pues dejan intacto el factor principal de de la constante decadencia de la educación pública española, a saber, un modelo educativo caduco y fracasado. Pero es que hay otro problema adicional y definitivo: en realidad, el Gobierno y el Parlamento de España carecen de capacidad de decisión en política educativa, porque la competencia está en manos de las 17 comunidades autónomas, y lo que tenemos son, por tanto, 17 leyes y sistemas educativos. Así que las comunidades autónomas no pueden ser obligadas a aceptar las reformas educativas que apruebe ese Pacto. O es que, tras la vergonzosa pasividad del Tribunal Constitucional en los recursos contra el Estatuto de Cataluña, ¿alguien puede creer que hay alguna institución capaz de imponerse a las comunidades autónomas, es decir, a sus 17 clases políticas?

En resumen: PSOE y PP sólo se ponen de acuerdo o bien para impedir todo cambio real, como en Baleares, o para proponer pactos que el Estado no podrá imponer a las comunidades autónomas y serán reducidos a papel mojado. Estos Pactos son meras expresiones de incapacidad e impotencia política . Desde luego, se puede invocar el pacto PSOE-PP en el País Vasco como un ejemplo de lo contrario, pero también ese pacto ha hecho poco más que expulsar al PNV de Ajuria-enea; descontando la implicación de la Ertzaintza en la lucha contra ETA, casi todo lo demás permanece como con los nacionalistas.

Mientras la alternativa política se limite a elegir gobiernos socialistas o gobiernos populares, no habrá manera de afrontar las reformas políticas imprescindibles para que la crisis económica no se convierta en una catástrofe que heredará la próxima generación de empobrecidos ciudadanos. Así que no perdamos el tiempo: no son los pactos entre PSOE y PP los que solucionarán los problemas de la economía, la educación, la corrupción o la justicia, sino que más bien actuarán en la dirección contraria, perpetuando los vicios estructurales que arruinan el edificio constitucional español. No, lo que necesitamos, y cada día con más urgencia, son nuevos partidos políticos y nuevos programas de acción que enfrenten una reforma global que va tomando visos de convertirse, casi, en una revolución. Pacífica, cívica y constitucional, pero revolución al fin y al cabo.

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11 comentarios a “¿Necesitamos pactos PSOE-PP?”

  1. unomas dice:

    Bien visto en ambos casos. Le llaman pacto cuando deberían llamarlo acuerdo para el reparto del botín del Estado.

    Y desde luego, aquí el gran problema es el “Estado” -que me parto- de las Autonomías -nunca mejor expresado si se lee todo junto-.

    Lo que no tengo claro es qué fue antes si el huevo o la gallina. Ahora si, lo que es evidente es que se retroalimentan.

  2. jjms dice:

    ¿Eran galgos o eran podencos?
    ¿Qué importancia tiene si la liebre terminó de igual manera?
    Curiosamente, con la que está cayendo y con lo que ya ha caído, apenas 2 de cada 10 votantes socialistas ha dejado de confiar en el partido del gobierno como la cataplasma que venía a remediar todos los males. Ni siquiera en estos momentos en que la realidad es abrumadora, se produce una reacción ciudadana contundente.

    La clase política, la nacida y engordada al amparo de nuestra democracia, está desacreditada. Hipotecada por las adhesiones inquebrantables del reparto del botín autonómico e institucional.

    Los marianos y las cospedales. Los zapateros y las pajines. Se puede elegir, sí, pero… entre lo malo y lo peor.

    Se han perdido 10 años de mejoras, de tratamiento preventivo de un paciente que ahora está en la UVI con pronóstico reservado, mientras el equipo médico habitual no termina de decidir el diagnóstico, ni la terapia.

    Evidentemente no ha tenido la misma responsabilidad Aznar en su últimos 4 años, que Zapatero en estos últimos 6, pero esos 10 años ya se han perdido.

    Ahora ya solo queda el tratamiento de choque y la cirugía. ¿Se atreverán a empuñar el bisturí?

    Habrá que seguir rezando al Dios de Obama.

  3. AndreMadriz dice:

    Una gran coalición estilo Alemania en Espa’na no puede descartarse, de todas maneras es esa coalición la que gobierna el país vasco.
    Respecto de la imagen de Espa’na en el exterior, no es tan mala como se cree. Los espa’noles somos nuestros peores enemigos.
    A mi me gustaría ver más patriotismo y más generosidad por todos lados.

    • jjms dice:

      No debiera descartarse la posibilidad de un gobierno de concentración, pero ningún grupo va a prestarse ya a firmar un cheque en blanco a ZetaParo.

      6 años de cordón sanitario, de oposición a la oposición, de maquillaje y propaganda obligan a todos a ponerse mascarilla antes de acercarse al gobierno. Ya están toreados y nadie quiere prestarse al papel de tonto útil.

      Por otro lado ya conocemos la idea que tiene ZP de la palabra CONSENSO. Es lógico que ahora dejen que cada palo aguante su vela.

      Sí manifiestan, los grupos, que están dispuestos a prestar su apoyo, pero… A INICIATIVAS CONCRETAS, cosa de la que ya han demostrado incapaces en este gobierno, así que solo quedan dos posibilidades:
      – El deterioro progresivo de la situación con un Zapatero solo e incapaz.
      – Elecciones generales adelantadas.

  4. alcotarelo dice:

    El ‘estado de las autonomías’ y el concepto de ‘autogobierno’ crea agravios comparativos entre unas comunidades y otras (y por tanto entre unos ciudadanos y otros, que es lo realmente grave) y supone un sobrecoste en gastos administrativos y de gestión que favorecen a las élites regionales y nacionalistas. Con todo, mientras el crecimiento económico hace posible mantener ese sobrecoste, no somos conscientes del lastre que supone sobre la economía, y el sistema funciona o parece funcionar, al menos económicamente.

    El problema es cuando la economía se contrae. Y el sistema ya no puede mantener ese sobrecoste, o si se lo sigue manteniendo las consecuencias son cada vez más fuertes y evidentes.

    Por otra parte, en situaciones de crisis hace falta aplicar políticas y reformas restrictiva y profundas, y adoptarlas con prontitud. Es entonces cuando se hace patente que el gobierno no tiene apenas competencias para realizar estas políticas, y el sistema se vuelve ingobernable.

    Un ejemplo es el de la financiación de las comunidades autónomas, que se ha pactado entre el gobierno y cada una de las comunidades autónomas por separado para respetar la bilateralidad de Cataluña. Si una comunidad no acepta la propuesta del gobierno, este no puede obligarla a nada, sino que se le prorroga el anterior pacto de financiación.

    Mientras la economía crece y el presupuesto público también, mantener el presupuesto anterior es un perjuicio para una comunidades autónoma si no acepta lo que se le ofrece. Esta situación ha sido la herramienta utilizada por sucesivos gobiernos para presionar a las comunidades a aceptar lo que se les ofrecía.

    Además esta forma de gobernar ha sido utilizada por el de Zapatero y de un modo abiertamente chantajista y arbitrario para obligar a ciertas comunidades a aceptar una financiación desventajosa y discriminatoria respecto a lo que se les ha dado a otras.

    Pero el problema grave para el sistema surge cuando en un escenario de crisis y contención del gasto público hay que reducir también el presupuesto de las autonomías. Entonces para una autonomía mantener el presupuesto anterior no es un perjuicio sino un beneficio. De modo que el gobierno carece de herramientas de presión. Como tampoco la tiene para obligar a ninguna comunidad a controlar su endeudamiento.

    El sistema político es intrínsecamente ingobernable. Y eso no se arreglaría con un pacto entre PP y PSOE, que son los que nos han metido en este problema, con sus sucesivos pactos sistemáticos con CiU, PNV y demás nacionalistas. (El pacto ofrecido por CiU al gobierno para blindarle frente a una hipotética moción de censura a cambio de pactar un supuesto plan contra la crisis es para reír por no llorar).

    Pero además de las fuertes limitaciones del sistema (que el PP no puede ni quiere tampoco cambiar), este gobierno está siendo especialmente inepto a la hora de tomar decisiones. Las decisiones económicas se toman de forma precipitada para luego rectificar y al final no hacer nada. Se toman decisiones incongruentes entre sí, como los dos PlanesE (que suponen un gran gasto público con cargo a la deuda externa para hacer obras y actuaciones innecesarias) y luego para justificar ante Bruselas la contención del gasto se reduce un 50% el presupuesto de Fomento (que sirve para hacer grandes obras públicas que sí son necesarias y supondrá un gran parón de la economía). En temas laborales, el gobierno lleva meses esperando al ‘diálogo social’ entre sindicatos y patronal, como disculpa para no adoptar medidas que son urgentes. Como si el gobierno no tuviera la capacidad de actuar, y una responsabilidad ante los ciudadanos que no tienen ni sindicatos ni CEOE.

    Por tanto, en mi opinión se superpone un problema del sistema político que el PP no puede arreglar porque forma parte del problema, con un problema de mala gestión del gobierno actual. En mi opinión la mejor (o menos mala) de las soluciones sería convocar elecciones generales.

  5. alcotarelo dice:

    Las elecciones generales darían probablemente el gobierno al PP. De este modo se solucionaría al menos una de las dos componentes del problema: Zapatero.

    La otra componente del problema (que el país es ingobernable en un escenario de crisis porque el gobierno no tiene suficientes competencias en nada) es muy difícil que se solucione tras las elecciones.

    Pero es probable que UPyD saque unos buenos resultados electorales (si los votantes no le penalizan por la incongruencia de ser federalistas, lo cual es posible ya que ante la gravedad de la situación más de uno puede optar por votar eligiendo el mal menor). Aún así, parece poco probable (aunque es posible) que UPyD pudiera conseguir una fuerza parlamentaria suficiente (especialmente respecto a IU y los partidos nacionalistas) como para condicionar el gobierno hacia posiciones reformistas y antinacionalistas.

    Pero aún así, al menos un buen crecimiento parlamentario de UPyD colocaría al partido en mejor posición para poder abordar en otra legislatura la necesaria reforma del sistema. Aunque esa reforma no sea todo lo profunda como es necesario, y persista el discriminatorio sistema federal.

  6. Sake dice:

    ¿Qué ocurre a las personas cuando se convierten en ancianas?, pues normalmente que desean conservar lo que hay y no les gustan los cambios. Psoe y PP son dos partidos ancianos, viejecitos que no tienen imaginación y no les gustan los cambios, quieren que todo siga tranquilo como está. Claro que todo lleva su tiempo, pero siempre existen personas que miran para ver, que se dan cuenta de la situación y señalan el rumbo. Esperemos que los cambios lleguen a tiempo para impedir sufrimientos y miserias.

  7. alcotarelo dice:

    Los ancianos son conservadores porque esa es situación existencial. Y la razón por la cual a PP y PSOE no les gustan los cambios no es esa, sino que en la situación actual sacan grandes beneficios personales.

    En las comunidades donde gobiernan, son ellos (PP y PSOE) los que se benefician del clientelismo y de todo el tinglado autonómico. A nivel nacional, sus direcciones están subordinadas en muchos temas a sus ‘barones regionales’ lo cual les impide defender políticas coherentes y necesarias para todo el país (la política de aguas es un ejemplo). Además ambos están dispuestos a ceder lo que sea (los recursos y las competencias que debe tener la administración central) a quien sea (CiU, PNV, ERC, BNG, IC, EA…) con tal de permanecer en el poder.

    Les importa un bledo el país con tal de permanecer en el poder. No tienen sentido de estado. Estas conductas (que están íntimamente relacionadas también con la corrupción) ocurren, en mayor o menor medida, en todos los países del mundo. Pero lo que diferencia a unos y a otros (en su grado de desarrollo político, económico y social) es precisamente en qué medida, o hasta dónde, ocurren y se permiten estos comportamientos. Es un problema de cultura política, ligado en mayor o menor medida a la cultura de la propia sociedad.

    Los desprópositos que los ‘señores’ Barreda y Montilla han soltado estas últimas semanas, y ver cómo sus palabras se aceptan con cierta normalidad por los medios de comunicación y los ciudadanos… pues es un problema de cultura democrática.

  8. guticid dice:

    Sería ideal un pacto a la alemana, pero aquí hay demasiados intereses particulares y caciquismo de partidos nada democráticos internamente…., el aparatismo, esclerotiza a los 2 grandes partidos,UPYD nació entre otras cosas para evitar esto, hay que conseguirlo….

  9. jjms dice:

    Cuanto más se tire del ronzal hacia delante, más reculará el asno.

    Cuanto más se demande el adelantamiento de elecciones generales, más se enrocará el inquilino monclovita.

    No hay opción de pacto de Estado, ni ZP lo quiere, ni a Rajoy le interesa. ¿Puede que CIU vuelva a las andadas como en la reunión de los fumadores de puros, para desbloquear el Estatut? Perfectamente probable, volverá Zapatero a prometer lo que ya no tiene: ni recursos, ni crédibilidad.

    ¿Qué nos espera entonces? ¿Dos años de deriva al pairo?

    ¿Dónde está el PSOE? ¿Dónde está el partido político -no la religión ZPera- que nos ha metido en esta situación? ¿Dónde están los dirigentes socialistas que permitieron que se aupara a este Ser Iluminati a su secretaría general?

    ¿Serán capaces de convocar elecciones adelantadas y hacer mutis por el foro, dejando el “muerto” al que venga?

    No le arriendo la ganancia al PP, con la que se le puede venir encima, no. Y seguirían sin solución los otros muchos problemas que no la han tenido en estos más de 10 años de no mirar hacia delante y en estos últimos 6 de sí mirar hacia atrás.

    ¿Dónde están los Almunias, los Solanas, los Borrell, los Bono o los Guerra del PSOE?

    Puede que un partido centenario sea ya un partido decrépito que pida a gritos su retiro y su relevo en la escena política española.

    El PSOE es culpable, el PP es colaborador necesario, si no cómplice.

  10. Ferran1950 dice:

    Ya puedo decir que no estoy de acuerdo contigo en algo.
    La cabecera del post me hace responder ¡Si!, son muy necesarios los pactos PSOE-PP. Vitales, para el momento histórico que atravesamos.
    Otra cosa, será analizar las miserias humanas, que imposibilitan ese gran pacto Nacional. La deriva de ambas organizaciones en el momento actual, y la falta de liderazgo creativo, y no el liderazgo del tuerto en el reino de los ciegos.
    Ese análisis, sería una buena práctica pedagógica para tus seguidores (entre los que me encuentro), y un aviso a ‘navegantes’ de como pactará y porqué UPyD en el futuro. Porque futuro hay mucho en la organización.

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