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La soledad de Patxi López o de la carencia de liderazgo

Los resultados del último euskobarómetro sobre el apoyo al gobierno de Patxi López en la sociedad vasca han despertado todas las alarmas. Con razón: el 71% de los encuestados por el prestigioso observatorio desaprueban la gestión del Gobierno presidido por López. Se ha recabado la opinión de los expertos que, como era de prever, han recitado la habitual letanía de explicaciones previsibles: falta un estilo adecuado de comunicación, todavía es demasiado pronto para disfrutar de los logros del nuevo Gobierno Vasco, hacen falta medidas audaces de marketing político, etc. O al más puro estilo Lakoff, sencillamente no es un problema mientras no te empeñes en hablar todo el tiempo de él (una recomendación muy sensata, por otra parte).

A muchos constitucionalistas vascos lo que realmente nos preocupa del gobierno de Patxi López es que no satisfaga las expectativas depositadas en él y su fracaso precipite la vuelta triunfal del nacionalismo vasco, que conserva intactas grandes áreas de poder, desde las todopoderosas Diputaciones con sus respectivas Haciendas Forales a las cajas de ahorro, pasando por la capacidad de chantaje al gobierno de Zapatero en el Congreso de los Diputados, donde el PNV ya ha conseguido torpedear con enorme facilidad operaciones importantes de la gobernanza de Patxi, como las políticas activas de empleos vinculadas al traspaso del INEM. En definitiva, que el PSE no sólo tiene al enemigo en casa, sino también en La Moncloa… cosas del sistema de partidos español, que tanto favorece a esos nacionalistas que tanto lo desprecian.

Así que, con ánimo constructivo, me atrevo a proponer un diagnóstico diferente de la causa de la pobre credibilidad de este gobierno entre la sociedad vasca. Resumiendo: se trata de una carencia de liderazgo de grandes proporciones. La gente ve una cara nueva en Ajuria Enea, algo sin duda tranquilizador tras las características del último iluminati que ocupó el palacete, pero no ve un gobernante político: ve un gestor. Alguien que gestiona algo que le ha caído más en suerte que ganado con esfuerzo. En efecto, a nadie se le escapa, salvo quizás a los propios socialistas, que el PSE fue el segundo partido en las elecciones vascas, quedando a mucha distancia del PNV en diputados y que sólo gobierna por el apoyo del PP, un partido al que el PSE desprecia ostentosamente. Me cuenta Gorka que es muy raro que los diputados socialistas aplaudan, siquiera por cortesía, a los portavoces de su socio parlamentario. Como si fueran socios impuestos, indeseables y antinaturales. Y esto transmite un mensaje lamentable a la opinión pública: de debilidad, incomodidad y… provisionalidad.

Refuerza esta percepción el hecho de que PL y su Gobierno hayan renunciado en la práctica a emprender genuinas políticas alternativas a las del nacionalismo, salvo en el campo del terrorismo y de la violencia política que, inopinadamente, se ha convertido en estandarte y refugio de unos políticos que venían de tratar de negociar con ETA autodeterminación a cambio de paz en la “Mesa de Loyola”. Vueltas que da la vida, y bienvenidas sean. Pero en campos estratégicos como los de la política lingüística, cultural y educativa, la transparencia de la gestión, la capacidad de gobernar para todos sin interlocutores privilegiados, etcétera, el Gobierno de PL hace poco o nada. La discriminación lingüística impuesta en educación, sanidad, función pública y servicios sociales se mantendrá tal cual gracias a un pacto con los sindicatos, furiosos partidarios de su mantenimiento. Los avances hacia una gestión más transparente que rompa la extensa e intrincada red de clientelismo a través de la maraña de empresas y sociedades públicas  o participadas, la verdadera arma secreta del nacionalismo, se hacen de rogar y en realidad no se le espera. Y si bien EITB es menos sectaria que antaño, hasta el punto de emitir el discurso de Nochebuena del Rey –el programa más visto del día en la ETB2-, a cambio la trama de sociedades nacionalistas de todo tipo continúa recibiendo un incesante y desconocido maná de ayudas, subvenciones y privilegios variopintos. Como si no se quisiera molestar.

En resumidas cuentas: mientras que toda la sociedad vasca sabe, y apoya o teme, cuál es el proyecto político del PNV y sus adláteres, nadie sabe nada del proyecto político socialista. Algunos sostienen que no puede ser otro que instaurar la normalidad política y que con eso debería bastar para merecer el aplauso público pero, ¿se puede sostener seriamente que esa instauración de lo que es normal podrá hacerse dejando intacta la base de poder de la constante anormalidad nacionalista? ¿renunciar a tocar sus políticas de discriminación lingüística e ideológica, su entramado de sociedades subvencionadas de todo tipo, su discurso cultural y educativo hispanofóbico y soberanista? Tal creencia recuerda a aquella, no menos peregrina, de que la democracia debía instaurarse en España sin tocar los pilares del propio régimen franquista, como los privilegios de militares y curas. Todo sea por no pisar a nadie poderoso, aunque hacerlo sea inevitable y necesario para que los demás también podamos andar.

Patxi López transmite la impresión de que su máximo objetivo es gobernar como si la mayoría gubernamental no hubiera cambiado, y que su “normalización” debe limitarse a cambiar el menor número posible de instituciones, política y prácticas. Busca la aprobación nacionalista, no el impulso del constitucionalismo. Debe, por ejemplo, apoyarse en el PP, pero poniendo cara de disgusto. Su oposición es el PNV, pero resulta que es el socio preferente de su jefe en Madrid… Hacer actuar a la Ertzaintza contra los que ponen fotos de etarras y cosas similares está muy bien y es de justicia hacerlo, pero no podrá suplantar una acción de gobierno alternativo. Que se resume en la siguiente pregunta: ¿cuál es el proyecto político del PSOE-PSE para el País Vasco, aparte de gobernar en Vitoria mientras lo permita el Parlamento (y los intereses de Zapatero)? Nadie lo sabe o muchos sospechan que tal proyecto no existe. Y esa y no otra es la principal debilidad de este Gobierno y la causa del desapego general: que parece un gobierno interino ansioso por agradar.

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22 comentarios a “La soledad de Patxi López o de la carencia de liderazgo”

  1. Forte dice:

    Para 6, 7 y 8
    Se pueden dar todos los argumentos posibles a favor ( y en contra) pero también los que se dieron en la Constitución del 78 nos aseguraron que resolverían definitivamente el problema y hay que ver donde estamos. Hay una actitud previa , que no existe ni en los inermes ciudadanos ni en la clase política ni en los medios de comunicación ni en la escuela ni en las familias ni en la justicia ni en la mentalidad general, para que todos esos maravillosos sistemas no sean pervertidos por los partidos políticos ombliguistas como han hecho hasta ahora. Es decir, no existen condiciones objetivas de suelo social para que una Federación pueda funcionar mejor que lo que hay.

    El problema es que tendríamos que mejorar todos los “suelos” al mismo tiempo si queremos que lo territorial pueda funcionar ya que son indisolubles y previos al mismo. Mi opinión es que los ciudadanos ya están demasiado escamados con todo el conjunto y que no apoyarán nuevos planteamientos. También lo es que los procesos de decadencia avanzada como los nuestros no pueden detenerse con tiritas y que sólo se sale con soluciones, a veces drásticas, una vez que los ciudadanos y las instituciones han tocado fondo.

    • Cristino dice:

      De 6 para 11
      El sistema propuesto por los constituyentes era bueno. El problema es que contaban con la buena voluntad de sus sucesores. Ha sido su posterior desarrollo el que lo ha pervertido, especialmente por aquel partido que estuvo en desacuerdo con su texto inicial, el PNV, y que sin embargo es el que mayor tajada ha sacado para su clientela. Ya sabe: unos mueven el nogal y otros recogen las nueces. Después los demás territorios quieren lo mismo para su propia clientela: el café para todos. Y así se ha llegado a la situación actual, haciendo de un concepto matemático abstracto utilizado para el análisis teórico matemático en algo real: la reducción al absurdo. Ah, y la clientela pesebrera no coincide, desgraciadamente, con la mayoría de la población de cada territorio. A esos se les ha convencido utilizando las artimañas recogidas de lo peor de algunos personajes históricos, alguno de los cuales hasta tenían buenas intenciones en su tiempo.

  2. nekare dice:

    El problema, Forte, en mi opinión, es lo peligroso de las medidas drásticas ¿Cuál es el fondo? y ¿qué consecuencias acarreará?, ¿quién decide que hemos tocado fundo?, ¿el pueblo en la calle?, ¿quién saca al pueblo? Eso es lo que más asusta.
    Puede que una tirita no sea lo adecuado, pero quizás lo sea y un buen desinfectante (contra caciques) unos puntos de sutura ( sin privilegios fiscales) y un buen vendaje (educación)
    En cualquier caso, estoy de acuerdo contigo; es muy complicado.

  3. Juan Iborra dice:

    No es adecuado poner como ejemplo que Francia tiene mejores datos macroeconómicos que España y, con ello, se demuestra las bondades del sistema centralizado francés. No es así porque nuestros vecinos disponen de una serie de ventajas sobre nosotros: no sólo más población sino un devenir histórico absolutamente dispar al nuestro. De momento llevan muchos más años en la Unión Europea. Tras la Guerra Mundial -que apenas afectó a su territorio en comparación con otros países beligerantes- se pudo beneficiar de la ayuda estadounidense. Nosotros no. La industrialización francesa es de las primeras del mundo. La nuestra, de verdad, empieza con los planes de estabilización de 1959. Su sistema político -la Revolución Francesa- era el ejemplo a seguir y su lengua la de referencia en la diplomacia. Si comparamos la evolución de España con respecto a Francia desde los años 80 es cuando ese magnífico país centralista no sale tan bien parado. De momento el sistema político imitado en todo el mundo tras la caída del muro de Berlín ha sido el Español: la transición política de la Ley a la Ley y no mediante la revolución. El crecimiento económico español y sus infraestructuras (con ayuda de Bonn) ha sido superior al francés. Y no sólo eso. La internacionalización de nuestras compañías está, incluso en estos momentos, dando la batalla al Imperio Obama en su propio jardín: América Latina. Allí Francia está intentando con ahínco entrar (y gracias a Mr.Bean lo conseguirá). Donde mueve ficha es en África: explotando de manera inmisericorde a la población y financiando dictadores amigos… pero ahí se acaba. Así que Francia no pasa por sus mejores momentos. Y lo saben. Por ello discuten la posibilidad de descentralizar para garantizar en agilidad y dar más vida a los departamentos. Por cierto esa “ventaja” con respecto a España también la logra jugando sucio: siendo, en el pasado, el santuario etarra gracias a Giscar d’Estain, impidiendo en la Unión Europea un acuerdo para la liberalización de las redes eléctricas de tal manera que Italia y España sólo pueden comprarles a ellos la energía, le recuerdo el tema de la quema de camiones agrícolas españoles, las nulas conexiones por Aragón a través del centro de Francia…
    Y si España no puede controlar el déficit o las variables macroeconómicas es, en parte, porque como tantas otras cosas, hemos errado en la descentralización. Por eso está UPYD… ¿o Vds. creen que estaríamos ahora algunos en este partido si el Estado funcionase de maravilla?. Pues no lo hace y, de ahí, que se hable del federalismo como solución.
    Uno de los problemas de las Comunidades Autónomas -financieramente hablando- es que no son corresponsables. Hemos inventado un absurdo sistema de financiación de la descentralización que, por un lado, obliga al Estado Central a ser el malo de la película y recaudar todo y, por otro lado, tenemos a las Comunidades Autónomas gastando a pájara abierta sin que su desplifarro les pueda pasar mella alguna: la culpa será siempre de Madrid que no me dá suficiente dinero. Fíjense, por ejemplo, que distinto es el caso municipal: gobiernos derrochadores ven ahora como los vecinos se alzan frente a ellos y caen sus expectativas de votos cuando los excesos los tienen ahora que pagar con cargo a la subida del IBI.

    Es por ello necesario replantear el sistema actual y la solución federal puede ser adecuada. Pienso que lo justo es extenderlo también al municipio: dándole más financiación pero retirándole cierta autonomía de gestión para evitar los excesos. Y la financiación corresponsable: que cada Administración gestione un impuesto con el que financiarse y el Estado Central complemente dichas cuantías para garantizar la igualdad y los servicios públicos mínimos a todos los ciudadanos con independencia de su lugar de residencia. Pero con cercanía al ciudadano: con una descentralización que, vista nuestra experiencia pasada, debe reajustarse adecuadamente.

    Sigo insistiendo en la importancia de las áreas metropolitanas y su “melillización”, es decir, su transformación en ciudades autónomas. Si eso se hace las actuales Comunidades Autónomas quedarían convertidas en una especie de Diputaciones para dotar de servicios a ciudadanos de pequeños núcleos dispersos mientras que las Áreas autónomas metropolitanas (Ceuta y Melilla tienen cedidas al Estado todas las competencias que deseamos que las Comunidades Autónomas reviertan) engloban áreas pequeñas pero densamente pobladas. Y todas con sus mismos derechos y financiación.

    Por tanto el ejemplo francés es bueno: para no seguirlo.

    • alcotarelo dice:

      Es un hecho que Francia hace todo lo posible por poner trabas al desarrollo de España. Nuestro sistema eléctrico está aislado de Europa porque las dos líneas existentes se han quedado pequeñas para nuestras necesidades de intercambio y Francia se apoya en supuestas y falsas cuestiones ambientales para no construir más. La lista de perjuicios y ofensas es ciertamente larga. Francia hoy coopera en al lucha contra ETA, pero yo tengo mis muchas dudas de que haga todo lo que puede. Actualmente son policías españoles desplazados a Francia los que hacen todas la labores de investigación. Los gendarmes y policías franceses efectúan únicamente las operaciones de detención a partir de la información recabada por España en suelo francés. Ha sido un gran avance llegar a esta situación. Pero es muy difícil de creer que si la policía y las autoridades francesas no se tomaran el problema terrorista realmente en serio no pudieran investigar ellos mismos en su propio territorio. El hecho es que ETA sigue sin hacer un sólo atentado en Francia, pese a que al mitad de su ‘Euskal Herria’ está en Francia.

      Lo que es falso es que nuestro sistema político sea mejor que el francés. Y tambén que la causa de que nuestra economía sea más débil que la suya sea el hecho de que Francia haga lo posible (guardando las apariencias) por impedir nuestro crecimiento y desarrollo. El discurso victimista de siempre.

      Es cierto que la economía española ha crecido más que la francesa desde los años 60. Pero es indiscutible que la situación real socioeconómica y y el desarrollo como país en todos los sentidfos de Francia está muy muy por encima del de España.

      Es más que discutible que el ‘milagro español’ se deba a las bondades de nuestro modelo de estado y a la organización territorial y de la administración. El modelo español ha triunfado gracias a las subvenciones europeas y lo ha hecho creando un modelo económico engañoso. En base a la especulación. Un modelo que ahora se derrumba ante la falta de tejido productivo.

      Comparas las empresas españolas, frente a las francesas. Las empresas punteras españolas, dentro y fuera de nuestro país, son tres: los bancos, las constructoras y Telefónica. El hecho de que los bancos y las empresas constructoras españolas estén muy por encima del nivel del resto del país es el mismo motivo por el que ahora estamos en crisis. La dependencia económica del sector inmobliario y de la construcción. Las empresas constructoras españolas están teniendo grandes problemas. De hecho, a nadie se le escapa que ayudarlas con fondos públicos ha sido el auténtico objetivo del PlanE. En cuanto al sector bancario español, en teoría está aguantando bien la crisis (gracias entre otras cosas a esa internacionalización). Pero está por ver cómo les va a afectar la crisis inmobiliaria y el impago de hipotecas.

      La otra pata del milagro español es el sector turístico. Un sector con un modelo obsoleto de sol y playa, que ha vivido de la ocupación masiva y especulativa del litoral. Y que ahora se encuentra con que no es competitivo frente a otros destinos que ofrecen mayor calidad al turista al no haber destruido el recurso del que viven (el paisaje, la calidad del agua…). Pensemos en la Ribera Maya, Isla Mauricio, Croacia… que además compiten con una mano de obra más barata.

      España tiene un gran potencial para el turismo cultural y de naturaleza. En sitios como Escocia se hace un gran aprovechamiento turístico de sus castillos (pese a que son menos, más pequeños y objetivamente de menor interés y valor cultural) que ya lo quisiéramos en España mientras dejamos que nuestros castillos se caigan a trozos por todas las colinas del país. La estructura económica de España es un desastre. Nos ha permitido un gran crecimiento económico a la sombra de las subvenciones europeas y la especulación. Pero es un modelo ficiticio carente de tejido productivo. Y la organización territorial del estado tiene mucho que ver en el fracaso económico español.

      Hace años Zapatero se permitió alardear ante Berlusconi porque la renta per cápita española había superado a la italiana. Que tiemblen los franceses porque pronto les superaremos también, vino a decir. Hoy nuestra renta per cápita es otra vez menor a la italiana y seguirá reduciéndose mientras la italiana y la francesa salen de la crisis y aumentan.

      En cualquier ámbito socioeconómico o empresarial Francia supera a España. Y en investigación, en universidades… Un compañero de la carrera se fue de Erasmus a un ‘Grande Ecole’ francés y después estuvo trabajando en un centro de investigación francés donde hizo su proyecto fin de carrera. El número de líneas de investigación, los medios de que disponen, las condiciones laborales y las posibilidades profesionales de los centros de investigación franceses ya los quisiéramos en las universidades, el CSIC y todos los centros de investigación españoles. Eso no es precisamente un país en crisis. a parte de que tiene un tejido productivo más grande y diversificado, es un país que necesitando mucho menos que España un cambio en su modelo productivo, está mucho mejor posicionado de cara a las industrias tecnológicas.

      El funcionamiento de Francia como país es muy superior al de España. Y la organización territoprial y de la administración, que tienen un funcionamiento mucho más eficaz y eficiente tienen mucho que ver. Un ejemplo. En la última Conferencia de Presidentes Autonómicos el gobierno propuso un documento que no llegó a aprobarse. Uno de los puntos de ese documento decías así:

      “[…] el Gobierno de España y los Gobiernos de las Comunidades y de las Ciudades Autónomas acuerdan crear, en el plazo máximo de un mes, una Comisión de Política Industrial con la participación de las CCAA y los interlocutores sociales que, antes del 30 de junio de 2010, elabore una Estrategia Industrial para España 2010-2020.”

      Esto ocurrió el 15 de diciembre de 2009. Es decir que a 15 días del inicio de 2010 España no tenía ningún plan industrial para todo el decenio 2010-2020. Dado que el texto ni se aprobó, es de suponer que ni siquiera se ha empezado a formar la mencionada comisión. Así funciona el modelo español para hacer un plan industrial en un momento en que parece haberse asumido la necesidad de un cambio de modelo productivo.

      Me cuesta mucho creer que en un estado centralizado como Francia un plan industrial a nivel nacional para los próximos 10 años pueda estar paralizado ante la incompetencia de todos los que tienen competencias en la materia para trabajar y coordinarse.

    • alcotarelo dice:

      En cuanto a lo del aislamiento de Huesca con Francia (por culpa de los franceses), recordemos la vergüenza de que el túnel y la la Estación Internacional de Canfranc estén fuera de servicio porque a Francia se le calló un pequeño puente y no pudo reconstruirlo. La obra realizada por España para poner esa estación ahí fue ingente. Y no solo por la construcción del túnel, la vía desde Huesca hasta Canfranc y propia la estación. La estación estaba situada en un valle deforestado azotado por aludes y riadas torrenciales (como el torrente de Biescas) qeu llegaban hasta el fondo del valle donde se construyó la Estación. Los trabajos forestales para estabilizar las laderas y luchar contra aludes y torrentes fueron impresionantes. Sólo en árboles se plantaron 8 millones de pies (creo que Caja Madrid ahora cien años después se vanagloria de que propone plantar un millón en todo el país). Pero lo más impresionante fueron los diques de corrección torrencial y de aludes.

      Como mera curiosidad, os pongo dos interesantísimos vínculos para ver fotos de aquello:
      http://www.canfrancestacion.es/3.%20Los%20trabajos%20Hidrol%C3%B3gicos%20Forestales/default.htm

      Este otro es de lo fototeca forestal del INIA. Seleccionad los aprtados de “Hidrología” y/o de “Repoblaciones” y escribid “Canfranc” en el buscador:

      http://wwwx.inia.es/fototeca/index.jsp

    • alcotarelo dice:

      Por otra parte una cosa es que la transición española en comparación con la revolución francesa sea un modelo de transforamción política, de cambio de régimen o de democratización más imitado actualmente. Principalmente porque no supone el empleo de la violencia, el derramamiento de sangre ni el peligro de derivar en una guerra civil iherente a toda revolución.

      Pero otra cosa muy diferente es que el modelo de estado al que dio lugar la transición española sea mejor que el que se creó tras la revolución francesa o más bien tras la caída de Napoleón, Napoleón III y Luis XVIII. Lo cual es falso.

      El modelo español tuvo la virtud de crearse en base al pacto y el consenso. Pero esta virtud es también su talón de aquiles. Se creó una especie de frankenstein entre modelo federal y confederal vestido formalmente como estado unitario o no federal. Entre otras cosas, porque supuso pactar con los nacionalistas independentistas que no creían en ese estado.

      El estado francés por contra no arrastra estos problemas estructurales y en sí mismo es mucho más eficaz, eficiente y deseable.

  4. nekare dice:

    Juan Iborra 16 lo has explicado muy bien; gracias.

  5. Moncho dice:

    Acabo de ver la toma de posesión de José Ignacio Munilla, el nuevo obispo de San Sebastián, al que ha venido atacando desde hace un mes todo el entramado nacionalista vasco, incluyendo las 3/5 partes de los sacerdotes y frailes de Guipúzcoa, por no ser secesionista.
    Sin embargo, tanto Munilla como el Vaticano se han mantenido firmes. Resultado: la catedral del Buen Pastor estaba hoy abarrotada y el obispo ha recibido una ovación interminable. Para colmo, el nuncio ha dicho urbi et orbe, y en perfecto español, que las iglesias locales adquieren su verdadero sentido en la Iglesia universal; vamos, casi casi el federalismo de UPyD.
    Por su parte, Setién no se ha atrevido a asistir, Uriarte temblaba de hipocresía y envidia y buena parte de los clérigos disidentes se han desmarcado de la disidencia con aplausitos. ¡Hasta ha ido Odón Elorza, el maragallista y ambiguo alcalde de la ciudad!
    Evidentemente, el gobierno de Rodríguez ZP no es ni sombra de un átomo del Vaticano ni Patxi López le llega a Munilla al borde de la casulla. Pero poder se puede, ya lo creo que se puede, cuando hay principios, inteligencia y coraje….y un buen liderazgo. ¡Habrá que volver a Misa!

  6. Moncho dice:

    En mi comentario anterior, donde dice ¡Hasta ha ido Odón…! debe decir ¡Tampoco ha ido…!
    ……………………..
    (es que este alcalde sociatanacionalistasaltibanqui saca de quicio a cualquiera)

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