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	<title>Comentarios en: Las ventajas del federalismo (V).</title>
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		<title>Por: Mangars</title>
		<link>http://carlosmartinezgorriaran.net/2009/10/29/las-ventajas-del-federalismo-v/comment-page-1/#comment-82</link>
		<dc:creator>Mangars</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 11 Nov 2009 21:12:01 +0000</pubDate>
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		<description>UPyD no es un partido federalista. Al menos de momento. Para eso está este Congreso entre otras cosas. Que lo haya planteado CMG en la ponencia política no quiere decir que vaya a ser aprobado obligatoriamente. Hay enmiendas a ese punto, y cada delegado dirá lo que le parece y votará en consecuencia. 

Personalmente quiero insistir en que este asunto no ha de analizarse como un debate teórico sobre lo que cada uno piensa que España es o no es, o debería ser, sobre lo que es una federación o los tipos de federación que hay. Recordemos que ante todo ESTAS PONENCIAS SERÁN NUESTRA CARTA DE PRESENTACIÓN tras el Congreso, y ESTAREMOS CAVANDO NUESTRA PROPIA TUMBA SI SEMBRAMOS LA SEMILLA DE LA DISGREGACIÓN EN UN DEBATE QUE NO NOS INTERESA NI ES NECESARIO PARA LOGRAR NUESTROS OBJETIVOS. 

Este debate que estamos teniendo de forma interna ¿cómo creéis que será entre aquellos simpatizantes que nos siguen por nuestra clara defensa de la igualdad en conexión directa con una Administración Central fuerte y garante de la misma? Estoy completamente seguro, y me lo confirman muchos conocidos, que NO SERÁ ENTENDIDO NI BIEN ACEPTADO. SUPONDRÁ UNA SANGRÍA DE VOTOS QUE NO TENEMOS Y QUE NO PODEMOS PERMITIR.

ESTAMOS A TIEMPO DE EVITARLO si entre nosotros razonamos la conveniencia de incluir tal propuesta en nuestro ideario y somos capaces de prever las consecuencias que ello supondrá.

Reflexionemos inteligentemente; sólo así podremos ir a más. Se puede ser idealista, y eso está bien, pero sobre todo tenemos que ser INTELIGENTES Y COHERENTES.

Un saludo</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>UPyD no es un partido federalista. Al menos de momento. Para eso está este Congreso entre otras cosas. Que lo haya planteado CMG en la ponencia política no quiere decir que vaya a ser aprobado obligatoriamente. Hay enmiendas a ese punto, y cada delegado dirá lo que le parece y votará en consecuencia. </p>
<p>Personalmente quiero insistir en que este asunto no ha de analizarse como un debate teórico sobre lo que cada uno piensa que España es o no es, o debería ser, sobre lo que es una federación o los tipos de federación que hay. Recordemos que ante todo ESTAS PONENCIAS SERÁN NUESTRA CARTA DE PRESENTACIÓN tras el Congreso, y ESTAREMOS CAVANDO NUESTRA PROPIA TUMBA SI SEMBRAMOS LA SEMILLA DE LA DISGREGACIÓN EN UN DEBATE QUE NO NOS INTERESA NI ES NECESARIO PARA LOGRAR NUESTROS OBJETIVOS. </p>
<p>Este debate que estamos teniendo de forma interna ¿cómo creéis que será entre aquellos simpatizantes que nos siguen por nuestra clara defensa de la igualdad en conexión directa con una Administración Central fuerte y garante de la misma? Estoy completamente seguro, y me lo confirman muchos conocidos, que NO SERÁ ENTENDIDO NI BIEN ACEPTADO. SUPONDRÁ UNA SANGRÍA DE VOTOS QUE NO TENEMOS Y QUE NO PODEMOS PERMITIR.</p>
<p>ESTAMOS A TIEMPO DE EVITARLO si entre nosotros razonamos la conveniencia de incluir tal propuesta en nuestro ideario y somos capaces de prever las consecuencias que ello supondrá.</p>
<p>Reflexionemos inteligentemente; sólo así podremos ir a más. Se puede ser idealista, y eso está bien, pero sobre todo tenemos que ser INTELIGENTES Y COHERENTES.</p>
<p>Un saludo</p>
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	<item>
		<title>Por: alcotarelo</title>
		<link>http://carlosmartinezgorriaran.net/2009/10/29/las-ventajas-del-federalismo-v/comment-page-1/#comment-80</link>
		<dc:creator>alcotarelo</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 11 Nov 2009 09:06:39 +0000</pubDate>
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		<description>Si en el manifiesto fundacional de UPyD está ya el federalismo no entiendo para qué se va a votar en el próximo congreso.

Me alegro de que UPyD salga del armario y nos plantee abiertamente sus objetivos reales. Así no nos llevaremos a engaños y nuestro voto no será utilizado para fines distintos a los que muchos deseamos.

Si esto es así, UPyD no es un partido transversal que aglutina a todos los que queremos reformar el desigual y discriminatorio sistema federal encubierto actual.

Mucho me temo que los tres millones de votantes actuales, y los otros tantos que le vaticinan las encuentas, no vayan a respaldar esto unitariamente. 

En cualquier caso, si UPyD es un partido federal, en conciencia yo no podré volver a votar a UPyD.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Si en el manifiesto fundacional de UPyD está ya el federalismo no entiendo para qué se va a votar en el próximo congreso.</p>
<p>Me alegro de que UPyD salga del armario y nos plantee abiertamente sus objetivos reales. Así no nos llevaremos a engaños y nuestro voto no será utilizado para fines distintos a los que muchos deseamos.</p>
<p>Si esto es así, UPyD no es un partido transversal que aglutina a todos los que queremos reformar el desigual y discriminatorio sistema federal encubierto actual.</p>
<p>Mucho me temo que los tres millones de votantes actuales, y los otros tantos que le vaticinan las encuentas, no vayan a respaldar esto unitariamente. </p>
<p>En cualquier caso, si UPyD es un partido federal, en conciencia yo no podré volver a votar a UPyD.</p>
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		<title>Por: alcotarelo</title>
		<link>http://carlosmartinezgorriaran.net/2009/10/29/las-ventajas-del-federalismo-v/comment-page-1/#comment-79</link>
		<dc:creator>alcotarelo</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 11 Nov 2009 08:46:38 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://carlosmartinezgorriaran.net/?p=54#comment-79</guid>
		<description>Respecto al tema de Europa, supongo que no lo he explicado bien. Lo que planteo es justo lo contrario de lo que has entendido. Planteo que me parece un avance construir un Estado Europeo federal, pero que me parecería mejor construir un estado europeo unitario, y que de hecho España (y el resto de los países) le cedan su soberanía y se deje de jugar a las líneas rojas. 

Creo que lo ideal (que no siempre es lo posible) es que Europa tenga una Constitución de verdad, que no se construya respetando ninguna línea roja, sino partiendo de cero. Y esto sólo es posible si Europa tiene soberanía propia. De este modo, desearía que fueran las legislaciones nacionales de cada país (en el caso español, habría que empezar por la propia Constitución) la que se modifique si hace falta para adaptarse a esa Constitución Europea, y no viceversa. Como culquier referéndum normal de cualquier país normal, esa constitución debería votarse a la vez en toda Europa, y se debe considerar aprobada si obtiene al menos el 50% de los votos, aunque en algún país no lo consiga. Eso sería un país de verdad. Pero como no parece que los dirigentes de los Estados vayan a ceder su soberanía, creo que hay que entender un hipotético Estado Federal como un avance frente a la situación actual (estados soberanos desunidos).

En cuanto a al idílico Estado Federal libre de “competencias federales exclusivas de los órganos federales, y la inexistencia de derechos históricos, naciones preconstitucionales soberanas y otros arreglos tramposos” que planteáis, me parece simplemente irreal en la situación política actual de pujanza nacionalista. Y más, mientras UPyD tenga tan poca fuerza electoral y parlamentaria. En las actuales circunstancias políticas y la pujanza del nacionalismo periférico, lo que saldrá será algo más parecido al “federalismo asimétrico” de Maragall. Y por supuesto que todas las pajas mentales de derechos históricos medievales, hechos diferenciales y agravios históricos se seguirán utilizando para legislar y gobernar.

En cuanto a lo del centralismo, por supuesto que considero que un estado centralizado como el  francés, pese a todas las críticas que se le pueden hacer, es muchísimo más deseable, pues garantiza infinitamente más la igualdad de sus ciudadanos que un estado federal. Es precisamente ese funcionamiento federal que denunciáis (aunque no esté escrito en al Constitución ni las leyes) el que provoca discriminaciones, barreras para trabajar en otra comunidad autónoma, diferencias en las prestaciones y los servicios públicos a los que pueden acceder los ciudadanos… Además, un Estado Federal podría garantizar ciertas competencias exclusivas para la administración central, pero no podrá dotar apenas a la administración central de mecanismos de control sobre las competencias de los entes federados, como ocurre actualmente.

Cuando se plantea un Estado Federal para intentar calmar o apaciguar las presiones para desintegrar un país unido, solo se consigue aumentar esas presiones. Eso le ha pasado a España con la Constitución y el Estado de las Autonomías actual, aunque no se le haya llamado Estado Federal. Ese es peligro del federalismo destructivo. Proponer ahora instaurarlo con nombre y apellidos en la Constitución, es sólo darle una vuelta de tuerca más. Lo que hay que hacer es extirparlo como se hace con un cáncer.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Respecto al tema de Europa, supongo que no lo he explicado bien. Lo que planteo es justo lo contrario de lo que has entendido. Planteo que me parece un avance construir un Estado Europeo federal, pero que me parecería mejor construir un estado europeo unitario, y que de hecho España (y el resto de los países) le cedan su soberanía y se deje de jugar a las líneas rojas. </p>
<p>Creo que lo ideal (que no siempre es lo posible) es que Europa tenga una Constitución de verdad, que no se construya respetando ninguna línea roja, sino partiendo de cero. Y esto sólo es posible si Europa tiene soberanía propia. De este modo, desearía que fueran las legislaciones nacionales de cada país (en el caso español, habría que empezar por la propia Constitución) la que se modifique si hace falta para adaptarse a esa Constitución Europea, y no viceversa. Como culquier referéndum normal de cualquier país normal, esa constitución debería votarse a la vez en toda Europa, y se debe considerar aprobada si obtiene al menos el 50% de los votos, aunque en algún país no lo consiga. Eso sería un país de verdad. Pero como no parece que los dirigentes de los Estados vayan a ceder su soberanía, creo que hay que entender un hipotético Estado Federal como un avance frente a la situación actual (estados soberanos desunidos).</p>
<p>En cuanto a al idílico Estado Federal libre de “competencias federales exclusivas de los órganos federales, y la inexistencia de derechos históricos, naciones preconstitucionales soberanas y otros arreglos tramposos” que planteáis, me parece simplemente irreal en la situación política actual de pujanza nacionalista. Y más, mientras UPyD tenga tan poca fuerza electoral y parlamentaria. En las actuales circunstancias políticas y la pujanza del nacionalismo periférico, lo que saldrá será algo más parecido al “federalismo asimétrico” de Maragall. Y por supuesto que todas las pajas mentales de derechos históricos medievales, hechos diferenciales y agravios históricos se seguirán utilizando para legislar y gobernar.</p>
<p>En cuanto a lo del centralismo, por supuesto que considero que un estado centralizado como el  francés, pese a todas las críticas que se le pueden hacer, es muchísimo más deseable, pues garantiza infinitamente más la igualdad de sus ciudadanos que un estado federal. Es precisamente ese funcionamiento federal que denunciáis (aunque no esté escrito en al Constitución ni las leyes) el que provoca discriminaciones, barreras para trabajar en otra comunidad autónoma, diferencias en las prestaciones y los servicios públicos a los que pueden acceder los ciudadanos… Además, un Estado Federal podría garantizar ciertas competencias exclusivas para la administración central, pero no podrá dotar apenas a la administración central de mecanismos de control sobre las competencias de los entes federados, como ocurre actualmente.</p>
<p>Cuando se plantea un Estado Federal para intentar calmar o apaciguar las presiones para desintegrar un país unido, solo se consigue aumentar esas presiones. Eso le ha pasado a España con la Constitución y el Estado de las Autonomías actual, aunque no se le haya llamado Estado Federal. Ese es peligro del federalismo destructivo. Proponer ahora instaurarlo con nombre y apellidos en la Constitución, es sólo darle una vuelta de tuerca más. Lo que hay que hacer es extirparlo como se hace con un cáncer.</p>
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	<item>
		<title>Por: Rafael</title>
		<link>http://carlosmartinezgorriaran.net/2009/10/29/las-ventajas-del-federalismo-v/comment-page-1/#comment-75</link>
		<dc:creator>Rafael</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 10 Nov 2009 20:14:03 +0000</pubDate>
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		<description>Alcotarelo, mezclas churras y merinas, como suele decirse. Aparte de que yo no he hablado de &quot;federaciones felices&quot;, mezclas los problemas políticos de Canadá con Quebec o de India con Pakistán (¡que jamás han formado una federación, hay que temer morro!) para ilustrar tu empeño de que las federaciones son intrínsecamente malas porque fomentan el separatismo, que es la idea que revolotea todos tus escritos. Pero es muy poco honesto poner como ejemplo de mala práctica federal el ejemplo del Estatuto de Cataluña, cuando hay un consenso prácticamente universal en que semejante Estatuto habría sido prácticamente imposible si España tuviera la Constitución federal que no tiene, es decir, una Constitución que establece la igualdad competencial de todos los entes federados, las competencias federales exclusivas de los órganos federales, y la inexistencia de derechos históricos, naciones preconstitucionales soberanas y otros arreglos tramposos. ¡Qué empeño en confundir! ¡Ahora resulta que la federación sería malísima para España porque debido a la federación que no somos tenemos el Estatuto de Cataluña! No me parece honesta esta forma de argumentar.

Por otra parte, de tu último escrito se colige que consideras que el único progreso hacia mayores cotas de democracia se consigue reforzando la centralización del Estado. Interesante punto de vista, según el cual Francia es una democracia de calidad superior a la británica o la alemana. Y la Unión Europea, un retroceso en la democracia de los Estados europeos, porque de hecho ha obligado a los Estados miembros a delegar soberanía en temas tan importantes como la política monetaria. Así que en la Europa de los estados nacionales centralizados enfrentados, habría más democracia que en la actual. Chocante e insostenible. A mí me suena a nacionalismo como el de Vaclav Klaus. Español en este caso, pero a nacionalismo. Tan malo cualquiera de sus variedades.

Y respecto a que te parezca mentira que en UPyD haya que defender lo que defiendes, no sé de qué te extrañas. Léete sin anteojeras el manifiesto fundacional, y verás cómo aunque no aparece la palabra &quot;federación&quot; se defiende sin ambigüedad alguna un Estado unitario descentralizado, esto es -como explicó Paco Sosa Wagner-, un Estado de tipo federal. Empeñarse en no verlo... Lo que UPyD no es ni ha sido nunca es un partido nacionalista, por mucho que unos pocos se empeñen., sino constitucionalista, que es algo radicalmente diferente.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Alcotarelo, mezclas churras y merinas, como suele decirse. Aparte de que yo no he hablado de &#8220;federaciones felices&#8221;, mezclas los problemas políticos de Canadá con Quebec o de India con Pakistán (¡que jamás han formado una federación, hay que temer morro!) para ilustrar tu empeño de que las federaciones son intrínsecamente malas porque fomentan el separatismo, que es la idea que revolotea todos tus escritos. Pero es muy poco honesto poner como ejemplo de mala práctica federal el ejemplo del Estatuto de Cataluña, cuando hay un consenso prácticamente universal en que semejante Estatuto habría sido prácticamente imposible si España tuviera la Constitución federal que no tiene, es decir, una Constitución que establece la igualdad competencial de todos los entes federados, las competencias federales exclusivas de los órganos federales, y la inexistencia de derechos históricos, naciones preconstitucionales soberanas y otros arreglos tramposos. ¡Qué empeño en confundir! ¡Ahora resulta que la federación sería malísima para España porque debido a la federación que no somos tenemos el Estatuto de Cataluña! No me parece honesta esta forma de argumentar.</p>
<p>Por otra parte, de tu último escrito se colige que consideras que el único progreso hacia mayores cotas de democracia se consigue reforzando la centralización del Estado. Interesante punto de vista, según el cual Francia es una democracia de calidad superior a la británica o la alemana. Y la Unión Europea, un retroceso en la democracia de los Estados europeos, porque de hecho ha obligado a los Estados miembros a delegar soberanía en temas tan importantes como la política monetaria. Así que en la Europa de los estados nacionales centralizados enfrentados, habría más democracia que en la actual. Chocante e insostenible. A mí me suena a nacionalismo como el de Vaclav Klaus. Español en este caso, pero a nacionalismo. Tan malo cualquiera de sus variedades.</p>
<p>Y respecto a que te parezca mentira que en UPyD haya que defender lo que defiendes, no sé de qué te extrañas. Léete sin anteojeras el manifiesto fundacional, y verás cómo aunque no aparece la palabra &#8220;federación&#8221; se defiende sin ambigüedad alguna un Estado unitario descentralizado, esto es -como explicó Paco Sosa Wagner-, un Estado de tipo federal. Empeñarse en no verlo&#8230; Lo que UPyD no es ni ha sido nunca es un partido nacionalista, por mucho que unos pocos se empeñen., sino constitucionalista, que es algo radicalmente diferente.</p>
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	<item>
		<title>Por: alcotarelo</title>
		<link>http://carlosmartinezgorriaran.net/2009/10/29/las-ventajas-del-federalismo-v/comment-page-1/#comment-73</link>
		<dc:creator>alcotarelo</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 10 Nov 2009 10:33:12 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://carlosmartinezgorriaran.net/?p=54#comment-73</guid>
		<description>Se pueden hacer muchas reflexiones también respecto al federalismo constructivo. Un ejemplo de federalismo constructivo la construcción o convergencia europea, que va lentamente dirigido hacia la creación de un Estado Federal integrando y respetando todo lo que ya existe en cada país.

Aún siendo el federalismo constructivo una mejora incuestionable de lo que existe actualmente (países independientes), también es muy discutible que sea el mejor de los modelos posibles como objetivo final.

Un ejemplo muy claro es la constitución europea. Un auténtico Frankenstein, que no es ni siquiera constitución, porque de quedarse con el denominador común, se ha quedado famélica. La UE se está construyendo en base a respetar líneas rojas. Ayer la del Reino Unido y hoy las de la República Checa. Así es imposible construir un modelo común y coherente.

Dotar a Europa de soberanía propia, al menos en ciertos temas, es la única vía para que sea lo que está por debajo lo que se adapte a lo que está por encima, y de este modo crear algo coherente y funcional. Progresar siendo una unión de Estados soberanos es difícil o imposible como los hechos demuestran reiteradamente.

Crear una asamblea constuyente en el Parlamento Europeo, que redacte una nueva Constitución soberana que se vote unitariamente en toda Europa a la vez, y a la que se tengan que adaptar legilslativa y administrativamente los estados miembros sería mejor forma de construir un país.

España es el mejor ejemplo de cómo es una falacia que la descentralización sea preferible al centralismo. Pese a todos sus defectos, sólo un estado único y fuerte puede crear igualdad, ya sea en Europa o en España.

Convertir Europa en una federación es un proceso constructivo. Una mejora y un progreso frente a la situación actual. Pero no es el mejor de los caminos, o mejor: no es el mejor de los objetivos para construir un país de verdad.

Pero en el caso de España, crear una federación no es solo que no sea el más ineficaz de los caminos, sino un proceso destructivo. Tendente a crear más desigualdad, que es lo que han creado las Comunidades Autónomas por el hecho de funcionar como una federación.

Desde la revolución francesa la izquierda es igualitaria e internacionalista. Y lo progresista es la igualdad. En España, todo se ha confundido al aceptar el dogma de que todo lo contrario al franquismo es progresismo. Pero no nos dejemos confundir, el federalismo sólo crea desigualdad respecto a la unidad.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Se pueden hacer muchas reflexiones también respecto al federalismo constructivo. Un ejemplo de federalismo constructivo la construcción o convergencia europea, que va lentamente dirigido hacia la creación de un Estado Federal integrando y respetando todo lo que ya existe en cada país.</p>
<p>Aún siendo el federalismo constructivo una mejora incuestionable de lo que existe actualmente (países independientes), también es muy discutible que sea el mejor de los modelos posibles como objetivo final.</p>
<p>Un ejemplo muy claro es la constitución europea. Un auténtico Frankenstein, que no es ni siquiera constitución, porque de quedarse con el denominador común, se ha quedado famélica. La UE se está construyendo en base a respetar líneas rojas. Ayer la del Reino Unido y hoy las de la República Checa. Así es imposible construir un modelo común y coherente.</p>
<p>Dotar a Europa de soberanía propia, al menos en ciertos temas, es la única vía para que sea lo que está por debajo lo que se adapte a lo que está por encima, y de este modo crear algo coherente y funcional. Progresar siendo una unión de Estados soberanos es difícil o imposible como los hechos demuestran reiteradamente.</p>
<p>Crear una asamblea constuyente en el Parlamento Europeo, que redacte una nueva Constitución soberana que se vote unitariamente en toda Europa a la vez, y a la que se tengan que adaptar legilslativa y administrativamente los estados miembros sería mejor forma de construir un país.</p>
<p>España es el mejor ejemplo de cómo es una falacia que la descentralización sea preferible al centralismo. Pese a todos sus defectos, sólo un estado único y fuerte puede crear igualdad, ya sea en Europa o en España.</p>
<p>Convertir Europa en una federación es un proceso constructivo. Una mejora y un progreso frente a la situación actual. Pero no es el mejor de los caminos, o mejor: no es el mejor de los objetivos para construir un país de verdad.</p>
<p>Pero en el caso de España, crear una federación no es solo que no sea el más ineficaz de los caminos, sino un proceso destructivo. Tendente a crear más desigualdad, que es lo que han creado las Comunidades Autónomas por el hecho de funcionar como una federación.</p>
<p>Desde la revolución francesa la izquierda es igualitaria e internacionalista. Y lo progresista es la igualdad. En España, todo se ha confundido al aceptar el dogma de que todo lo contrario al franquismo es progresismo. Pero no nos dejemos confundir, el federalismo sólo crea desigualdad respecto a la unidad.</p>
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		<title>Por: alcotarelo</title>
		<link>http://carlosmartinezgorriaran.net/2009/10/29/las-ventajas-del-federalismo-v/comment-page-1/#comment-72</link>
		<dc:creator>alcotarelo</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 10 Nov 2009 09:27:34 +0000</pubDate>
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		<description>En respuesta a Rafael:

Como bien explica Juanjo Abad, existen dos formas de crear un estado federal. Una es uniendo lo que era independiente, y otra es disgregando lo que estaba unido. El primer caso es un proceso integrador y positivo. Así por ejemplo, sería un progreso que la UE fuera lograra algún día ser un Estado Federal.  Sin embrago, en cuanto al segundo tipo, estoy también de acuerdo con él en que es un retroceso convertir en federal lo que era una nación o un estado unido. 

Sólo el Estado puede garantizar la igualdad de derechos, obligaciones, prestaciones y servicios a todos sus ciudadanos. Implantar un Estado Federal en un país centralizado como Francia sería un claro retroceso en la igualdad de sus ciudadanos. De igual modo, perpetuar el funcionamiento federal de España (que es el origen de sus problemas) es también un error.

Rafael cita una ristra de “exitosas federaciones” felices, para ilustrarnos en la infalibilidad del federalismo. Sin embargo, la realidad es bien distinta: sí que han existido y existen abundantes ejemplos de federaciones infructuosas. Así se cita a La India como ejemplo de federación existosa, cuando la realidad es que duró muy poco antes de sufrir la independencia de Pakistán y Bangladesh, y de verse inmersa desde hace 50 años en un conflicto en Cachemira del que nos e atisba solución ni avance positivo.

Existen muchos más ejemplos de federaciones malogradas, aunque Rafael no las haya citado. Como la Federación Rusa. Se podrá decir que el caso de Rusia no es equiparable español por su historia, su tamaño, su economía… Sin embargo realmente existe una importante similitud en cuanto a la clasificación que nos propone Juanjo Abad: tanto en Rusia como en España, el federalismo es un eslabón dentro un proceso desintegrador. En Rusia la implantación del federalismo supuso la inmediata independencia de Ucrania, Bielorrusia, Letonia, Lituania, Estonia y Kazajstán.

Otro caso de clamoroso de federalismo desintegrador es el de Yugoslavia, cuyas consecuencias creo que no hará falta detallar, pues se pueden contemplar, entre otros muchos sitios, estos días en el Tribunal de la Haya.

Es innegable que el federalismo va sustancialmente unido en mayor o menor grado a una reducción o pérdida de la soberanía del Estado. En este sentido, el “derecho a decidir” de Ibarretxe o el referéndum de independencia de Québec en Canadá (que por cierto también estaba en la lista de federaciones felices de Rafael), no son sino la pretensión de instaurar una soberanía propia en estos territorios y opuesta e incompatible con la de los países o naciones en que se integran.

Las graves declaraciones que han hecho algunos políticos catalanes en el sentido de que si el Estatuto de Cataluña es declarado inconstitucional, debe primar lo aprobado en votación por los catalanes sobre la sentencia del Tribunal Constitucional, no se puede entender solo como un ataque frontal a la constitución. Sino como la creación de una nueva soberanía catalana, también opuesta e incompatible con la española. Por eso, los paños calientes del ministro Rubalcaba (tachando de error que el Parlamento español derogue lo que se ha aprobado en Cataluña) son también un ataque a la soberanía de España.

No podemos sustraernos de la realidad. Actualmente en España partidos con mucho poder en ciertos territorios (PNV, CiU, ERC) se declaran ya abiertamente independentistas. Existen otros muchos partidos nacionalistas, que en la deriva actual tardarán poco en serlo (BNG, Partido Andalucista, Coalición Canaria, Chunta Aragonesista…). En el País Vasco y Cataluña el PSOE es, en muchos aspectos, más nacionalista que los propios nacionalistas, porque se siente obligado a demostrar que no es menos que los nacionalistas de pata negra. El PP juega a lo mismo en cada autonomía, aunque diga lo contrario en el ámbito de España. Ahí queda la feroz defensa de Basagoiti del cupo vasco. 

Parece mentira tener que recordar todo esto dentro de UPyD. Pero este es el peligrosísimo clima político que existe actualmente en España. Este es el escenario en el que UPyD se plantea proponer el federalismo en España.

Como muy bien dice nuevamente Juanjo Abad “un gran viaje comienza por un primer paso; pero, también, puede suceder, que un primer paso ponga en marcha un gran viaje”. Estoy totalmente de acuerdo con él. Proponer actualmente en España un Estado Federal puede ser dar un paso de incontrolables consecuencias. Es muy posible que ese viaje no termine en el “Estado federal cooperativo de mediana intensidad”. Es más, mucho me temo que ni siquiera pase por esa estación.  Más bien, muy probablemente me temo que como ha pasado en tantos otros procesos de federalismo destructivo (de algo que anteriormente estaba unido), termine en poco tiempo en la independencia del País Vasco, Cataluña y probablemente de alguna comunidad más.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>En respuesta a Rafael:</p>
<p>Como bien explica Juanjo Abad, existen dos formas de crear un estado federal. Una es uniendo lo que era independiente, y otra es disgregando lo que estaba unido. El primer caso es un proceso integrador y positivo. Así por ejemplo, sería un progreso que la UE fuera lograra algún día ser un Estado Federal.  Sin embrago, en cuanto al segundo tipo, estoy también de acuerdo con él en que es un retroceso convertir en federal lo que era una nación o un estado unido. </p>
<p>Sólo el Estado puede garantizar la igualdad de derechos, obligaciones, prestaciones y servicios a todos sus ciudadanos. Implantar un Estado Federal en un país centralizado como Francia sería un claro retroceso en la igualdad de sus ciudadanos. De igual modo, perpetuar el funcionamiento federal de España (que es el origen de sus problemas) es también un error.</p>
<p>Rafael cita una ristra de “exitosas federaciones” felices, para ilustrarnos en la infalibilidad del federalismo. Sin embargo, la realidad es bien distinta: sí que han existido y existen abundantes ejemplos de federaciones infructuosas. Así se cita a La India como ejemplo de federación existosa, cuando la realidad es que duró muy poco antes de sufrir la independencia de Pakistán y Bangladesh, y de verse inmersa desde hace 50 años en un conflicto en Cachemira del que nos e atisba solución ni avance positivo.</p>
<p>Existen muchos más ejemplos de federaciones malogradas, aunque Rafael no las haya citado. Como la Federación Rusa. Se podrá decir que el caso de Rusia no es equiparable español por su historia, su tamaño, su economía… Sin embargo realmente existe una importante similitud en cuanto a la clasificación que nos propone Juanjo Abad: tanto en Rusia como en España, el federalismo es un eslabón dentro un proceso desintegrador. En Rusia la implantación del federalismo supuso la inmediata independencia de Ucrania, Bielorrusia, Letonia, Lituania, Estonia y Kazajstán.</p>
<p>Otro caso de clamoroso de federalismo desintegrador es el de Yugoslavia, cuyas consecuencias creo que no hará falta detallar, pues se pueden contemplar, entre otros muchos sitios, estos días en el Tribunal de la Haya.</p>
<p>Es innegable que el federalismo va sustancialmente unido en mayor o menor grado a una reducción o pérdida de la soberanía del Estado. En este sentido, el “derecho a decidir” de Ibarretxe o el referéndum de independencia de Québec en Canadá (que por cierto también estaba en la lista de federaciones felices de Rafael), no son sino la pretensión de instaurar una soberanía propia en estos territorios y opuesta e incompatible con la de los países o naciones en que se integran.</p>
<p>Las graves declaraciones que han hecho algunos políticos catalanes en el sentido de que si el Estatuto de Cataluña es declarado inconstitucional, debe primar lo aprobado en votación por los catalanes sobre la sentencia del Tribunal Constitucional, no se puede entender solo como un ataque frontal a la constitución. Sino como la creación de una nueva soberanía catalana, también opuesta e incompatible con la española. Por eso, los paños calientes del ministro Rubalcaba (tachando de error que el Parlamento español derogue lo que se ha aprobado en Cataluña) son también un ataque a la soberanía de España.</p>
<p>No podemos sustraernos de la realidad. Actualmente en España partidos con mucho poder en ciertos territorios (PNV, CiU, ERC) se declaran ya abiertamente independentistas. Existen otros muchos partidos nacionalistas, que en la deriva actual tardarán poco en serlo (BNG, Partido Andalucista, Coalición Canaria, Chunta Aragonesista…). En el País Vasco y Cataluña el PSOE es, en muchos aspectos, más nacionalista que los propios nacionalistas, porque se siente obligado a demostrar que no es menos que los nacionalistas de pata negra. El PP juega a lo mismo en cada autonomía, aunque diga lo contrario en el ámbito de España. Ahí queda la feroz defensa de Basagoiti del cupo vasco. </p>
<p>Parece mentira tener que recordar todo esto dentro de UPyD. Pero este es el peligrosísimo clima político que existe actualmente en España. Este es el escenario en el que UPyD se plantea proponer el federalismo en España.</p>
<p>Como muy bien dice nuevamente Juanjo Abad “un gran viaje comienza por un primer paso; pero, también, puede suceder, que un primer paso ponga en marcha un gran viaje”. Estoy totalmente de acuerdo con él. Proponer actualmente en España un Estado Federal puede ser dar un paso de incontrolables consecuencias. Es muy posible que ese viaje no termine en el “Estado federal cooperativo de mediana intensidad”. Es más, mucho me temo que ni siquiera pase por esa estación.  Más bien, muy probablemente me temo que como ha pasado en tantos otros procesos de federalismo destructivo (de algo que anteriormente estaba unido), termine en poco tiempo en la independencia del País Vasco, Cataluña y probablemente de alguna comunidad más.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Juanillo</title>
		<link>http://carlosmartinezgorriaran.net/2009/10/29/las-ventajas-del-federalismo-v/comment-page-1/#comment-71</link>
		<dc:creator>Juanillo</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 09 Nov 2009 23:05:24 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://carlosmartinezgorriaran.net/?p=54#comment-71</guid>
		<description>bueno amigos, sea lo que sea, lo que se vote en cada no ponencia no creo que deba ser motivo para darse de baja en un partido, y estoy de acuerdo con DanielIR que quizás se deberían utilizar otros términos que calarían con más eficacia entre el electorado.

Por cierto Juanjo Abad, interesante exposición, pero una cosa es que un lander tenga distintas leyes a que tenga distintas competencias, aún así me ha gustado tu argumentación.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>bueno amigos, sea lo que sea, lo que se vote en cada no ponencia no creo que deba ser motivo para darse de baja en un partido, y estoy de acuerdo con DanielIR que quizás se deberían utilizar otros términos que calarían con más eficacia entre el electorado.</p>
<p>Por cierto Juanjo Abad, interesante exposición, pero una cosa es que un lander tenga distintas leyes a que tenga distintas competencias, aún así me ha gustado tu argumentación.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Juanjo Abad</title>
		<link>http://carlosmartinezgorriaran.net/2009/10/29/las-ventajas-del-federalismo-v/comment-page-1/#comment-69</link>
		<dc:creator>Juanjo Abad</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 09 Nov 2009 16:39:56 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://carlosmartinezgorriaran.net/?p=54#comment-69</guid>
		<description>Las ventajas del  federalismo 
 (Intentando responder a  Carlos Martínez Gorriarán)
Como a otros personas, si algo me atraía de UPyD era precisamente que, en su programa (en su manifiesto fundacional), desde una posición de izquierdas, se hacía hincapié en que determinadas competencias (sanidad, educación, justicia, hacienda pública, seguridad social, ejército, asuntos exteriores, etc.) debían recuperarse para el Estado y permanecer siempre en  manos de éste. Lo cual, a mi manera de ver, significaba que la finalidad esencial de tal proyecto residía en reducir las competencias actuales de las Comunidades Autónomas, o, lo que a mi me parecía lo mismo, frenar la marcha hacia la transformación del Estado español en un Estado federal. 
En estos momentos, en algunas Autonomías, como el País Vasco, Navarra, por unos motivos, y Cataluña, por otro, se han convertido ya en auténticos Estados federados, enlazados al Estado español por un mínimo cordón umbilical. Por cierto, dicho de paso, bastante endeble. 
No obstante, según mi opinión, lo peor no es la situación a que se ha llegado, sino que el resto de las Autonomías siguen, entusiásticamente, el mismo camino (“café para todos”) y, con mayor o menor velocidad, todas pueden alcanzar un nivel análogo de poder, reduciendo al mínimo los poderes y atribuciones del Estado.. 
Como decía un clásico chino, “un gran viaje comienza por un primer paso”; pero, también, puede suceder, que un primer paso ponga en marcha un gran viaje. La diferencia entre ambos procesos es obvia: En el primer caso, existe un proyecto previo que orienta y explica el objetivo de la marcha, en el segundo,  puede ser que se eche a andar sin saber a dónde se va. 
Creo que el actual proceso autonómico español entra de lleno en este segundo caso. Todos sabemos que el viaje de las autonomías se inició con miras a atender ciertas demandas de los nacionalistas catalanes y vascos. Ahora bien, inmediatamente, surgieron otras voces, “otros aspirantes”, que, unas veces por pura mimética afectiva y otras por mero oportunismo político, casi sin saber lo que pedían ni lo que querían, complicaron el proceso. 
A partir de aquí, la transformación del Estado continuó, más bien a ciegas. Sucede que todo poder político es, de modo primario y radical, voluntad de poder, lo cual significa que, en virtud de su propia dinámica, todo poder  busca más poder y, en la medida de lo posible, intenta hacerse cada vez más fuerte e independiente. En consecuencia, una vez que ciertos políticos, adquirieron un determinado poder en su región, el propio poder adquirido les empujó, en primer lugar, a ejercerlo, a afianzarse en él; en segundo, a oponerse a otros poderes y, especialmente, al poder del Estado central y, en tercero, a intentar ampliarlo, o sea, a demandar más poder, más competencias, mayor independencia, etc. 
Por otro lado, resulta significativo el carácter afectivo que se intentó dar al proceso autonómico, apresurándose cada autonomía a inventarse una bandera, su “día de la región”, que, ¡oh casualidad!, en muchas coincidía con el día de unos supuestos graves agravios históricos, y su propia historia particular y privada, por supuesto, editada en varios tomos.  
Como alternativa a este proceso, Usted, Sr, Gorriarán, nos propone la idea de un Estado federal. Sin embargo, tengo la impresión de que la mayor parte de la ciudadanía está convencida de que el vigente modelo autonómico ya conduce a tal tipo de Estado, es más, muchos pensamos que ya nos encontramos a las puertas del mismo, a cuya constitución definitiva, si no invertimos el camino (que es lo que muchos esperamos de UPyD), no tardaremos más de un par de legislaturas en llegar. En este  sentido, el hecho de la supuesta disemetría, a la que usted alude, no significaría gran cosa, Por ejemplo, en la República Federal Alemana, el Estado de Baviera posee muchas más competencias que el resto de los Estados federados.   
Usted nos dice que tenemos una idea errónea del concepto de Estado federal, que nos ocurre lo que al Burgués Gentilhombre de Molière respecto a su hablar en prosa, que, aunque no lo sepamos, tanto nosotros como nuestro votantes aspiramos al Estrado federal.. 
Me parece que Usted no lleva razón. Pero supongamos que la lleva y que, de modo análogo al personaje de Molière con su modo de hablar, a nosotros nos suceda que ignoramos en qué consiste un Estado Federal. Supongamos que sea así. ¿Qué hacemos? ¿Ponemos en marcha un cursillo acelerado para aclararlo? ¿Insistimos en que buena parte de nuestros afiliados y del resto de los ciudadanos son tan ignorantes como el Burgués Gentilhombre de Molière? ¿Y qué hacemos con los españolitos y españolitas que ni siquiera sepan quién es Molière? ¿Les damos también un buen cursillo de literatura? ¿O acaso no nos interesan sus votos? 
Estoy seguro de que si en nuestros mítines y en nuestra propaganda insistimos en que pretendemos una Constitución Federal, la mayoría de los asistentes entenderá que queremos casi lo mismo que tenemos ya. Eso es lo que entendí yo cuando me lo dijeron, eso es lo que entendieron aquellos con los que lo comenté y me temó que si tenemos la mala ventura de introducir el término “Constitución Federal”, Estado Federal u otro semejante, eso mismo entenderán también la mayoría de los militantes, simpatizantes y posibles votantes de UPyD.. 
Sr. Gorriarán, con todo el respeto del mundo (porque una persona que va de político no-nacionalista en el País Vasco, se merece todo el respeto del mundo, y muchos más), creo que en eso de “una Constitución federal” Usted se ha ido por las nubes. Su posición puede valer como tesis de discusión académica, pero, en estos momentos, tanto a nivel de programa de partido como a nivel de una campaña política tal posición puede ser letal, pues, con tal idea, vamos a confundir a muchos de nuestros simpatizantes, a perder muchísimos votos. 
Tal y como están las cosas, nuestro discurso tiene que ser tan sencillo como claro: Insistir en la igualdad de todos los españoles y españolas, con independencia de su lugar de residencia, recuperación por el Estado de “ciertas” competencias trasferidas y establecimiento de unos límites constitucionales a las competencias trasferibles.                 
Finalmente, aunque fuera como mera nota al margen, me gustaría exponer lo siguiente: Podemos distinguir dos maneras diferentes de surgir un Estado federal. En primer lugar, un Estado federal puede surgir porque varios Estados, previamente independientes entre sí, renunciando a determinado nivel o determinados contenidos de su independencia, deciden unirse y dar lugar a un nuevo Estado, en el que quedan federados. Es lo que ocurrió, por ejemplo, con el nacimiento de los EE UU. En segundo, un Estado federal también puede surgir cuando un Estado se disgrega en diferentes centros de poder, dando origen a diferentes entidades políticas más o menos autonómicas o independientes, que permanecen federadas entre sí en el Estado original. Por ejemplo, el proceso en que está enfrascada la España de las autonomías. 
Desde nuestro punto de vista político, histórico y social, el primero constituye una manifestación de progreso, el segundo, en cambio, un retroceso manifiesto. 
Juan J. Abad Pascual.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Las ventajas del  federalismo<br />
 (Intentando responder a  Carlos Martínez Gorriarán)<br />
Como a otros personas, si algo me atraía de UPyD era precisamente que, en su programa (en su manifiesto fundacional), desde una posición de izquierdas, se hacía hincapié en que determinadas competencias (sanidad, educación, justicia, hacienda pública, seguridad social, ejército, asuntos exteriores, etc.) debían recuperarse para el Estado y permanecer siempre en  manos de éste. Lo cual, a mi manera de ver, significaba que la finalidad esencial de tal proyecto residía en reducir las competencias actuales de las Comunidades Autónomas, o, lo que a mi me parecía lo mismo, frenar la marcha hacia la transformación del Estado español en un Estado federal.<br />
En estos momentos, en algunas Autonomías, como el País Vasco, Navarra, por unos motivos, y Cataluña, por otro, se han convertido ya en auténticos Estados federados, enlazados al Estado español por un mínimo cordón umbilical. Por cierto, dicho de paso, bastante endeble.<br />
No obstante, según mi opinión, lo peor no es la situación a que se ha llegado, sino que el resto de las Autonomías siguen, entusiásticamente, el mismo camino (“café para todos”) y, con mayor o menor velocidad, todas pueden alcanzar un nivel análogo de poder, reduciendo al mínimo los poderes y atribuciones del Estado..<br />
Como decía un clásico chino, “un gran viaje comienza por un primer paso”; pero, también, puede suceder, que un primer paso ponga en marcha un gran viaje. La diferencia entre ambos procesos es obvia: En el primer caso, existe un proyecto previo que orienta y explica el objetivo de la marcha, en el segundo,  puede ser que se eche a andar sin saber a dónde se va.<br />
Creo que el actual proceso autonómico español entra de lleno en este segundo caso. Todos sabemos que el viaje de las autonomías se inició con miras a atender ciertas demandas de los nacionalistas catalanes y vascos. Ahora bien, inmediatamente, surgieron otras voces, “otros aspirantes”, que, unas veces por pura mimética afectiva y otras por mero oportunismo político, casi sin saber lo que pedían ni lo que querían, complicaron el proceso.<br />
A partir de aquí, la transformación del Estado continuó, más bien a ciegas. Sucede que todo poder político es, de modo primario y radical, voluntad de poder, lo cual significa que, en virtud de su propia dinámica, todo poder  busca más poder y, en la medida de lo posible, intenta hacerse cada vez más fuerte e independiente. En consecuencia, una vez que ciertos políticos, adquirieron un determinado poder en su región, el propio poder adquirido les empujó, en primer lugar, a ejercerlo, a afianzarse en él; en segundo, a oponerse a otros poderes y, especialmente, al poder del Estado central y, en tercero, a intentar ampliarlo, o sea, a demandar más poder, más competencias, mayor independencia, etc.<br />
Por otro lado, resulta significativo el carácter afectivo que se intentó dar al proceso autonómico, apresurándose cada autonomía a inventarse una bandera, su “día de la región”, que, ¡oh casualidad!, en muchas coincidía con el día de unos supuestos graves agravios históricos, y su propia historia particular y privada, por supuesto, editada en varios tomos.<br />
Como alternativa a este proceso, Usted, Sr, Gorriarán, nos propone la idea de un Estado federal. Sin embargo, tengo la impresión de que la mayor parte de la ciudadanía está convencida de que el vigente modelo autonómico ya conduce a tal tipo de Estado, es más, muchos pensamos que ya nos encontramos a las puertas del mismo, a cuya constitución definitiva, si no invertimos el camino (que es lo que muchos esperamos de UPyD), no tardaremos más de un par de legislaturas en llegar. En este  sentido, el hecho de la supuesta disemetría, a la que usted alude, no significaría gran cosa, Por ejemplo, en la República Federal Alemana, el Estado de Baviera posee muchas más competencias que el resto de los Estados federados.<br />
Usted nos dice que tenemos una idea errónea del concepto de Estado federal, que nos ocurre lo que al Burgués Gentilhombre de Molière respecto a su hablar en prosa, que, aunque no lo sepamos, tanto nosotros como nuestro votantes aspiramos al Estrado federal..<br />
Me parece que Usted no lleva razón. Pero supongamos que la lleva y que, de modo análogo al personaje de Molière con su modo de hablar, a nosotros nos suceda que ignoramos en qué consiste un Estado Federal. Supongamos que sea así. ¿Qué hacemos? ¿Ponemos en marcha un cursillo acelerado para aclararlo? ¿Insistimos en que buena parte de nuestros afiliados y del resto de los ciudadanos son tan ignorantes como el Burgués Gentilhombre de Molière? ¿Y qué hacemos con los españolitos y españolitas que ni siquiera sepan quién es Molière? ¿Les damos también un buen cursillo de literatura? ¿O acaso no nos interesan sus votos?<br />
Estoy seguro de que si en nuestros mítines y en nuestra propaganda insistimos en que pretendemos una Constitución Federal, la mayoría de los asistentes entenderá que queremos casi lo mismo que tenemos ya. Eso es lo que entendí yo cuando me lo dijeron, eso es lo que entendieron aquellos con los que lo comenté y me temó que si tenemos la mala ventura de introducir el término “Constitución Federal”, Estado Federal u otro semejante, eso mismo entenderán también la mayoría de los militantes, simpatizantes y posibles votantes de UPyD..<br />
Sr. Gorriarán, con todo el respeto del mundo (porque una persona que va de político no-nacionalista en el País Vasco, se merece todo el respeto del mundo, y muchos más), creo que en eso de “una Constitución federal” Usted se ha ido por las nubes. Su posición puede valer como tesis de discusión académica, pero, en estos momentos, tanto a nivel de programa de partido como a nivel de una campaña política tal posición puede ser letal, pues, con tal idea, vamos a confundir a muchos de nuestros simpatizantes, a perder muchísimos votos.<br />
Tal y como están las cosas, nuestro discurso tiene que ser tan sencillo como claro: Insistir en la igualdad de todos los españoles y españolas, con independencia de su lugar de residencia, recuperación por el Estado de “ciertas” competencias trasferidas y establecimiento de unos límites constitucionales a las competencias trasferibles.<br />
Finalmente, aunque fuera como mera nota al margen, me gustaría exponer lo siguiente: Podemos distinguir dos maneras diferentes de surgir un Estado federal. En primer lugar, un Estado federal puede surgir porque varios Estados, previamente independientes entre sí, renunciando a determinado nivel o determinados contenidos de su independencia, deciden unirse y dar lugar a un nuevo Estado, en el que quedan federados. Es lo que ocurrió, por ejemplo, con el nacimiento de los EE UU. En segundo, un Estado federal también puede surgir cuando un Estado se disgrega en diferentes centros de poder, dando origen a diferentes entidades políticas más o menos autonómicas o independientes, que permanecen federadas entre sí en el Estado original. Por ejemplo, el proceso en que está enfrascada la España de las autonomías.<br />
Desde nuestro punto de vista político, histórico y social, el primero constituye una manifestación de progreso, el segundo, en cambio, un retroceso manifiesto.<br />
Juan J. Abad Pascual.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: DanielR</title>
		<link>http://carlosmartinezgorriaran.net/2009/10/29/las-ventajas-del-federalismo-v/comment-page-1/#comment-67</link>
		<dc:creator>DanielR</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 09 Nov 2009 11:08:01 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://carlosmartinezgorriaran.net/?p=54#comment-67</guid>
		<description>Estoy de acuerdo en el planteamiento de esta serie de artículos, en que hoy por hoy somos un estado más &quot;federal&quot; que otros estados que recogen el federalismo en su constitución.

Sin embargo, coincido con varios compañeros en una serie de puntos:

1.- Incluir la palabra &quot;federalismo&quot; hace muy difícil explicar a los ciudadanos lo que defendemos. Es cierto que los ciudadanos son inteligentes, pero el esfuerzo extra que supone expresar nuestra defensa de un estado &quot;federal cooperativo de media intensidad&quot; en lugar de un estado &quot;autonómico con una recuperación de competencias&quot;. Puede ser lo mismo, y el que se para a preguntar en cualquiera de los actos que organizamos lo entenderá, pero a muchos se les pondrán los pelos de punta y perderemos votos. Como ejemplo de lo importante que es utilizar las palabras adecuadas utilizaré el llamado &quot;matrimonio homosexual&quot;. Durante años ha existido la &quot;unión de parejas de hecho&quot; que amparaba la unión entre personas del mismo sexo. Cuando realmente se han producido los problemas ha sido cuando se ha utilizado la palabra &quot;matrimonio&quot; que es considerado por los católicos como un sacramento. Se hubieran evitado muchos problemas si se hubiesen utilizado otreas expresiones como &quot;enlace homosexual&quot;. Es lo mismo, pero no es lo mismo.

2.- Creo que no estamos preparados para posicionarnos en este tipo de temas que, como dice alguno de los compañeros, mas que LO QUE NOS UNE es LO QUE NOS SEPARA. Y menos aún sin apenas debate, como un apartado de la ponencia política, por mucha explicación que se de en un blog. Si se quiere que el partido se posicione sobre algunos temas &quot;peliagudos&quot; (léase el aborto, la eutanasia, etc.) debe haber un debate interno previo, de calado y con posibilidad de que participemos todos de forma efectiva. Y si el resultado del debate es que gana una postura con un 51% de los votos frente a la otra con un 49%, no nos posicionamos y tampoco pasa nada. 

3.- Si lo que queremos realmente es trabajar por mejorar este país hay que pensar en ganar unas elecciones (harto difícil) o, por lo menos, obtener unos porcentajes de voto significativos que nos permitan tener poder de decisión o influir en él. Hasta ese momento, tenemos que posicionarnos en temas que realmente preocupen al ciudadano y no en temas que van a provocar que muchos votantes elijan otras opciones. Conozco muchos votantes del PP que están más de acuerdo con la mayoría de nuestros planteamientos que con los del PP, pero hay puntos que les echan atrás. Posicionar al partido en algo que no es necesario en este momento, como la defensa del &quot;federalismo cooperativo....&quot; nos va a restar muchos votos.

Pos ya está: eso era.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Estoy de acuerdo en el planteamiento de esta serie de artículos, en que hoy por hoy somos un estado más &#8220;federal&#8221; que otros estados que recogen el federalismo en su constitución.</p>
<p>Sin embargo, coincido con varios compañeros en una serie de puntos:</p>
<p>1.- Incluir la palabra &#8220;federalismo&#8221; hace muy difícil explicar a los ciudadanos lo que defendemos. Es cierto que los ciudadanos son inteligentes, pero el esfuerzo extra que supone expresar nuestra defensa de un estado &#8220;federal cooperativo de media intensidad&#8221; en lugar de un estado &#8220;autonómico con una recuperación de competencias&#8221;. Puede ser lo mismo, y el que se para a preguntar en cualquiera de los actos que organizamos lo entenderá, pero a muchos se les pondrán los pelos de punta y perderemos votos. Como ejemplo de lo importante que es utilizar las palabras adecuadas utilizaré el llamado &#8220;matrimonio homosexual&#8221;. Durante años ha existido la &#8220;unión de parejas de hecho&#8221; que amparaba la unión entre personas del mismo sexo. Cuando realmente se han producido los problemas ha sido cuando se ha utilizado la palabra &#8220;matrimonio&#8221; que es considerado por los católicos como un sacramento. Se hubieran evitado muchos problemas si se hubiesen utilizado otreas expresiones como &#8220;enlace homosexual&#8221;. Es lo mismo, pero no es lo mismo.</p>
<p>2.- Creo que no estamos preparados para posicionarnos en este tipo de temas que, como dice alguno de los compañeros, mas que LO QUE NOS UNE es LO QUE NOS SEPARA. Y menos aún sin apenas debate, como un apartado de la ponencia política, por mucha explicación que se de en un blog. Si se quiere que el partido se posicione sobre algunos temas &#8220;peliagudos&#8221; (léase el aborto, la eutanasia, etc.) debe haber un debate interno previo, de calado y con posibilidad de que participemos todos de forma efectiva. Y si el resultado del debate es que gana una postura con un 51% de los votos frente a la otra con un 49%, no nos posicionamos y tampoco pasa nada. </p>
<p>3.- Si lo que queremos realmente es trabajar por mejorar este país hay que pensar en ganar unas elecciones (harto difícil) o, por lo menos, obtener unos porcentajes de voto significativos que nos permitan tener poder de decisión o influir en él. Hasta ese momento, tenemos que posicionarnos en temas que realmente preocupen al ciudadano y no en temas que van a provocar que muchos votantes elijan otras opciones. Conozco muchos votantes del PP que están más de acuerdo con la mayoría de nuestros planteamientos que con los del PP, pero hay puntos que les echan atrás. Posicionar al partido en algo que no es necesario en este momento, como la defensa del &#8220;federalismo cooperativo&#8230;.&#8221; nos va a restar muchos votos.</p>
<p>Pos ya está: eso era.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Adrian</title>
		<link>http://carlosmartinezgorriaran.net/2009/10/29/las-ventajas-del-federalismo-v/comment-page-1/#comment-65</link>
		<dc:creator>Adrian</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Nov 2009 08:48:03 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://carlosmartinezgorriaran.net/?p=54#comment-65</guid>
		<description>Un buen amigo, del partido, me ha recordado la siguiente anécdota:
Un memorable discurso de Ortega en una memorable madrugada echó por tierra el proyecto de república federal que patrocinaba la mayoría como fórmula constitucional en 1931. Ortega argüía: &quot;la federación puede y debe ser fórmula para unir lo que no está unido, no para articular lo que tiene ya siglos de unión.&quot;

Yo estoy con Ortega.

Cuanto más concretemos menos personas cabrán en UPyD y todos somos necesarios, todos apoyamos el Manifiesto, todos pagamos y trabajamos por el partido. En UPyD hay gente federalista al estilo alemán, pero también hay gente que no lo quiere cambiar y gente radicalmente centralista, que apoya el partido aunque este defienda un estado descentralizado, porque para ellos es un paso.
Pero no encontrarás un centralista amigo del federalismo, por principios, por lo que significa, por ir en contra del sentido unitario jacobino de la nación. Y esta gente paga su cuota y lleva dos años trabajando, la inclusión de este término puede suponer su pérdida y este debe de ser el partido de LA UNIÓN.

Yo estuve en Ciudadanos y allí hubo una discusión similar que terminó con más de 100 personas activas que se dieron de baja, que habían trabajado por el partido desde el principio. Ciudadanos pasó en el segundo congreso de ser un partido transversal a ser un partido de centro-izquierda. No cometamos los mismos errores, concentrémonos en lo básico en LO QUE NOS UNE.

Esta discusión es un error casi tan grande como proponemos el debate de monarquía o república.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Un buen amigo, del partido, me ha recordado la siguiente anécdota:<br />
Un memorable discurso de Ortega en una memorable madrugada echó por tierra el proyecto de república federal que patrocinaba la mayoría como fórmula constitucional en 1931. Ortega argüía: &#8220;la federación puede y debe ser fórmula para unir lo que no está unido, no para articular lo que tiene ya siglos de unión.&#8221;</p>
<p>Yo estoy con Ortega.</p>
<p>Cuanto más concretemos menos personas cabrán en UPyD y todos somos necesarios, todos apoyamos el Manifiesto, todos pagamos y trabajamos por el partido. En UPyD hay gente federalista al estilo alemán, pero también hay gente que no lo quiere cambiar y gente radicalmente centralista, que apoya el partido aunque este defienda un estado descentralizado, porque para ellos es un paso.<br />
Pero no encontrarás un centralista amigo del federalismo, por principios, por lo que significa, por ir en contra del sentido unitario jacobino de la nación. Y esta gente paga su cuota y lleva dos años trabajando, la inclusión de este término puede suponer su pérdida y este debe de ser el partido de LA UNIÓN.</p>
<p>Yo estuve en Ciudadanos y allí hubo una discusión similar que terminó con más de 100 personas activas que se dieron de baja, que habían trabajado por el partido desde el principio. Ciudadanos pasó en el segundo congreso de ser un partido transversal a ser un partido de centro-izquierda. No cometamos los mismos errores, concentrémonos en lo básico en LO QUE NOS UNE.</p>
<p>Esta discusión es un error casi tan grande como proponemos el debate de monarquía o república.</p>
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