Y por fin Zapatero se puso a rezar


Me parece que la tendencia norteamericana a mezclar los asuntos religiosos con los políticos significa un retroceso respecto a los fundamentos claramente laicos de su admirable Constitución, pero en fin, qué le vamos a hacer si algo tan extraño como un Desayuno Nacional de la Oración es allí un acto político de la mayor relevancia, que incluso un presidente dizque progresista no puede eludir sin pagar un precio político. Todo indica que al presidente Obama le ha parecido una forma elegante de despachar la obligación protocolaria de recibir al presidente Zapatero –puesto que ejerce la presidencia rotatoria de la UE- en un acto rebosante, sin duda, de fe en la divina Providencia, en su versión evangelista conservadora más exagerada pero acaso proclive a echar una mano al apurado presidente de los USA. In god we trust, como el dólar (y no olvidemos que los problemas de la banca americana andan por medio).

Ahora bien, si los políticos de Estados Unidos tienen el hábito de mezclar la Biblia con la Constitución respondiendo, si no a la fe –como era el caso de Bush-, sí a intereses electorales, ¿qué papel representa en cambio el presidente del Gobierno de España en semejante extravagancia? Pues, sin duda, representarnos a nosotros como ciudadanos españoles y europeos. Y aquí comienzan los problemas: ¿tiene derecho el presidente del Gobierno de España a actuar como tal en un acto religioso, nada menos que como ponente invitado a dirigir la plegaria? Ya no me refiero a la brutal incoherencia de que sea el mismo sujeto que se negó groseramente a levantarse ante la bandera de Estados Unidos en un desfile oficial –también por cálculo electoral-, sino al hecho de que este señor preside el Gobierno de un Estado, España, constitucionalmente aconfesional, ya que no –esperemos que no por mucho tiempo- formalmente laico. La cosa no es muy distinta a que, por mor de la relación con los países musulmanes, Zapatero aceptara peregrinar a La Meca para postrarse ante La Caaba y leer alguna aleya coránica en el improbable caso de que invitaran a un infiel al sitio más sagrado del Islam.

Es una cosa curiosa este hombre: se lleva a sus niñas a una recepción oficial del presidente Obama, convirtiéndola en una visita privada completamente inapropiada, y se va a rezar con los evangélicos americanos haciendo  oficial lo que sólo puede considerarse un acto privado. Y tenía que haber sido al revés: tenía que haber llevado a las niñas al desayuno bíblico si, como padre, le parecía una experiencia formativa, y haberlas dejado fuera de la foto de la recepción oficial. Como sujeto privado, el sr. Zapatero puede asistir a cuantos actos religiosos quiera, pero como máxima autoridad del Ejecutivo, el presidente Zapatero no puede representarnos en un acto confesional por mucho que le hayan invitado. Dicho de otro modo: en la intimidad puede rezar por nosotros, sus administrados, porque toda ayuda es poca ante una calamidad semejante, pero en un acto público donde ejerce de presidente no puede someternos a la humillación de convertirnos en catecúmenos de un grupo de adictos a la Bilbia.

No sólo es un ejercicio de indigno oportunismo mediático: es que es una consecuencia de la insondable ignorancia de este hombre, de alguien que no comprende lo que es el laicismo auténtico y las consecuencias que implica asumirlo, ni de las más sencillas fronteras que separan la vida privada de la esfera pública. Tampoco es tan raro en alguien capaz de escribir, en el prólogo a un libro de Jordi Sevilla, que “la ideología es una idea lógica” entre otras extraordinarias insolvencias intelectuales. Zapatero es un inagotable surtidor de despropósitos manando de un pozo insondable de ignorancia. Ayer mismo, día del recuerdo de la Shoah (el Holocausto judío a manos de los nazis), Zapatero se permitió llamar la atención sobre “el valor moral y universal de la shoah”.

Pues bien, un valor es un ejemplo, y un valor universal un ejemplo a seguir por todos. Alguien capaz de afirmar sin pestañear que un genocidio tiene ese carácter sólo porque suena correcto, elevado y éticamente sublime –cuando el genocidio judío, como cualquier otro, fue una consecuencia de la más absoluta y radical carencia de ética-, es también capaz de adherirse a cualquier necedad. Desde pensar que cabía dialogar con ETA como en la última negociación, con sus Faisanes y todo, a negar de plano la amenaza de la crisis económica ya desbocada o, una vez admitida su penosa existencia, proponer prohibirla por decreto nada más estrenar presidencia de la UE. Así que no debería sorprendernos que se vaya a rezar con Obama, uniendo la absoluta impostura religiosa con el desenvuelto olvido de sus deberes constitucionales. Porque le conviene, o eso cree. En lo que no hay conveniencia alguna es en seguir siendo gobernados por esa conjunción planetaria de impostura, oportunismo e ignorancia. La factura que vamos a pagar, que ya estamos pagando, quizás sea mayor de la que podamos permitirnos nunca.

  1. #1 by Fernando on 28 Enero 2010 - 9:17 am

    Carlos, estoy de acuerdo en la incoherencia enfermiza de ZP pero ¿que tendría que haber hecho entonces?. No olvidemos que es un acto protocolario, de cortesía política, como tantos que hacen los dirigentes mundiales cuando visitan sitios santos de cualquier país con el que se tienen relaciones políticas y/o económicas.

    Es más, si nuestra Rosa fuera presidente de España ¿debería haber eludido la invitación? ¿o quizás haber propuesto otra lectura como han hecho algunos personajes invitados a esta ceremonia (o liturgia)?.

    Quede dicho de antemano que soy ateo pero entiendo que, como representante de un país, y en forma de respeto a las formas y protocolos de los países amigos, a veces hay que cumplir con ciertos protocolos que no conllevan una declaración de intenciones.

    Además, ¡hombre, que leer un párrafo de la Biblia no es rezar!, yo mismo la he leído como ejercicio intelectual y para comprender la civilización en la que vivimos, seguro que tu también.

    Saludos.

  2. #2 by spes on 28 Enero 2010 - 10:08 am

    Pienso que el error con la Shoah se debe a su condición de indocumentado o bien a su notable incapacidad lingüistica, verdaderamente lamentable en un político; es decir, a sus carencias intelectuales, que ya es grave asunto en la persona que representa a un país civilizado. Pero la asistencia al Desayuno Nacional de Oración reviste más gravedad porque ni siquiera él, con sus carencias, puede ignorar que está menospreciando a los ciudadanos no creyentes del país que representa, además de demostrar que sus convicciones laicistas son papel mojado ante sus deseos de agradar a los representantes del Gobierno de EE.UU. Ya sabíamos que no eran muy firmes estas convicciones cuando ha desestimado denunciar los Acuerdos entre el Estado español y la Santa Sede, pero esto es más de lo que se puede tolerar. A ello hay que añadir el sentimiento de vergüenza ajena(en cierto modo, propia porque nos representa) que nos invade a muchos ante este indecente servilismo.

    • #3 by guticid on 28 Enero 2010 - 12:32 pm

      Vaya show…., casi me da por compadecerme de Zapatero, me da lástima su fragilidad e inconsistencia a todos los niveles, no se aclara…., tiene que ser duro no poder creer en nada más que el Marketing y el instinto de supervivencia…(Rajoy no le anda muy lejos tampoco…)

  3. #4 by Sake on 28 Enero 2010 - 12:46 pm

    -Oh Dios mio escúchame, atiende a tu siervo que gobierna (es un decir) un estado y te suplica ayuda.
    -Yo no existo.
    -Yo siempre he confiado en que tú Dios mio, dirigieras mi lengua y mi intelecto.
    -No te basta éso como prueba de mi inexistencia.
    -Por favor hazme ¡culto e inteligente!.
    -Eso no lo podria hacer ni yo si existiera.
    -¿Entonces estoy sólo?.
    -Asi es.
    -¿Qué puedo hacer entonces?.
    -Tú sabes que lo mejor que puedes hacer es irte a casa, esas cosas de gobernar son demasiado complicadas para ti, ¡hijo mio!.
    -¿Entonces me reconoces como hijo?.
    -Siento pena y ternura por tí y éso que no existo.
    -Me iré a casa mi buen Dios.
    -Y no te metas en ésos lios que no son para tí.
    -¡Sí Padre mio!, ¡he visto la luz!.

  4. #5 by alcotarelo on 28 Enero 2010 - 4:15 pm

    Fernando :
    Carlos, estoy de acuerdo en la incoherencia enfermiza de ZP pero ¿que tendría que haber hecho entonces?. No olvidemos que es un acto protocolario, de cortesía política, como tantos que hacen los dirigentes mundiales cuando visitan sitios santos de cualquier país con el que se tienen relaciones políticas y/o económicas.
    Es más, si nuestra Rosa fuera presidente de España ¿debería haber eludido la invitación? ¿o quizás haber propuesto otra lectura como han hecho algunos personajes invitados a esta ceremonia (o liturgia)?.
    Quede dicho de antemano que soy ateo pero entiendo que, como representante de un país, y en forma de respeto a las formas y protocolos de los países amigos, a veces hay que cumplir con ciertos protocolos que no conllevan una declaración de intenciones.
    Además, ¡hombre, que leer un párrafo de la Biblia no es rezar!, yo mismo la he leído como ejercicio intelectual y para comprender la civilización en la que vivimos, seguro que tu también.
    Saludos.

    El gobierno de Aznar se caracterizó por un seguidismo acrítico a EE.UU. y su entonces presidente. Si Bush decidía hacer algo como invadir Irak, a Aznar y su gobierno de daba igual que fuera ilegal o inmoral. Daba la impresión de que todo valía con tal de obtener apuntarse puntos y obtener réditos que desconocemos.

    No sabemos si se trataba aumentar el apoyo internacional de EE.UU. a España, como dan a entender los defensores de todo aquello, pues ya se sabe ‘el fin (o los intereses) justifica los medios’. O si más bien se trataba de usar las relaciones internacionales en nombre de España para obtener otro tipo de beneficios personales de más dudosa legitimidad.

    Cuando Zapatero decide no levantarse ante la bandera de EE.UU., se trata de mostrar un gesto de revelión y de no sumisión a EE.UU. Ese gesto fue interpretado como un insulto a EE.UU. y sus ciudadanos. ¿Realmente era necesario ofender tan gratuitamente a un país entero para mostrar nuestra legítima disconformidad con ciertas actuaciones?. La experiencia ha demostrado que no. El gobierno de Bush castigó a Zapatero (y de paso a todos los españoles) con el desprecio y el abandono más absolutos.

    Por su parte, Obama y su gobierno, han dado oportunidades a Zapatero para cambiar esta situación, pero están exigiendo a cambio grandes contrapartidas (que pagamos todos los españoles y no Zapatero), la aceptación y el apoyo incondicional a las decisiones internacionales de EE.UU. (como el envío de más tropas españolas a Afganistán).

    Zapataero se ha caracterizado por sus posturas y acciones anticatólicas. Durante su gobierno ha escenificado un gran enfrentamiento con los dirigentes de la Iglesia Católica y ha jugado a enervar a los fieles. Realmente ha sido una guerra más de cara a la galería que real por parte de los dos bandos. Ni a Zapatero ni a los obispos les ha interesado tocar lo realmente importante para ellos: la casilla de la iglesia en el IRPF ni los privilegios que todavía tiene la iglesia (como las subvenciones públicas de los colegios religiosos concertados). Se ha tratado de una forma de movilizar y radicalizar a sus partidarios. Las reformas legales del ‘divorcio expres’, el aborto o la retirada de los crucifijos tienen sólo la intención de secuestrar el debate público evitando que se hable de otros temas más importantes y menos favorables al gobierno.

    Cualquier analista de EE.UU. con un mínimo conocimiento de la política española sabe que Zapatero ha hecho gala estos años de una ideología fuertemente atea, laica y laicista y que se ha dedicado deliveradamente a fomentar el anticlericalismo y a meter el dedo en la llaga de los creyentes católicos. No es creíble que la invitación de Obama se haya realizado sin saberlo. Se trata por tanto, de una premeditada humillación pública con la que EE.UU. pretende ‘hacerselas pagar’ y devolverle al humillación, pues saben que el presidente español está dispuesto a todo con tal de ser aceptado de nuevo por EE.UU. y especialmente por Obama.

    En situaciones normales y entre países normales, las más elementales costumbres diplomáticas, harían que un presidente norteamericano evitara poner innecesiaramente a un presidente extranjero en semejante situación. Y también lo lógico sería que que con total normalidad Zapatero declinase la invitación, se pactase otro tipo de encuentro entre ambos, y se invitara algún otro personaje internacional más adecuado para un acto religioso.

    La decición de Zapatero de no levantarse ante la bandera de EE.UU. y de retirar apresuradamente las tropas de Irak, lejos de aumentar el respeto de EE.UU. a las decisiones soberanas y la independencia del gobierno de España, han servido para todo lo contrario.

    Lo preocupante es que todo lo que hace Zapatero es así. Crea innecesariamente problemas donde no los hay, y luego intenta hacer creer que ha arreglado esos problemas cuando lo ha dejado todo patas arriba.

    El pifostio institucional que ha montado él solito es otro ejemplo. Recordemos por ejemplo cuando prometió al PSC que apoyaría en el Congreso de los Diputados cualquier propuesta de Estatuto que llegara de Cataluña. O como cuando una vez que ese Estatuto estaba políticamente muerto, él invitó a Artur Mas a la Moncloa para ofrecerle contrapartidas si el estauto salía adelante.

    • #6 by jjms on 29 Enero 2010 - 12:41 am

      Yo creo que el apoyo de Aznar a Bush respecto de Irak, al margen de la relación personal, no era otra cosa que la contrapartida a su apoyo en la crisis de Perejil.

      Lo que a la opinión pública española pudo parecerle una exhibición gratuita del “poderío” militar español en un insignificante islote del estrecho y frente a un “pobre” país africano, fue mucho más que la satirizada narración de Trillo con “Al amanecer, con fuerte viento de levante…”

      Ni siquiera la UE, a quién se pidió amparo por la ocupación y modificación unilateral del statu quo del islote, pudo hacer una declaración de rechazo al ser vetada la resolución por Francia.

      El único aliado que respaldó la posición española en el conflicto provocado por Marruecos fue Estados Unidos, que además intermedió y conminó al rey alauí con la puesta en alerta de su fuerza naval y bases cercanas del mediterráneo para que no se produjera el incidente militar al que Hassan II estaba más que dispuesto.

      Perejil, no tenía – ni tiene – ninguna relevancia como el islote que es, ni para Marruecos, ni para España. Pero sí – para ambos – como el primer peldaño de la escalera que el rey alauí había decidido empezar a subir y que España debía de evitar con determinación y firmeza. Estaba en juego la soberanía sobre todos los enclaves españoles en África o el enfrentamiento militar si no se cedía a las aspiraciones territoriales de Marruecos, por que Mohamed VI estaba – no sé si este tiempo de pretérito es adecuado – dispuesto a emular y superar a su padre Hassan II en la ocupación del Sáhara por su peculiar diplomacia y política de hechos consumados.

  5. #7 by jjms on 28 Enero 2010 - 11:35 pm

    A bote pronto se me ocurre que intentar reflexionar sobre la necedad es estéril, ya no digo sobre los actos del necio, que si en sí mismos carecen de reflexión alguna, si además van aderezados de la tremenda osadía de la ignorancia, son ya inexcrutables.

    No es lo mismo el necio que el ignorante, aunque sí pueden conjuntarse planetariamente en un mismo individuo.

    La filtración de la invitación al desayuno nacional de la oración, no creo que fuera casual, como creo que tampoco fue muy acertada la actuación de nuestra diplomacia al no impedir la invitación, que una vez formulada públicamente no era cortés rechazar. Claro que quizá no tan descortés (al menos para el patriota pueblo americano) como la ofensa a su bandera, que seguro ha tenido algo que ver en este nuevo despropósito, no sé si la invitación en sí o la filtración premeditada.

    La primera descortesía fue tan gratuita e ingenua como irreflexiva y absurda. De la misma forma que esta “cortesía” no deja de ser una consecuencia de aquella, que a la desesperada trata de enmendar. De cualquier forma pierde por ello el calificativo de gratuita, pero no así los otros tres.

    Va a hacer ya seis años desde que el “ser iluminati” habita la presidencia y los españoles sufrimos en nuestra carne sus absurdos y despropósitos. Lo que no termino de entender es cómo el PSOE ha podido rechazar a Almunia, a Borrell e incluso a Bono y ha permitido que esta “conjunción planetaria de necedad e ignorancia” se aupase a su secretaría general. Deberíamos de exigirles por ello, su responsabilidad “civil subsidiaria”

    Al actual presidente del gobierno no se le eligió en las elecciones generales de marzo de 2.004, se votó mayoritariamente al PSOE en reacción al apoyo de la guerra de Irak por parte de Aznar y a los atentados del 11-M.

    José Luis Rodriguez Zapatero está donde está por ocho votos de diferencia respecto de Bono en su congreso anterior, y eso que parece ser que ya era conocido entonces por el “bobo solemne”

    Esperemos que el Dios Cristiano Evangelista atienda la oración de su neoconverso, se apiade del desamparo en el que nos vemos y…
    nos pille confesados.

  6. #8 by horac on 3 Febrero 2010 - 12:15 am

    Transcribo esto que he encontrado en ABC, y espero que no se enfaden:
    http://www.abc.es/20100202/madrid-madrid/huelga-hambre-puertas-moncloa-20100202.html
    ¡Desayune con Segundo Quiñones, señor Zapatero! La mejor oración es ocuparse de los pobres. ¿A qué va a rezar a América con Obama? ¿A que le vean a Ud., como aquellos fariseos que alargaban las filacterias y que critica Jesucristo en su evangelio? Los orantes y creyentes, como los pobres, se merecen un respeto. En realidad usted no parece tener problemas de fe, sino de solidaridad.
    Como enseñaba el santo militante cristiano entre los pobres, Guillermo Rovirosa, y un destacado amigo suyo, Julián Gómez del Castillo: “solidaridad es compartir hasta lo necesario para vivir”. Pero usted -supongo que por razones de seguridad- no comparte ni las migajas de su mesa… Este verano, por ejemplo, ninguno de sus servidores se ha acercado a Segundo Quiñones, por si tenía sed, con agua fresca; tampoco lo ha hecho ninguno de ellos, que yo sepa, por si necesitaba una manta durante esta Navidad de crudo invierno… ¡Ay, qué mal andamos gobernados si falta fe, siquiera en el socialismo, en la solidaridad y la filantropía de los hijos de la viuda, si ya no se practica todo eso! ¡Y ay, qué peor, si donde falta corazón falta cabeza!

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